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Nacional

17 de diciembre de 2021

Nieto de Lucía Hiriart asegura: «Dios la llamó en paz»

Lucía Hiriart, viuda del dictador Augusto Pinochet
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Este viernes 17 de diciembre Rodrigo Andrés García Pinochet, nieto de Lucía Hiriart, escribió una carta en El Mercurio en el que lamenta la muerte de su abuela y de paso cuenta algunos detalles de cómo la mujer veía el país.

«De las muchas líneas que se escribirán por el fallecimiento de la señora Lucía Hiriart de Pinochet, mi íntimo testimonio, en este doloroso momento, es que fue una abuela cariñosa, afable, de quien jamás escuché malas palabras. Capaz de realizar pequeños gestos de afecto, como recordar el cumpleaños de cada uno de sus nietos y bisnietos, o recibir con el plato favorito de quien la visitaba. Siempre compuesta y optimista, de gran fe y espíritu jovial», comienza la misiva.

Agrega que «vivo tengo el recuerdo de su abrazo tras rozar la muerte junto a mi abuelo en el atentado terrorista del año 86, como también su temple durante los angustiosos días en Virginia Water y nuestro periplo de regreso a Chile en el tanquero ‘Águila'».

Por su lado, apunta que «nunca las injurias contra ella la llevaron a expresar odio, jamás lo inculcó, y le agradezco aquello. Su obra no se limitó a la labor social manifestada en cientos de Centros de Madres, sino que también fue el soporte y pilar fundamental de mi abuelo. Fue ella quien lo llevó en la penumbra de la noche a ver a sus hijos y preguntarle si era el comunismo el futuro que para ellos quería».

A renglón seguido, García Pinochet dice que «la obra construida durante los 17 años de gobierno también lleva su nombre, y le agradezco aquello, ya que soy parte de una generación de chilenos que tuvo la posibilidad de crecer en un país próspero, libre, sin parangón alguno en la historia de Chile».

En otros pasajes, resalta que «con escozor ella veía el rumbo que tomaba el país. Así me lo dijo hace poco más de un año. Pero su corazón seguía sin odio, tampoco airado o encolerizado. Tal vez sí con pena de ver cómo todo se echaba por la borda».

«Dios la llamó en paz y junto a todos sus hijos. Poco antes de un día clave para nuestro país, y más allá del resultado, serán los años los que harán un juicio justo de su obra y persona«, cierra.


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