El papa Francisco, durante su visita a Tierra Santa, fue consultado sobre la posibilidad de que los sacerdotes se puedan casar, opción a la que no se cerró.

“Al no ser un dogma de fe, siempre está la puerta abierta” aseguró el pontífice en declaraciones que recoge El País luego de que hace algunos días un grupo de mujeres, quienes dicen estar enamoradas de curas, pidieran a través de una carta que estudiara el cambiar el celibato.

“La Iglesia católica tiene curas casados. Católicos griegos, católicos coptos, hay en el rito oriental. Porque no se debate sobre un dogma, sino sobre una regla de vida que yo aprecio mucho y que es un don para la Iglesia”, explicó el argentino.