El presidente peruano, Ollanta Humala, aseguró en una extensa entrevista publicada hoy por el diario El País de España, que “hoy ya no se puede hacer invisibles a los pobres como hace 50 años”.

El mandatario vecino formuló de esta manera una mirada global y una revisión a sus dos años en el gobierno.

De perfil militar, como lo calificó el matutino Humala, define sus objetivos con tono castrense, aunque tiene de que ufanarse, según el diario, porque este año proyecta un crecimiento de un 6%, uno de los más altos de la región, con aumento de inversiones y una inflación controlada de un 2%.

“Hoy la economía global está pasando por un mal momento. Y el Perú, dentro de América Latina, viene liderando el crecimiento económico y esto a través de un esfuerzo que nos ha costado a todos los peruanos y que nos ha llevado décadas remontar la mala situación económica que vivimos en la década de los ochenta y parte de los noventa. Nosotros queremos generar un clima de confianza. Y les hice recordar a los empresarios peruanos que mi elección como presidente de la República trajo a los sectores empresariales ciertas dudas, ciertos miedos, porque en la campaña ellos no me conocían y creían que el Perú se iba a alinear en el bloque de los países del ALBA, cosa que no hemos hecho ni vamos a hacer. Nosotros estamos trabajando por un modelo de economía abierta, de mercado, pero también con un concepto nuevo, de la mano van el crecimiento y la distribución de la riqueza. A veces planteamos programas sociales que a determinados sectores no les suena como que la cosa está yendo bien e inmediatamente salen a cuestionar que nos estamos yendo para el otro lado”, explicó.

 Sobre la inseguridad en su país, como también los índices de corrupción que han atacado al estado peruano por décadas -Alan García, Toledo y Fujimori, entre otros- Humala se lo tomó con tranqhuilidad.

“La inseguridad es un problema muy grave. Pero no podemos creer que la seguridad consiste en un problema que se resuelve con poner un sheriff. Este es un problema estructural y en buena hora que hay un presidente militar que lo entiende, porque si no fueras militar no lo hubieras entendido, y creerías solamente que se trata de elevar penas, como muchos querían. Pena de muerte. Creen que así se resuelve el problema, creen que es solamente un tema de más policías. Es un problema de valores, de falta de oportunidad de los jóvenes. Lo que pasa es que acá todo lo relacionamos con policía. Entonces, hay un problema de seguridad, que vaya el ministro del Interior. Por eso yo digo en el Consejo de Ministros: “Todos ustedes tienen que contribuir a la seguridad porque es injusto que, por un problema que debió haberlo resuelto un sector, hoy día el ministro del Interior tiene que ir al Congreso a explicar o a asumir el costo político”, insistió.

Siga leyendo aquí