luis larrainuno
La primera aparición pública de Luis Larraín Stieb -presidente de Iguales e hijo del director ejecutivo de Libertad y Desarrollo-, fue en abril de 2009 en una extensa entrevista al diario El Mercurio en que habló de su enfermedad renal y su espera por un transplante de riñón.

El titular de Interior de la época, Edmundo Pérez, había recibido un órgano y Larraín Stieb exigía transparencia sobre el proceso. Meses después, fue el rostro gay de la franja de Sebastián Piñera, su imagen, donde estaba tomado de la mano de otro hombre, selló el compromiso del ex Mandatario de legislar sobre las uniones civiles de parejas homosexuales y desató la ira de la UDI.

De eso, han pasado cinco años y por vez primera el gremialismo está abierto a aprobar el Acuerdo de Vida en Pareja y no sólo eso. Larraín Stieb confidencia que el jefe de bancada, Felipe Ward, -hasta hace unos meses uno de los parlamentarios más conservadores de la derecha- lo invitó formalmente a conversar con los diputados UDI la primera semana de julio. Larraín Stieb irá porque encuentra significativa la apertura en el gremialismo, pero no olvida la obstrucción histórica del partido a cualquier avance en derechos de las minorías sexuales.

-Lo valoro, pero creo también que es harto más fácil abrir la mirada cuando se ha perdido el poder de gobierno, se ha perdido poder de veto y se ha perdido influencia. Durante los cuatro años que fueron gobierno actuaron con cero humildad y total discriminación, y ahora que ya no tienen poder se preocupan de los discriminados-, sostiene.

La directiva de la UDI acordó una invitación a Iguales y el Movilh. ¿Hay algo concreto?
La verdad es que hace poco hablamos de tener esa reunión con el jefe de bancada, Felipe Ward, pronto, antes de que llegue el AVP a la cámara.

¿Pronto cuando? ¿Primera semana de julio?
Por ahí.

¿Cómo se dio este encuentro con Ward? Él había sido hasta ahora bastante conservador.
Me sorprendió bastante que me haya llamado. Nos tomamos un café hace poco. Encuentro que es una buena señal que, por fin, luego de tres años de que existe Iguales hemos logrado sensibilizar a los más duros. Eso me pone contento porque nuestro objetivo fue siempre llegar a los sectores más amplios de la sociedad, a aquellos que no necesariamente tienen sensibilidad con la diversidad sexual, llegar a ellos a través de un lenguaje más cuidado, más respetuoso, con testimonios, ir quizás más lejos de la trinchera clásica del activismo, para poder llegar a sectores que antes no nos escuchaban, entonces es un avance y un desafío.

¿Qué crees que está pasando en la UDI que se da este giro desde el No rotundo al AVP a un “ven a conversar con la bancada”?
Mira. Hasta el 11 de marzo de este año no había en la comisión de constitución de la Cámara ningún PPD o PS y los más progresistas eran parlamentarios de la DC. Fue curioso y bonito ver cómo un partido conservador como la DC entendió que el AVP es un tema de derechos humanos, que no tiene que ver con ser rupturistas, sino con garantías mínimas. Creo que está pasando lo mismo en la UDI.

¿Cómo así?
Creo que el rol de la UDI es tal vez tener una postura clara sobre las grandes reformas, como la tributaria o educacional, pero no creo que el rol de la UDI sea boicotear cualquier avance en derechos humanos, y ellos por fin están entendiendo eso, y eso me pone muy contento.

¿Te dio Ward alguna explicación por cómo había actuado antes él o el partido?
No entramos en tanto detalle. Él sí se dio cuenta de que su mirada en el pasado había sido estrecha, que amparado en una ideología cristiana como la que profesa la UDI estaba inflingiendo un dolor como la discriminación. Eso básicamente.

Entonces hay una evolución.
Sí. Ward, por ejemplo, reconoció que se han instalado muchas caricaturas tanto del progresismo o la diversidad sexual, pero también desde la UDI hacia la diversidad sexual. Y dice que el lenguaje con el que están abordando los temas hoy no es el mismo que hace tres años. Y en el entorno, hay familiares, hijos de otros parlamentarios o parlamentarios gay, que son visibles, como Claudio Arriagada, y en general cuando alguien que es lejando al mundo homosexual, convive en el día a día con alguien gay o lesbiana, se replantea las cosas, hay ahí un logro relevante de la sociedad civil.

¿Qué te parece este cambio en la UDI?
Lo valoro, pero creo también que es harto más fácil abrir la mirada cuando se ha perdido el poder, se ha perdido poder de veto y se ha perdido influencia. Durante los cuatro años que fueron gobierno actuaron con cero humildad y total discriminación, y ahora que ya no tienen poder se preocupan de los discriminados. Entonces creo, de verdad, que la deuda de la Alianza sigue pendiente. El AVP fue una promesa incumplida de Piñera por la voluntad de los presidentes de RN y la UDI. No olvidamos los berrinches que hicieron cada vez que se le quiso poner urgencia a uno de estos temas. Siento que hasta que el cambio de actitud no se refleje en votos, la deuda de la UDI sigue pendiente.

¿Cómo esperas que sea esa reunión con la UDI? Debe ser complicado estar frente a frente con alguien que ha dicho barbaridades como Ignacio Urrutia.
Quizás para mí como ser humano y como gay, juntarme con Ignacio Urrutia no es el mejor panorama que pueda desear, pero como activista y presidente de una organización que busca la inclusión de la diversidad sexual en la sociedad chilena es mi deber absoluto juntarme con personas como Ignacio Urrutia. Sus declaraciones se deben a la ausencia de puentes entre su mundo y el nuestro. Tal vez el nunca se ha sentado a conversar una hora y media con alguien gay, lesbiana o trans, y el sólo hecho de sentarnos a dialogar -aunque me tenga que tragar algunas palabras-, ayuda, ayuda porque visibiliza y normaliza la realidad, lo pone en el contexto de lo cotidiano, ayuda a eliminar prejuicios. Me parece una oportunidad.