En la más estricta reserva, el Servicio de Impuestos Internos (SII) abrió una investigación por fraude tributario en contra Bernardo Ossandón Larraín que podría alcanzar a varios cientos de millones de dólares, confidenció a The Clinic Online una fuente del organismo.

Bernardo Ossandón Larraín es nieto del fallecido abogado, político y empresario Bernardo Larraín Vial, emparentado con los Ossandón y Larraín de RN y con el clan Matte, los dueños de la Papelera.

La indagatoria comenzó luego que Manuel Ossandón Larraín, el hermano de Bernardo, hiciera una presentación al SII para conocer si las sociedades familiares que fueron vaciadas para enviar las lucas a una firma de papel en Panamá, habían tributado en Chile y si las acciones al portador se habían incluído en la posesión efectiva del abuelo.

Manuel Ossandón Larraín, en paralelo, presentó una querella criminal en el Ministerio Público Centro Norte, que designó a la fiscal de la Unidad de Delitos de Alta Complejidad Macarena Cañas para indagar los ilícitos de estafa, apropiación indebida y prevaricación de abogado. Este último delito, Manuel Ossandón se lo imputa a Rodrigo Ruiz Tagle del estudio Menchaca y a Marko Jürguensen del bufet de Roberto Ossandón, el dirigente de RN. Esta información fue publicada por este diario el sábado que pasó.

Según el afectado ambos diseñaron la estructura legal que le hizo perder un patrimonio de más de US$ 100 millones, para lo cual falsificaron un documento y traspasaron fondos a una sociedad con acciones al portador que opera desde Panamá.

Telaraña

La investigación del SII tiene actualmente dos aristas: una dedicada a establecer el delito tributario y otra por la llamada liquidación de las sociedades cuyos activos terminaron en Panamá.

El mecanismo que usó Bernardo Ossandón Larraín -uno de los directores del Club de Golf Lomas de La Dehesa- comenzó en 2004, cuando su hermano Manuel se fue a estudiar a Estados Unidos, dejándole un poder para administrar sus bienes.

“Bernardo era el administrador de todas las empresas familiares y por ende la persona que poseía mayor conocimiento del funcionamiento de éstas. Todos en la familia Ossandón Larraín confiábamos en él como la persona idónea para administrar. Por lo anterior, nunca observé impedimento alguno para entregarle la administración de todo mi patrimonio personal”, explicó en la querella.

A poco andar, las 6 sociedades a las que pertenecía Manuel Ossandón, comenzaron a ser vendidas a Lomas 2 por la suma de $ 59.930.000.970.433 millones de pesos, pero con un detalle: la plata le sería pagada en 30 años más. Toda esta telaraña de “acciones delictuales”, señala el afectado, estuvo a cargo del abogado Rodrigo Ruiz Tagle, quien comparte el directorio en el club de Golf con Bernardo Ossandón Larraín.

Después de el trasvasije anterior, el mismo Bernardo más Ruiz Tagle repactaron la deuda de Lomas 2 y aumentaron el plazo para pagar los dineros a 60 años. Manuel Ossandón Larraín ironiza que el dinero llegaría a sus manos “cuando seguramente habré fallecido”.

La máquina de Bernardo Ossandón llegó a su máxima expresión en octubre de 2008 cuando se hermano Manuel estaba en USA. Según este último, “sin aviso ni información de ninguna especie”, la sociedad Lomas 2, en otro trasvasije, le cedió todo su crédito a su similar panameña Real State Golden Investment, donde su hermano Bernardo funge como administrador. ¿Cómo se hizo? La querella es clara: el abogado Marko Jürgensen Kröneberg, el mismo del estudio Ossandón, usó un poder falsificado con la firma del abuelo Larraín Vial.

A mediados de 2008, Bernardo y Manuel se reúnen en USA. El primero le indica al segundo que debía firmarle unos papeles, porque la familia tenía “algunos problemas tributarios” y que las sociedades y le emitieron un pagaré, nada menos que por US$ 112 millones de dólares, pagadero en cinco cuotas del que hasta ahora no ha recibido un solo peso.

Interrogatorios

En la indagatoria del SII declaró hace algunas semanas Manuel Ossandón Larraín por casi 10 horas, oportunidad en que detalló cómo se hicieron las ventas de las sociedades y cómo operó su hermano Bernardo, entregando una serie de documentos que avalan su versión, entre ellos los estatutos de Real State.

En tanto, Bernardo Ossandón estuvo 8 horas aproximadamente explicando el cómo, cuándo, dónde y por qué las platas de las distintas sociedades terminaron en Panamá.

Hasta las dependencias del SII también debieron concurrir los abogados Jürgensen y Ruiz Tagle para declarar sobre el rol que les correspondió desempeñar en las operaciones.

De acuerdo a la versión de Manuel Ossandón Larraín, dijo una fuente del SII, el paso de las platas de una sociedad a otra debe pagar impuestos, hecho que no ha sucedido hasta ahora desde 2009 aproximadamente. La suma no es menor: alcanza a más de US$ 70 millones. Si a eso le suma multas, reajustes e intereses, podría llegar fácilmente a US$ 120 millones.

Quien patrocina a Manuel Ossandón son los abogados Marcelo Oyharcabal y Sergio Contreras del bufet de Alberto Coddou, mientras que Bernardo es asesorado por los estudios de Gonzalo Insunza, el de Juan Agustín Figueroa y el de Davor Harasic. La investigación que lleva la fiscalía, en tanto, aún no ha sido formalizada ante el tribunal de garantía.

Esta disputa judicial, podría derivar en uno de los fraudes tributarios más grandes de la historia chilena, dijo la fuente del SII. Y está recién comenzando.

Lea las querellas ante el Ministerio Público