Esta mañana en una entrevista con Radio Cooperativa, el juez español Baltasar Garzón se refirió a la detención de Pinochet en Londres en 1998 y su regreso al país tras los reportes médicos que indicaban que no estaba en condiciones para enfrentar un juicio por los casos de violación de los derechos humanos.

El magistrado aseguró que, al momento de su llegada a Chile, Pincohet estaba en plenas condiciones de enfrentar un juicio por los cargos que se le adjudicaban y habían pruebas que lo respaldaban: “Los informes médicos que se hicieron en España mostraban que no había tal imposibilidad e incapacidad para afrontar el juicio”.

Más aún, Garzón dijo que cuando Pinochet llegó a Chile y se puso de pie sobre la loza del aeropuerto le dejó una sensación de disgusto y pena por las víctimas, sobre todo después de meses de especulación sobre su salud: “A mí me parece que cualquier alarde de esa naturaleza identifica a las personas que lo hacen, pero daña a las familias de las víctimas”.

Por otro lado, el juez se refirió también a las palabras del presidente Sebastián Piñera, cuando tras la detención de Pinochet hizo un enérgico llamado a que el juez no se metiera en el asunto, ya que Chile se había independizado hacía 188 años y que su actitud representaba “un grave atentado a la soberanía y la dignidad de Chile”.

Respecto de estas declaraciones, el magistrado dijo que, desde su punto de vista, se trataba de algo visceral. Además añadió que las declaraciones del ex presidente demostraban su nulo conocimiento de derecho internacional, ya que precismente para evitar casos como los de las violaciones de derechos humanos es que se han creado instancias internacionales para regular los poderes de los diversos estados.

Actualmente, Baltasar Garzón se encuentra suspendido de sus funciones como juez, sin embargo sigue trabajando en un bufete de abogados que él mismo inició y que actualmente representa a Julián Assange por el caso Wikileaks. Consultado sobre las impresiones de su salida del cargo, el magistrado aseguró que muchos estaban felices con eso, entre esos “la derecha chilena”.