La Unidad de Delitos de Alta Complejidad de la Fiscalía Centro Norte inició una investigación por apropiación indebida y estafa en contra de Bernardo Ossandón Larraín, uno de los herederos de la fortuna del abogado, parlamentario y empresario Bernardo Larraín Vial.

La acción legal fue presentada por su hermano Manuel Ossandón Larraín, quien acusa de que le quitaron su patrimonio de más de US$ 100 millones mediante un ardid y una falsificación de firma, para luego triangularlo a través de diversas sociedades de fachada y finalmente radicarlo en una sociedad ubicada en Panamá, evitando con esto pagar millonarios impuestos al fisco chileno.

El libelo no sólo va dirigido contra Bernardo Ossandón Larraín -miembro del “club de amigos de la Universidad de Los Andes”- sino además en contra de dos conspicuos abogados del foro por prevaricación, falsificación y uso malicioso de instrumento público.

El primero es Marko Jürgensen Kröneberg, socio nada menos que de Roberto Ossandón (http://www.Ossandón.cl/), el dirigente de RN, mientras que el segundo es Rodrigo Ruiz Tagle Aguiló, del estudio Menchaca (http://www.menchaca.cl/contenido.swf), dedicado a los temas corporativos. Bernardo Ossandón, está representado por el estudio de Juan Agustín Figueroa.

Los Ossandón Larraín están emparentados con los dueños de la corredora Larraín Vial; con los Ossandón y Larraín de RN y Eleodoro Matte y su clan, con quienes son primos.

Detrás de esta guerra familiar, además podría esconderse un caso de fraude tributario multimillonario al Estado de Chile.

El caso, que cayó en manos de la fiscal Macarena Cañas -experta en delitos económicos y lavado de dinero- comenzó el 9 de septiembre de 2011, tal como consta en dos querellas que publica en exclusiva The Clinic Online.

Estratagema

Manuel Ossandón Larraín -representado por los abogados Marcelo Oyharcabal y Sergio Contreras, del estudio de Alberto Coddou- siempre tuvo como norte perfeccionarse académicamente. De profesión ingeniero comercial decidió irse a estudiar a Estados Unidos en 2004, país en el que vivió hasta 2006 en Carolina del Norte, junto a su esposa Sara Bustamante, que también se querelló.

Pues bien, una vez terminado el tiempo de estudios de finanzas, se quedó tres años más, hasta 2009, pues consiguió una pega en el estado de Florida y tuvieron dos hijos, relata en la acción legal.

Según su versión, antes de partir su patrimonio ascendía nada menos que a 4 millones 200 mil Unidades de Fomento, divido en varias sociedades. Algunas de ellas eran OGF Inversiones, Forestal Los Alerces, Inversiones Lomas de La Dehesa (Lomas 1), Los Olmos, San Francisco e Inversiones La Carpa.

Manuel Ossandón Larraín asegura que fue aconsejado por su hermano Bernardo para que a través del abogado Rodrigo Ruiz Tagle, firmara un poder amplio de administración de su parte de los bienes. De esta manera, mientras Manuel estudiaba en EEUU, Bernardo quedaba como dueño de todo.

Así las cosas, el 29 de julio de 2004 Manuel Ossandón partió a Estados Unidos y unos días antes ese mismo año firmó el bendito documento donde le otorgaba el amplio poder a su hermano.

“Bernardo era el administrador de todas las empresas familiares y por ende la persona que poseía mayor conocimiento del funcionamiento de éstas. Todos en la familia Ossandón Larraín confiábamos en él como la persona idónea para administrar. Por lo anterior, nunca observé impedimento alguno para entregarle la administración de todo mi patrimonio personal”, explicó en la querella.

Desvestir un santo

Según el afectado, su hermano Bernardo Ossandón Larraín y el abogado Rodrigo Ruiz Tagle, comenzaron entonces una serie de actos jurídicos delictuales para modificar la estructura de las sociedades, vaciar sus arcas y quitarle el dinero.

Bernardo Ossandón le ordenó a Ruiz Tagle crear la sociedad Lomas II el 17 de julio de 2004, con otras seis sociedades. El administrador de Lomas II era Bernardo Ossandón, quien además funge como uno de los directores del Club de Golf Lomas de La Dehesa junto a Ruiz Tagle, según la web de esa empresa.

La maraña de acciones delictuales siguió, según la víctima. Bernardo Ossandón Larraín disolvió la sociedad Lomas 1 y Los Olmos y todas las lucas de ambas, pasaron esta vez a Lomas 2. De acuerdo al libelo, todo lo hizo Ruiz Tagle.

El tema no pasaría de ser de una de las tantas modificaciones societarias que se hacen a diario en las notarías de Santiago, salvo por un detalle: la parte Los Olmos de Manuel Ossandón Larraín fue valorada en -sí, lea bien- $ 59.930.000.970.433 millones de pesos. El asunto es que sería pagada después de transcurridos 30 años. Y la de Lomas 1 en $ 2.990.449.325 millones de pesos, también pagaderos a 30 años.

Un mes después Bernardo Ossandón y el abogado Ruiz Tagle, repactan la deuda de Lomas 2 con los miembros de la familia que la integraban y aumentan el plazo de vencimiento a 60 años, para pagar las platas, “cuando seguramente habré fallecido”, explicó el afectado.

En 2008 pasó lo mismo. Las sociedades San Francisco y la Carpa, terminaron como propiedad de Lomas 2, por un monto de $ 10.044.183.104 millones de pesos. El plazo de 60 años seguía igual.

¿Paraíso Fiscal?

Pero el tema no terminó allí para Manuel Ossandón Larraín, porque el 15 de octubre de 2008, mientras estaba en USA, “sin aviso ni información de ninguna especie”, cedieron el crédito de Lomas 2 que tenía a 60 años con sus acreedores a la sociedad extranjera Real State Golden Investment con domicilio en Panamá. ¿El administrador de esta última? Bernardo Ossandón Larraín.

Allí, de acuerdo al documento, aparece el abogado Marko Jürgensen Kröneberg, del estudio Ossandón, patrocinando a Real State y usando un “poder falsificado” con la firma falsa del abuelo de los involucrados, el fallecido Bernardo Larraín Vial.

En ese momento, además Manuel Ossandón Larraín se entera de que su abuelo había creado esta empresa de papel en Panamá.

A mediados de 2008, Bernardo y Manuel se reúnen en USA. El primero le indica al segundo que debía firmarle unos papeles, porque la familia tenía “algunos problemas tributarios” y que las sociedades le emitirían un pagaré, nada menos que por US$ 112 millones de dólares.

El afectado asegura que la plata se la debe la sociedad panameña Real State, que se le entregarían en cinco cuotas y que no le han dado ni un peso.

El estudio Coddou ha hecho varias gestiones ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) para que se indaguen las operaciones del clan, pero hasta ahora no ha sucedido nada.

Este diario intentó obtener una versión de parte de los mencionados, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

Fuentes cercanas a Bernardo Ossandón indicaron que confían en la acción de la justicia, pero declinaron referirse públicamente al caso.