Vía Semana

Era el 7 de marzo de 2008 y Colombia estaba en una complicada situación regional en la que había roces con Venezuela, Ecuador y Nicaragua. En una audaz jugada, el presidente Álvaro Uribe, durante la cumbre presidencial de Río -que se realizó en República Dominicana- fue a la búsqueda de los mandatarios de esas naciones e intentó limar asperezas y, en medio de aplausos, repartió abrazos y declaraciones de buena voluntad.

Algunas de esas palabras fueron dirigidas al presidente nicaragüense, Daniel Ortega, a quien indicó que se cumpliría el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en relación con el diferendo territorial que mantuvieron hasta el lunes ambas naciones y en la que se determinó que Colombia perderá alrededor de 160.000 kilómetros cuadrados de mar en el Caribe.

Desde luego, la posición del entonces mandatario colombiano difiere ampliamente con la del hoy expresidente, quien ha pedido al Gobierno desacatar el fallo. Vea su declaración de hace cuatro años en el minuto 2:20 del video.