El miércoles comenzó con una extraña noticia. Durante la madrugada un camión había intentado esquivar un cuerpo que se encontraba en plena pista de la Costanera Andrés Bello, entre Pío Nono y el Puente del Arzobispo. El cuerpo se encontraba muy golpeado, con pérdida de masa encefálica y con heridas que parecían ser posteriores a la muerte del joven. Durante la tarde de ayer, la Fiscalía Local de Ñuñoa, que tomó el caso pasado el mediodía, confirmó que la causa de muerte se debía a un politraumatismo y que se descartaba la participación de terceros.

El joven era Álex Figueroa Aguirre, de 21 años y que trabajaba durante el día en los aparcamientos de bicicletas de Providencia para pagar sus estudios de Educación Física de forma vespertina durante la noche, en la Universidad Andrés Bello, ubicada en República. Iba en tercer año y según su padre, Johny Figueroa, el muchacho había asistido a clases la tarde del martes y luego se había perdido su rastro. De hecho, según informa TVN, los padres se habrían dado cuenta que se trataba de su hijo al ver las zapatillas de Álex en la calle a través de los programas matinales.

Álex vivía junto a su padre en Recoleta, “siempre han vivido en unos blocks de departamento”, comenta un familiar. Su padre, Johny, se desempeña en reparaciones de casas, desde gasfitería hasta pintura y carpintería: “es un gallo muy humilde y muy trabajador, muy liviano de sangre, nunca cae mal”, agrega. La familia pasaba casi todos sus veranos en Tocopilla, ya que Cecilia, la madre de Álex, es de esa localidad y hace un tiempo había vuelto a vivir ahí. Se encontraba en Santiago por unos trámites que debía realizar cuando ocurrió el trágico accidente.

Los familiares de Álex, quien además tenía dos hermanas, Katty y Priscilla, destacan que se trataba de un joven estudioso. En su Universidad señalan que tenía un “excelente desempeño académico, con todos sus ramos al día”, y su familia no se explica qué hacía en el lugar a esa hora de la madrugada, ya que, según señaló Cecilia, su hijo sólo salía los fines de semana, nunca en la semana.

Cuando lo hacía, iba a muchas tocatas de SKA y punk, que era la música que escuchaba. Así lo señala su amigo Christopher Cordova, quien lo conoció hace diez años: “era un excelente amigo y muy alegre, nos divertía mucho con sus bromas y chistes. Es una gran perdida”. Además cuenta que a Álex le gustaba mucho su carrera y por eso dedicaba parte de su tiempo libre a mantener su buena condición física corriendo o andando en bicicleta.

Otro lamentable antecedente que se suma a esta tragedia, es que Álex iba a convertirse en padre en los próximos tres días. En su página de Facebook se mostraba nervioso, pero muy feliz: “fue un día dedicado a ese niño tortuga que está por nacer. Pintándole todo el día su caparazón”, escribió bajo una foto en la que aparece junto al vientre pintado de su polola. El nombre que había elegido para su hijo era Bruno.

Durante la tarde, a eso de las 15:30 horas el Servicio Médico Legal entregó el informe de la autopsia de Álex, que concluía como causa de muerte un politraumatismo, probablemente por un atropello. El cuerpo además presentaba varias heridas causadas por atropellos posteriores. De hecho, el conductor del camión que se detuvo, señaló que tuvo problemas para esquivarlo y sólo logró hacerlo con las ruedas delanteras.

Sin embargo, el caso aún está lejos de ser resuelto, ya que en el lugar no hay cámaras de seguridad. Por eso, la familia ha insistido en que quienes tengan información puedan acercarse a Carabineros para ayudar a descubrir la verdad.