Secciones

The Clinic Newsletters

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Poder

25 de Enero de 2014

El golpe de Bachelet: Nombra gabinete sin disidencia, asume riesgos con Peñailillo y sorprende con Rincón

La presidenta electa logró lo que no pudo hace ocho años: ubicar a nombres de su más exclusiva confianza en los puestos que gobernarán Chile durante los próximos cuatro años, sin margen para deslealtades o falta de sintonía. En el PPD, el partido que más carteras obtuvo, asumen que el nombramiento de “el Peña” será un riesgo que tendrán que asumir. En la DC, en tanto, reina el desconcierto ante la sorpresiva inclusión de Ximena Rincón en la Segpres, nombre que no fue propuesto por la mesa ni fue consultado con nadie.

Por

Una total sorpresa fue para la Democracia Cristiana el nombramiento de Ximena Rincón en la Secretaría General de la Presidencia. La senadora por la Región de Talca, que fue electa hace sólo 4 años y que perdió la primaria presidencial del partido ante Claudio Orrego, no fue propuesta por el presidente de la tienda, como tampoco ninguno de los parlamentarios en ejercicio, y que deben seguir en sus cargos luego del 11 de Marzo.

Así lo reconoció el secretario nacional de la colectividad, Víctor Maldonado, quien señaló que “no habíamos propuesto a ningún parlamentario en ejercicio, porque no era la idea, pero si esa es la decisión apechugamos todo. Nos va a meter en un lío adicional que es el reemplazo, que no teníamos para nada considerado, pero estamos bien, Ximena Rincón tiene todas las condiciones para ser ministra de la Segpres, así que estupendo. Nuestro presidente intuía que podía ser la Ximena, así que ya está claro que estamos aprendiendo a conocer a la Presidenta”.

Maldonado, además, descartó que uno de los factores de la tardanza del anuncio haya sido una pugna entre el bacheletismo y la Falange por el nombre DC que integraría el Comité Político, que componen además del jefe de la Segpres, los titulares de la Segegob, Interior y Hacienda. “Nosotros, como cualquier partido, y creo que lo pueden relatar los otros, dimos nombres y sugerencias al principio del proceso y luego fue totalmente Bachelet y sus más cercanos los que definieron la situación, pero no es que hayamos estado negociando durante el proceso. No hubo ninguna negociación, nada. No fue con nosotros que tuviera dudas conjuntas y estuviéramos viendo cómo lo hacíamos. Fue una decisión presidencial”.

En la misma línea, otro integrante de la mesa directiva de la DC respaldó la idea de que nunca hubo una negociación por el cupo en el Comité Político, ya que “ni siquiera sabíamos la posibilidad de Ximena Rincón. No fue avisado”. La misma fuente, aseveró que “el lío” para reemplazar a Rincón -descrito por Maldonado-, se transformará en una verdadera pugna entre los que buscarán la permanencia de Soledad Alvear en la Cámara Alta y lo que apostarán por el ascenso de Claudio Orrego; quien, no obstante, aún podría recalar en el gobierno, en alguna subsecretaria o en la Intendencia de Santiago, donde ha sonado con fuerza.

La ausencia de Mackenney

Otro de los nombres que había sido propuesto por la DC a la Presidenta electa, y que contaba con su total respaldo, era el de Carlos Mackenney, ex presidente del Consejo de Defensa del Estado, y sindicado como el único falangista integrante del “círculo de hierro” de Bachelet. Su ausencia, correspondería a motivos exclusivamente personales. Según Maldonado, “Mackenney es una de las personas más cercanas a la Presidenta, amigo personal de muchos años, de alta confianza, y bien calificado. Tiene todas las virtudes. Si no ha podido asumir tiene que haber sido por motivos de fuerza mayor”.

El PPD y Peñailillo

La sensación dominante al interior de los partidos de la Nueva Mayoría, es la prevalencia que logró el Partido Por la Democracia en el gabinete, tras quedar con seis carteras, y entre ellas, la simbólica obtención del Ministerio del interior, que quedó en manos de Rodrigo Peñailillo, jefe de gabinete de Bachelet en su anterior gobierno y coordinador general del comando durante todo 2013. Hasta último momento, se dudó de su designación en la principal cartera del Ejecutivo, debido a que con ello Bachelet arriesgaba a su principal hombre de confianza, exponiéndolo en la difícil tarea de la conducción política y quedando sin su mano derecha en el segundo piso.

Interior, fue el puesto que tuvo más problemas en la anterior administración de Bachelet, debido a su nulo entendimiento con Andrés Zaldívar (DC), y posteriormente con Belisario Velasco. El estilo de ambos, políticos tradicionales, nunca cuajó con el perfil “ciudadano” que Bachelet buscaba dar a su gobierno. Sólo la irrupción de un duro como Edmundo Pérez Yoma estabilizó la relación con la principal cartera. Por eso, por ejemplo, en la DC evitaron entrar con algún militante a esa área.

