La Corte Suprema de Justicia ratificó un fallo de la Corte de Apelaciones en contra del ministro de Obras Públicas, Laurence Golborne, y la directora nacional de Obras Hidráulicas, Mariana Concha, por discriminación.

La historia se remonta al pasado 30 de agosto, cuando la ex directora regional de la Dirección de Obras Hidráulicas de Arica y Parinacota, Carmen Campusano, fue trasladada a la Unidad de Traspaso de Obras de Riego de Medioambiente Territorio en Santiago.

Campusano no quedó contenta. Estimó que la decisión era injusta y su desempeño profesional no tenía faltas para tal decisión, así que tocó las puertas de la Justicia.

El primer paso que se tiró fue un recurso de protección en la Corte de Apelaciones contra sus jefes máximos: el ministro de Obras Públicas, Laurence Golborne y la directora nacional de Obras Hidráulicas, Mariana Concha.

El organismo acogió el recurso y el 13 de marzo falló a favor de la funcionaria, dictaminando “el urgente retorno de la recurrente a su cargo y función en la Dirección de Obras Hidráulicas de la Región de Arica y Parinacota”.

Esta decisión fue ratificada el pasado 30 de abril por la Corte Suprema, haciendo una tapita de proporciones al ministro de los mineros.

Según la Corte, Campusano debía seguir en su cargo debido a su trayectoria personal en la región, experiencia que por geografía y clima difícilmente podría aplicar en Santiago. El fallo concluye además que la decisión de su traslado fue arbitraria y discriminatoria.

“La destinación de la recurrente deviene en arbitrariedad, y resulta vulneratoria de la garantía constitucional de igualdad ante la ley, en cuanto sin motivo racional se le discrimina, despojándola de la justa expectativa funcionaria de todos los empleados públicos de no ser trasladados de la locación laboral mantenida durante largos años, por no existir en la especie razones disciplinarias ni de buen servicio que justifiquen la arbitraria y traumática destinación impugnada con el recurso”, dice el documento.