Camila Vallejo es la heroína que inspiró al primer juego basado en las marchas estudiantiles

Inspirado por la creatividad de la protesta estudiantil, el diseñador Pablo Gorigoitía decidió hacer un juego basado en las marchas estudiantiles. No se trata de un desarrollo experimental ni de un trabajo aficionado, sino que de un juego en serio en que la protagonista se llama “Vamila Callejo”.

Gorigoitía tiene su propia empresa de juegos, llamada “Brainstormers”, donde ha trabajado con compañías tan importantes como Square Enix, empresa responsable de títulos monstruosos como la saga de “Final Fantasy”. “Marcha: Carnaval por la educación”, se llama el juego.

¿Cómo surgió la idea de hacer un juego basado en las marchas estudiantiles?
-Mi principal interés fue buscar un juego que hablara de un tema contingente. De algo que muestre la identidad chilena sin entrar en lo folclórico, los cliché, cuando la gente cree que algo chileno significa cuecas y empanadas. También porque quería hacer un juego elaborado sobre las marchas estudiantiles, ya que existen varios a nivel experimental. A mi me tocó ver el año 2011 a distintos chicos de universidades haciendo videojuegos sobre las marchas. Pero en todos esos juegos, el asunto se reducía al “estudiante bueno y el paco malo”. Era una dinámica de agresión y reacción…

¿Qué diferencia tendría “Carnaval por la educación” con respecto a esos juegos?
-Yo me di cuenta que detrás de las protestas hay un mensaje positivo. Hay emoción, hay entretención. En buen chileno, ir a una protesta se trata de salir a la calle a webiar, a pasarla bien. Yo no estoy en la calle haciendo destrozos, no, soy un sujeto que participa de Chile con cariño, con pasión y alegría y quiero una educación más digna. El mensaje de salir a marchar llevando un carnaval a la calle, es algo que creo que tenía que estar plasmado en los videojuegos.

¿Por qué se llama “Carnaval por la educación”?
-Decidimos utilizar un nombre en español bastante claro y que muestra el mensaje de lo que estamos haciendo. Es un carnaval por la educación. Me imagino a un gringo leyendo el título “carnaval” y que piense que es algo relacionado con Brasil y por coincidencia se encuentre con esto. Como decían Los Prisioneros, Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos.

¿Quiénes son los héroes del juego? ¿Los estudiantes o los pacos?
-Los protagonistas del juego son los ciudadanos. Porque no hay solo estudiantes, también hay adultos, oficinistas, dueñas de casa y el pueblo de Chile en general, gente que va dando vueltas por el centro. Todos ellos son agrupados por la protagonista, una chica llamada “Vamila Callejo”, para no tener problemas legales. Ella va convenciendo a esta gente que es gris y que está apática a que se unan a esta marcha. En definitiva, los héroes son los integrantes del pueblo, que unido jamás será vencido.

¿De qué manera el juego no termina siendo una mofa hacia la policía?
-Por supuesto que acá están los carabineros, pero ellos cumplen un rol muy similar al que tienen en la realidad. Uno no puede pasar a través de ellos, son un obstáculo. La gente tiene susto de las lacrimógenas y la represión y no porque los policías sean en sí mismos “malos”. Aunque claro, para mí sería súper fácil caracterizar gráficamente a los pacos como unos brutos, como unos orangutanes. Darles un comportamiento en que lleguen y peguen un lumazo sin pensar. Pero en el juego, todos los personajes son visualmente iguales. No hay ninguno que se vea como más bueno ni más malo.

Vamila Callejo y Samus Aran

¿Fue muy difícil diseñar a Camila Vallejo en el juego?
-No, es algo bastante más sencillo. El caso de usar una analogía de Camila es porque en el mundo de los videojuegos hay una gran ausencia de héroes mujeres. El otro personaje femenino importante es Lara Croft de Tomb Raider. Pero en ese caso, como en otros, se entrega una visión súper machista respecto de las mujeres. En cambio, lo entretenido de Samus es que no es un sex-symbol. Recién al final del juego se saca el casco y uno se da cuenta que es una mujer. Lo que ha logrado Camila Vallejo, va mucho más allá del hecho de que ella sea mujer. Desde ese punto de vista, Camila Vallejo es como la Samus Aran chilena.

Samus Aran y Camila Vallejo: Dos guerreras de rojo

¿Cómo crees que será la reacción de Camila al enterarse de que aparece en un juego?
-Bueno, le cambiamos el nombre levemente. A mi me encantaría que ella se sentara un día y jugara el juego. Yo creo que la única razón por la que Camila se podría sentir ofendida, es si no la reconociéramos por su rol como dirigente y nos burláramos de ella en un tono más vulgar. Recuerdo que hubo muchos chistes malinterpretados contra Camila, como cuando LUN puso “Camila no quiso mover la Colita” o chistes incluso más subidos de tono, del estilo “Camila ¡Búscame ésta!”. En contraste, en el juego no hacemos ningún chiste de ese tipo.

Por último, ¿Qué te parece la ley sobre regulación de videojuegos que el miércoles se va a discutir en el parlamento?
-Espeluznante, anacrónica e innecesaria. Particularmente innecesaria porque regula la comercialización de videojuegos entendida como un bien físico. En circunstancias que actualmente una buena parte de los juegos se distribuye de manera digital y de aquí a unos cinco años más la mayor parte se va a distribuir de esta forma. La venta de juegos físicos probablemente va a desaparecer. La ley que se está discutiendo en Chile, incluye que cada juego pase por la burocracia de un comité de expertos que se va a demorar dos meses en revisar cada juego. Eso va a incentivar a los que están esperando la salida de un juego a simplemente descargarlo.

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