Ferguson EFE
Los disturbios en la localidad estadounidense de Ferguson (Misuri) dejaron un herido y siete detenidos en la primera noche de toque de queda que, según dijo hoy el gobernador del estado, Jay Nixon, podría mantenerse varios días.

“Tenemos que mantener la propiedad de la población segura y la paz con el fin de conseguir la justicia”, dijo el gobernador demócrata en una entrevista en el programa político dominical “State of The Union” de CNN.

A la pregunta de si el toque de queda se mantendrá durante los próximos días, el gobernador expresó que “podría ser” aunque su deseo es que baje la tensión y haya justicia en el caso del joven afroamericano Michael Brown.

Al menos una persona resultó herida y siete fueron detenidas durante los disturbios que se repitieron la pasada noche en Ferguson, donde decenas de personas desafiaron el toque de queda que entró en vigor entre las 00.00 hora local (06.00 GMT) y las 05.00 (11.00 GMT).

Nixon decretó la medida el sábado después de una semana de disturbios en protesta por la muerte del joven afroamericano Michael Brown, de 18 años, por disparos de un policía en circunstancias aún por esclarecer.

La organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) envió a dos representantes a Ferguson para estudiar la respuesta policial a las protestas y reunirse con miembros de la comunidad, así como con autoridades locales y del estado de Misuri, al que pertenece la ciudad, para documentar los recientes sucesos.

Tras una relativa calma después de que el jueves Nixon decidiera transferir la supervisión de las protestas a la Patrulla de Caminos, con el capitán Ron Johnson al frente, quien ha tenido un papel conciliador, la publicación de un vídeo en el que supuestamente se ve a Brown participando en un robo causó indignación y nuevos incidentes.

Nixon lamentó este domingo la divulgación del vídeo, que vio la luz el mismo día en que se hizo pública la identidad del policía que disparó a Brown, y consideró que tuvo un efecto “incendiario” y reavivó las protestas.

“Menospreciar la reputación de la víctima en medio de un proceso como este no está bien”, dijo en otra entrevista con el programa “Meet the Press” de NBC, en el que aseguró que ni él, ni la Patrulla de Carreteras, ni las autoridades federales sabían que la Policía local iba a difundir el vídeo.

Asimismo, el gobernador aseguró que se hará una investigación exhaustiva de la muerte de Brown y recordó que el Departamento de Justicia envió a 40 agentes del FBI para recoger testimonios de lo sucedido: “Tenemos que hacer esto bien”.

“Es evidente que la muerte de un joven de 18 años por el arma de un agente es algo delicado, no sólo aquí en Misuri, sino en todo el país y en el mundo, y es importante que lo resolvamos bien”, agregó.

Familiares, amigos y ciudadanos de Ferguson pidieron este domingo justicia en un acto en el que el líder de la comunidad afroamericana, el reverendo Al Sharpton, y Martin Luther King III, hijo del activista de los derechos civiles, pidieron paz, unidad y un mayor acercamiento de la Policía a la comunidad afroamericana.

“Nuestros departamentos de policía necesitan relaciones humanas diversidad y entrenamiento de sensibilización”, dijo Luther King ante la mirada de los padres del joven, Lesley McSpadden y Michael Brown, quien lució una camiseta negra con una foto de su hijo en la que se leía “No justicia. No paz”.

El fiscal general, Eric Holder, ordenó que personal médico federal realice una segunda autopsia al cuerpo del joven, “debido a las circunstancias extraordinarias que rodean el caso y a petición de la familia de Brown”, según informó el portavoz del Departamento de Justicia, Brian Fallon, en un comunicado.

El portavoz dijo que la autopsia se efectuará “lo antes posible”, al tiempo que indicó que los funcionarios del Departamento de Justicia que trabajan en el caso también tendrán en cuenta el examen realizado por las autoridades estatales para su investigación.

El abogado de la familia, Anthony Gray, consideró esta acción una señal “alentadora” de que la investigación independiente está avanzando “y eso es lo que la familia quería”, afirmó. EFE