Hoy, en la sección “la entrevista cornetera de La Segunda”, las invitadas son Ena Von Baer y su hermana, Karina.

Acá, los párrafos sobre el abuelo:

“Ellas saben que la vida va más de los sobresaltos y que, como decía el abuelo paterno, “todo lo que tienes está en tu cabeza y en tu corazón, no hay mucho más que eso”

“Razones tenía el abuelo paterno para pensar así. Y es que en la II Guerra Mundial estuvo prisionero en su condición de militar del Tercer Reich”

Y acá, otros párrafos la zorra de la entrevista:

“Llegaron a Chile con una maleta. Era todo lo que tenían -, cuenta Karina, quien comenta que la experiencia de sus abuelos las determinó en muchos aspectos; entre ellos “que somos muy poco fijados en las cosas materiales”.

“En el Colegio Alemán de la ciudad, mientras cursaba tercero básico, Ena sufrió su primer traspié. Por “inmadurez”, según dijo la directora, no la dejaron pasar de curso”.

“Ella explica que hay una historia detrás: (…) mi único interés era aprender a leer. Cuando lo conseguí, consideré que ya no era necesario ir al colegio”.

“Cuando Ena cumplió 12 años le preguntaron qué regalo quería. Ella respondió que su deseo era subir el volcán Villarrica y se lo concedieron”

“Ena galopaba sin miedo en su caballo “Frocky””
En los veranos tenían que trabajar durante dos semanas, recuerda Karina:

“Ena era buena lectora de historia y Karina destacaba en Matemáticas. “Yo llevaba siempre una libreta en mi cartera, donde anotaba ideas para hacer algún negocio”. Fue así como se le ocurrió comprar útiles escolares al por mayor, guardarlos en un cajón con llave y venderlos a sus hermanas y primos cuando se les agotara el stock estando en el campo, sin poder ir al pueblo a adquirir lo necesario. “Cobraba casi el doble”, dice Ena.

A los 15 años, Ena comenzó a viajar como mochilera al norte y al sur del país. “Mi primer viaje lo hice con mi abuela Mutti”, cuenta. Después salía con amigos.

“De vuelta de su doctorado en Alemania, hizo clases en la Universidad del Desarrollo y en la Adolfo Ibáñez, e investigación en el Instituto Libertad y Desarrollo, cuando su director era el hoy ministro secretario general de la Presidencia, Cristián Larroulet (también oriundo de la Región de la Araucanía)…”

“La excelencia académica de Ena, y un cierto carisma unido a su aspecto de niña alemana moderna que sabía sonreír y a la vez argumentar con vehemencia (…)”

“Cuando Ena von Baer conversó con Carolina Tohá antes de asumir la vocería en La Moneda, su antecesora en el cargo le dijo que nunca había que perder la autenticidad. “Yo busco ser auténtica y decir las cosas como son hasta ahora, lo que algunas veces trae algunos costos, pero en política no se usa muchas veces ser directo….”

“-Ena, usted salió de La Moneda en momentos en que se cuestionaba precisamente su tarea comunicacional. ¿Qué sintió ante la crítica?

(…) Hice un aporte y eso es lo que yo busqué”

“Hoy es la senadora más joven de la República”.

“-En marzo de este año usted volvió a desatar polémica cuando dijo que “la mujer no tiene derecho al aborto pues sólo le presta el cuerpo a su hijo”.

-Yo sigo pensando exactamente lo mismo. Las mujeres no tenemos derecho a quitarles la vida a nuestros hijos porque son una vida completamente independiente”.

-Y hace poco, cuando se estaba votando el sueldo mínimo, usted dijo que daría las direcciones de los parlamentarios que se oponían…

-No seamos tan graves, si al final del día está súper claro el tema que yo estaba planteando: ellos iban a rechazar el aumento del sueldo mínimo y cuando uno vota hay que hacerse responsable.

“A mí no me gustan los ataques personales (en una ocasión la trataron de “nazi”). Uno puede tener muchas diferencias políticas y plantearlas fuerte, en una discusión frontal como lo hago yo, pero creo que desprestigia a la política cuando se hacen ataques personales. No me hacen daño a mí, sino a la política”.