Pero para el PPD, en cambio, la nominación de Peñailillo es vista como una victoria de su tesis progresista, la que viene defendiendo desde 2011, cuando lideró los intentos por dar término a la Concertación y ampliar la coalición hacia lo que es hoy. Y Peñailillo, calza perfecto con los intereses de la tienda. René Jofré, vicepresidente de la colectividad, celebra que “la primera implicancia (de ser el partido con más ministros) es el nombramiento de Peñailillo, que tiene toda lógica, porque él tiene mucha historia dentro del PPD”.

El secretario general del PPD, Gonzalo Navarrete, señala que “la señal política que hay detrás de esto es que la coordinación del gabinete va en la misma linea de la campaña, es decir nosotros vamos a comprometer transformaciones y Rodrigo en eso nos asegura y nos garantiza que eso no va a tener descoordinaciones”.

El alcalde de Lo Prado añade que “es cierto que Rodrigo corre un área de riesgo, pero esto es un gobierno que tomó decisiones de transformación y por lo tanto son decisiones de riesgo porque el gobierno asumió un riesgo, es decir, nosotros lo hemos expresado, este no es el quinto gobierno de la Concertación es un primer gobierno de transformación y Rodrigo ha sido parte de de ese diseño y, por lo tanto; a nosotros nos parece muy bien su designación y lo vamos a ayudar en todo lo que podamos para que eso resulte, porque eso no es un problema de personas es un problema de un gobierno que va a hacer una tarea”.

La noción de vulnerabilidad de “El Peña”, como le dicen en la interna, es alentada por personeros de la Alianza. Un diputado del oficialismo, señaló que “va a ser el Hinzpeter de Bachelet”, debido a que su cercanía con la Presidenta impediría removerlo, lo que lo transformaría en un escollo con los partidos cuando surjan dificultades. La visión es compartida por un integrante de la mesa de la DC, para quien el ex gobernador de Arauco “no tiene el respeto de los partidos”.

El resto del gabinete, en tanto, se completó con 5 DC; 5 PS; 1 PC; 2 del Partido Radical; 1 de la IC; del MAS y 2 independientes.

Además de la inesperada presencia de todos los partidos de la Nueva Mayoría, con la IC y el MAS presentes, llamó la atención la ausencia de Camilo Escalona -propuesto por Osvaldo Andrade- y de integrantes de la Nueva Izquierda, el sector que domina la colectividad.

En el Pc, Juan Andrés Lagos, uno de los hombres de mayor peso en la comisión política del comunismo, dijo que “estamos bastante contentos con este gabinete, nos parece muy interesante, así que esperamos que los criterios que ella ha anunciado se van a reflejar también en sus próximas decisiones y nosotros estamos en total disposición de aportar en todo lo que ella decida”.

Pese a la percepción mayoritaria de un gabinete “progresista”, no pasaron desapercibidos los nombres de Luis Felipe Céspedes (DC), ministro de Economía, y Máximo Pacheco (PS), en Energía. Céspedes, jefe de los grupos programáticos de Andrés Velasco en el ministerio de Hacienda y fundador del movimiento Fuerza Pública, tuvo un fluida relación con Alberto Arenas -futuro titular de Hacienda-, cuando éste último era director de presupuesto y cable a tierra de Velasco en el mundo político. Pacheco, en tanto, ha sido director de varias empresas y es cercano a Escalona.

El nombramiento de ambos, respondería a la necesidad de satisfacer a todos los sectores de la Nueva Mayoría, “donde existen componentes liberales en lo económico”, según afirma Jofré.

La sorpresa de Heraldo Muñoz

Otras de las tesis expuestas por algunos medios que habrían motivado el retraso en el anuncio ministerial fue un supuesto veto del PPD a la figura de José Goñi, quien se había consolidado durante los últimos meses como el principal asesor de Bachelet en materia internacional.

Lo cierto es que Goñi fue uno de los tres nombres que presentó el PPD para la Cancillería cuando Jaime Quintana se reunió con Michelle Bachelet. Además, fueron presentadas las carpetas de Sergio Bitar y Juan Somavía. En el triunvirato, ninguno fue puesto como prioridad, y hasta la mañana de ayer Goñi seguía como opción. Así lo expone Navarrete, quien desmiente cualquier tipo de veto: “Goñi era una posibilidad, porque estaba dentro de una trena de nombres que nosotros colocamos a disposición, pero ninguno iba en orden de prioridad, eso te lo puedo garantizar. Nosotros presentamos tres candidatos en RREE que eran todos igual de buenos, sin privilegios uno sobre otros y quedó el Heraldo y nosotros estamos muy contentos, pero no hubo nunca un veto del partido en el tema de Goñi”.

Jofré, añade que “yo por lo menos que estuve en las reuniones toda la semana de comisión política, y nunca escuché un veto al Goñi, es rara esa información, no tengo idea de lo que pudo haber sido”.

Notas relacionadas