Desde hace dos años que el vendedor ambulante Danilo Kaymalys, más conocido como el “hombre paloma”, llega todas las mañanas a la plaza Echaurren y alimenta a las aves con maíz, tarea que, según él, dios le habría encomendado.
Desde hace dos años que el vendedor ambulante Danilo Kaymalys, más conocido como el “hombre paloma”, llega todas las mañanas a la plaza Echaurren y alimenta a las aves con maíz, tarea que, según él, dios le habría encomendado.