Vía Veoverde.com

Esta araña quedó encerrada en la savia de un árbol mientras se aprestaba a atacar a una avispa. La savia se volvió ámbar (¿recuerdas el mosquito de Jurasic Park?) y dejó una increíble escena preservada durante 100 millones de años, donde incluso se pueden apreciar los hilos de seda de la telaraña.