Combatientes yihadistas ejecutaron a un discapacitado mental en la provincia de Idleb, en el norte de Siria, al que acusaron de haber insultado a Dios, denunció hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Miembros del Estado Islámico de Irak y del Levante (Siria), grupo vinculado a Al Qaeda, mataron ayer de un tiro en la cabeza a Ibrahim Qasum, un vendedor de gasóleo de la localidad de Saraqeb, al que capturaron el día anterior.

Los islamistas compraron gasóleo en la tienda de Qasum y cuando le preguntaron por qué estaba adulterado, el hombre les respondió: “¿Que no me conoces? Soy el señor del diésel”.

El Observatorio explicó que los yihadistas interpretaron que el discapacitado mental empleó la palabra “señor” referida a Dios, por lo que lo consideraron un insulto a la divinidad, cuando en árabe se emplea también para referirse al jefe en los lugares de trabajo.

El grupo, con sede en Londres y una amplia red de activistas sobre el terreno, recordó el caso del menor Mohamed Qata, que fue ejecutado en junio pasado por el Estado Islámico por supuestamente haber insultado al profeta Mahoma.

El conflicto en Siria ha ido adquiriendo cada vez más tintes sectarios desde su inicio, en marzo de 2011, y las ejecuciones perpetradas por los yihadistas se han vuelto frecuentes.