Carlos Casar, pediatra broncopulmonar, y una mujer identificada con las iniciales C.C. afirmaron que colaborarán con la investigación de las adopciones ilegales efectuadas durante los años 70 y 80, en las que participó el clérigo Gerardo Joannon, según indica La Segunda.

El médico trabajó durante 1975 en la Maternidad Carolina Freire y fue nombrado por una mujer cuya hija fue dada por muerta de manera falsa, para ser entregada posteriormente a otra familia. Esto desencadenó que su caso pasara al Tribunal Nacional de Ética del Colegio Médico.

Frente a esto, Casar señaló que “si bien me he visto evidentemente afectado por salir involucrado en esta noticia de gran impacto mediático y social, mi conciencia está tranquila y tengo confianza en que mi participación será aclarada prontamente, dado que estoy convencido de que he obrado con rectitud”.

En esa misma línea, precisó que “no puedo pronunciarme a través de los medios de comunicación acerca de situaciones concretas que involucran a pacientes, ya que el secreto profesional y el respeto por aquellos me lo impide”, y agregó que “quiero hacer patente mi absoluta voluntad de colaborar con las investigaciones en curso, tanto en el plano ético como judicial, dado que coincido en la importancia de que se llegue a la verdad de los hechos ocurridos”.

Por otro lado, C.C, cuya hija habría sido entregada en adopción durante el periodo de tiempo antes anunciado, informó mediante un correo electrónico que “he sido aludida en diversos medios de comunicación con afirmaciones que constituyen, a lo menos, una falta de respeto al dolor de quienes estamos sufriendo por hechos que están siendo examinados por los Tribunales de Justicia”, y añadió que “estoy disponible para colaborar plenamente con las autoridades competentes, cuyas resoluciones serán el mejor desmentido a las versiones y juicios apresurados que me afecten”.