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Cultura

9 de agosto de 2012

Pinochet y sus tres generales

Documental dirigido por el director español José María Berzosa en el que se relata el lado "humano" de Pinochet y sus amigos de la junta en la comodidad de sus casas, hablando de sus pasa tiempos, gustos y familias. Mendoza habla de caballos, Leigh muestra sus diucas y otros pajaritos, Merino pinta y Pinochet... habla de que su mujer escoge las películas. Este registro histórico hace parte de la recopilación que ha hecho el antropólogo Matías Wolf desde Francia con su proyecto Chile Desde Fuera, en el que ha rescatado, por ejemplo, material hasta ahora inédito sobre la nacionalización del cobre o la última entrevista a Salvador Allende.

Por

Pinochet y sus tres generales (2004) from Chile desde fuera on Vimeo.

Seguro que muchas ideas buenas vienen de cosas que se hacen para evadir las que hay que hacer en serio. Le pasa a Matías Wolff -antropólogo, doctorándose en París- al hacer lo que todos hemos hecho alguna vez: evadir la tesis. La diferencia con uno es que hizo algo la zorra.

La página https://vimeo.com/chiledesdefuera tiene documentales extranjeros sobre el tiempo de la UP y la dictadura más o menos desconocidos o inéditos en Chile que Matías ha encontrado y traducido.

Pero las cosas -eso sí- tienen un punto de partida más profundo que olvidarse un ratito de la tesis.

-Me interesa mucho ese período (UP y dictadura) por una cuestión familiar: nací en el 81, en una familia comunista y obviamente que la dictadura, aunque se acabó cuando era bien chico, me marcó muchísimo: estaba en un colegio whizquierdoso -aunque muy precario-y había muchos hijos de exiliados, de detenidos desaparecidos, de torturados, de políticos. Ése era mi mundo. El recuerdo de la up era la contracara de ese proceso: los discos de los Inti, de Silvio, el poster de Allende. Nada nuevo: la típica imagen de familia de izquierda. La represión eso sí, nunca nos tocó directamente. Pero la llegada al tema de las imágenes fue bien fortuita. Estaba en la casa de mi tío en el sur dee Francia y me encontré con el dvd de «Calle Santa fe» de Carmen Castillo. Entre los bonus tracks venían dos videos pertenecientes al INA (Instituto nacional audiovisual francés) que me dejaron pa` dentro: uno, sobre los primeros seis meses de la UP, grabado en mayo del 71 («Six mois d’unité populaire») y otro sobre los primeras dos semanas después del golpe («Spécial chili»). Los dos a colores. Nunca había visto imágenes a color de esa época. No con ese nivel de detalle. Siempre eran pequeñísimos extractos de un par de segundos, nada más. ahí me surgió la idea de hacer el proyecto.

Matías continúa:

-Yo no tengo ni un derecho sobre las imágenes. Las compro o las bajo a la mala y siempre ando medio asustado de que me cachen pero me pareció una manera sencilla, rápida bien efectiva de hacer circular este material. Una manera que puede correr paralela al excelente trabajo institucional que hace la gente del museo de la memoria, por ejemplo. y esa forma medio pirata -suena medio alumbrado, pero es así- es más importante aún pa`l caso de las imágenes de televisión si se piensa que en Chile el archivo televisivo está ultra controlado por los canales que no están dispuestos por ningún motivo a soltarlo ni a ponerlo en línea como en Francia. El éxito que ha tenido el proyecto, relativo por cierto, debería servir pa esa reflexión: la gente quiere ver ese material de memoria, así crudo y charcha (como es la tele), porque de repente quiere hacerse su propio relato de la cuestión, no necesariamente el que montará luego Tvn, Chv o el trece, ya sea en estos recuentos de «los 30 años de la tv» o en sus series de ficción, por muy buenas que sean.

¿Cuáles han sido las cosas más freaks con las que te has topado?

-El material que más me ha divertido, lejos, es el de las películas de José María Berzosa, que grabó una serie de cuatro capítulos para la tele francesa entre 1976 y 1977 sobre lo que estaba pasando en Chile en esos primeros años de dictadura. La primera de las películas «Los bomberos de Santiago» es como un capítulo de «Factor humano»: una especie de burla fundada sobre el interés genuino de acercarse a la realidad del autoritarismo como por el ladito. En vez de hacer un documental de denuncia didáctico, Berzosa se fue a ver cuál era la penetración de la dictadura y sus ideas entre sus partidarios. Y no se quedó ahí. Los otros tres capítulos, que luego remontó y lanzó en 2004 con el título «Pinochet y sus tres generales» tratan sobre la vida íntima de los miembros de la junta -todo entremezclado con testimonios de familiares de detenidos desaparecidos-: se puede ver a Leigh hablando de los autores del «boom» latinoamericano, a Merino pintando al óleo o a Pinochet y Lucía filosofando sobre qué es la felicidad. y aunque el contrapunto con los testimonios de los familiares resulta un poco perverso, la potencia de ver a estos supuestos gorilas hablando del amor, el arte y la filosofía (y no siempre puras tonteras como hubiesen querido los franceses, que pensaban encontrarse con un grupo de bananeros imbéciles), me impresionó mucho y me dio mucha risa.

-Puede que los franceses hayan tenido la idea bananera pero igual uno mismo tiene la idea de que la cultura en la derecha eran Los Huasos Quincheros y chao.

-Es bien interesante ver el documental «Pinochet y sus tres generales» porque en el fondo la junta representa muy bien las dos caras de ese problema hasta el día de hoy. Por un lado están Mendoza y Pinochet, que son de una vertiente más popular, más pop si querís, cuyos referentes son «Si vas para chile» o las películas de romance y entretención, mientras que Leigh y Merino reivindican claramente una cultura europea y más «alta: hablan de filosofía, de ópera y citan hasta los autores del boom, que deberían ser sus «enemigos» en el mundo ultra maniqueo de la guerra fría. Merino llega incluso a filosofar sobre la condición intrínsecamente inhumana del marxismo, citando a «Ortega» (sin gasset). Me imagino que tiene que ver también con la división de clase entre las propias fuerzas armadas donde la marina y la aviación claramente son mucho más cuicas, ilustradas y oligarcas que el ejército y pa qué decir los pacos. Todas compartían, eso sí, la celebración del patriotismo y de lo milico, que cuando van juntos son como el sumum cultural de la derecha chilena.

¿Y qué pasa ahora con esa cultura?

-Yo creo que esa división sigue existiendo entre la derecha post dictadura. Lo que pasa es que después de la Concertación todo lo que se hacía acá se volvió supuestamente «progre», pero obviamente que la clase más alta en Chile, que es obviamente de derecha, siguió consumiendo cultura europea y cambiaron los comentarios de Karin Ebensberger por los de Eicholz o Bofill. Los pinochetistas más populares y de clase media, reemplazaron a los Quincheros por el Kike y la Maldo, y al trece por el Mega y Chv en general

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