Vía Infobae

“El traje es realmente pesado, son unos 32 kilos, y la temperatura puede alcanzar los 50 grados. Tienes que sentirte muy cómodo contigo mismo y con tu transpiración. No puedes ser claustrofóbico, ya que el único lugar desde el que puedes ver es la boca, y cuando está cerrada, no puedes ver nada”, cuenta David Joyner en diálogo con BuzzFeed.

Semejante esfuerzo, que no es para cualquiera, tenía, sin embargo, una importante compensación: “Si mencionaba que era el que interpretaba a Barney, las mujeres decían: ‘¡Oh! ¡Wow!’. Te sorprenderías de lo bien que funcionaba”.

Joyner nació el 4 de julio de 1963 en la ciudad de Decatur, en el estado de Illinois, en los Estados Unidos.

Si bien en 1983 se graduó con honores de técnico en Ingeniería Electrónica en el Technical Institute of Indianapolis, su vida iba a estar enteramente ligada a la actuación. Aunque de una manera muy particular.

Su carrera actoral comenzó a los 19 años, y, desde entonces, se desempeñó casi siempre como muñeco. El debut lo tuvo como Hombre maniquí, ya que trabajaba como maniquí viviente en distintas tiendas de ropa.

La gracia de sus movimientos lo convirtieron en un espectáculo sumamente atractivo, ya que reunía a cientos de personas que deambulaban por los centros comerciales en los que trabajaba.

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