“El encuentro de dos personalidades tan fuertes devino en pasión instantánea”. Esta frase es parte del reportaje de la periodista Verónica Calderón de la revista mexicana Quién, donde anuncia que la presidente de Argentina, Cristina Fernández, tiene un amorío con el ex juez español Baltasar Garzón. “La pregunta que se hace todo el mundo es si el “affaire” va en serio. Es decir, si la pareja decidirá salir del armario heterosexual. Cada vez más voces apuestan a que sí”, dice la reportera, según informa ABC.ES

Baltasar Garzón -quien intentara extraditar a España a Pinocho para juzgarlo-, luego de su inhabilitación como juez por ordenar escuchas telefónicas en febrero de 2012, se fue a vivir a Argentina, donde se habría concretado este posible amorío con la viuda de Néstor Kirchner. De hecho, según Calderón “desde que Garzón fue invitado de honor en la toma de posesión de Fernández en diciembre de 2011, se ha convertido en un asistente frecuente a los eventos de la Presidencia. La propia presidenta le entregó su carnet de identidad argentino en noviembre pasado”.

El reportaje se publicará completo mañana, pero el diario El Clarín -uno de los principales enemigos del gobierno de Fernández- accedió a él hoy y publicó la noticia, que comienza a dejar la embarrada en Argentina.

Garzón ha sido nombrado asesor de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento argentino, liderada por el kirchnerista Remo Carlotto, lo que no fue bien recibido por parte la oposición. El juez que llevó al banquillo al dictador Augusto Pinochet tiene el permiso de residencia por un año en aquel país, y se lo ha visto activo en distintos actos del kirchnerismo, según afirma ABC.ES