El Papa Francisco recibió hoy en el Vaticano al Presidente de Bolivia, Evo Morales, quien tras una reunión en la que conversaron sobre la lucha contra la pobreza y la desigualdad social, le dio a conocer el proyecto de reintegración marítima que desea su Gobierno.

Durante el intercambio de regalos, Morales quiso hacer partícipe al papa Jorge Bergoglio de la lucha que desde hace tiempo Bolivia mantiene en sedes internacionales para conseguir una salida al mar y le entregó un libro con el título “Memoria gráfica de reintegración marítima boliviana”.

También se dialogó sobre la situación internacional, y particularmente de las iniciativas para conseguir la paz en Siria y en Medio Oriente.

Ambos mantuvieron una reunión “cordial” como se pudo comprobar durante el encuentro.

“Para mi es el hermano Francisco”, dijo Morales al Papa antes de empezar la reunión, y éste le respondió diciendo: “Así debe ser, así debe ser”.

Ambos se despidieron con un fuerte y cariñoso abrazo y después el pontífice pidió al mandatario boliviano que “saludase a los amigos” y citó el nombre de Dilma, en referencia a la presidenta de Brasil, Rousseff.

Morales llegó al Vaticano acompañado de una delegación de seis personas, de la que formaban parte el canciller boliviano, David Choquehuanca y el ministro de Defensa, Rubén Saavedra.