Gerardo Joannon, el sacerdote involucrado en el caso de adopciones ilegales que desveló Ciper Chile, en la que el clérigo daba por muertos a bebés de madres solteras y los entregaba en adopción a parejas que no podían tener hijos, se pronunció respecto y afirmó que “(los hechos) se van a aclarar, no voy a ayudar a nada, porque no tengo nada más que decir”, según indica Canal 13.

Por su parte, el Superior Provincial de los Sagrados Corazones, Alex Vigueras, sostuvo que tenían conocimiento de estos casos, pero que en el momento no encontraron que fuera pertinente indagar en la situación. “Nosotros creímos en lo que nos contaba Gerardo, y al ver que no habían denuncias formales, sentimos que no había que ir más allá en ese momento”, expresó.

La congregación, que tenía conocimiento de estos hechos hace más de una década, condenó sus hechos y nombró a un investigador canónico ajeno a la orden para investigar los hechos.

El clérigo aseguró que “no tengo ninguna relación con ningún papá, nunca supe quienes son los papás, nunca estuve reunidos con ellos. Lo único que hacía era poner en contacto”, y añadió que “nunca celebré misas de difuntos”.

El superior de la orden, consignó que “hay instituciones involucradas, hay médicos. Nos preocupa que nadie haya dicho nada”.