El medio internacional BBC Mundo relata el caso de Constanza del Río, quien a pesar de haber nacido en febrero de 1973, sólo se enteró de que era adoptada hace unos años.

Cuando los padres que la criaron le confesaron que era adoptada, Constanza pidió más detalles, por lo que terminaron por admitir que se había tratado de un “arreglo”, destaca BBC Mundo. La mujer señala que “a veces, aunque todo esté bien, siento una pena enorme y lloro por mucho rato. Yo creo que esa pena no es mía, es la pena de mi mamá biológica”.

Constanza además habla sobre la búsqueda de sus parientes biológicos, señalando que desea “que la justicia siga su camino. Lo que yo quiero es encontrar a mi madre o a mi padre biológicos y que otros los encuentren también”. Es así como se relata su largo camino para dar con su origen que sólo tras años de investigación logró averiguar que fue entregada en una maternidad del centro de Santiago, pero ésta cambió de nombre, dueños y de dirección. Los nuevos propietarios dicen no tener más información de aquellos casos.

Su madre -la que la crió-, llegó al lugar por una apendicitis y salió de ahí con Constanza recién nacida. Cuarenta años después, Constanza fue a ese antiguo edificio y puso un cartel con un número de teléfono con la esperanza de que alguien la contactara. Muchos lo hicieron, pero ningún dato la llevó a tener información certera respecto de su nacimiento o sus padres: “pensé que si yo hubiera tenido una hija en esa clínica, y me hubieran dicho que murió o me la hubieran quitado, quizás 40 años más tarde yo volvería al lugar a mirar, a recordar, a prender una vela”.

Lo que sí la ayudó fue una mujer, quien le contó que el día de su parto en ese centro de salud, se escuchó gritar a una joven. Alegaba que le habían quitado a su hijo. Así Constanza creó el sitio web “nosbuscamos.cl”, donde ya unas 850 personas se han inscrito como hijos y padres, con la esperanza de que el cruce de datos los lleve a la verdad.

Constanza también obtuvo información a través de un sitio internacional que reúne muestras de ADN. Ahí le dijeron que una mujer que vive en Noruega podría ser su prima lejana, pero no ha podido aún contactarse con ella, aunque sí logró encontrar su certificado de nacimiento firmado por dos desconocidos que habrían sido testigos de su inscripción, pero aún no sabe el día exacto en que nació: “sé que cuando me entregaron, entregaron también una muestra de sangre que llevaron a otra clínica, pero nadie sabe dónde está”, dice a BBC Mundo.

También recalca que sigue teniendo la esperanza de encontrar a su familia biológica:”yo creo que existe una memoria genética y siento que mi mamá biológica ha sufrido mucho por mí. Quiero encontrarla para decirle que me tocó una buena familia, que no me pasó nada malo, que me quisieron, que me dieron una buena educación. Que no me morí, ni me trataron mal. Quiero que ella no tenga más pena”.