arcis A!

Un mazazo a la academia cultural de la universidad. Eso fue lo que ocurrió el lunes en la dirección de la Escuela de Teatro, cuando el destacado dramaturgo Ramón Griffero comunicó la decisión de dejar ese cargo y mantenerse en él solo como coordinador de cierre del semestre.

El connotado artista nacional se reunió fuera de la universidad el pasado jueves con la actual rectora de la universidad Arcis, Elisa Neumann, donde le comunicó que no seguiría al mando de la escuela que dirigió desde 2001.

La salida de Griffero ocurre en uno de los peores escenarios para la universidad, que suma más de 155 personas despedidas y renunciadas y a dos semanas de recibir la resolución del informe preparado por el Ministerio de Educación que podría llevar al cierre del plantel.

La fuga

“En esta situación de crisis y caos institucional y en estos instantes lo principal es resguardar al estudiante. Y bueno, también cumplí un ciclo como director ahí. Además, el 28 de octubre viene la resolución del ministerio de Educación que verá qué medida tomará con la universidad. Entonces, en ese contexto, no está en mí la solución de la crisis, yo sólo era el director de la escuela de Teatro”, dice Griffero sobre su situación personal.

El emblemático escritor y director de “Cinema-Utoppia” señala que desde esta semana asumió como coordinador de cierre del semestre y que tal como todo el año, con el apoyo de los profesores se mantendrán las clases para que los alumnos puedan terminar el año académico. “Los académicos han respondido a pesar de no recibir pagos por su compromiso con los estudiantes y con el teatro”, dice Griffero, consultado por The Clinic Online.

A la salida de Griffero, se suma la de 27 profesores a honorarios de la Escuela de Música y la petición de renuncia del director de esa escuela, Juan Valladares. Éste último le envió un correo el pasado 10 de octubre al Secretario General de la universidad, Mauro Salazar, diciendo que el Vicerrector Académico, Carlos Fuensalida, le pidió la renuncia por un supuesto abandono de funciones “debido a que no he contenido a mis académicos a honorarios que cesen de sus funciones después de dos meses de NO pago de sus sueldos”.

Además, Valladares señaló que la otra razón comunicada fue tener “una actitud de oposición a la actual Dirección de la Universidad, por lo que a juicio de las máximas autoridades de la Universidad reunidas en el Consultivo se ha perdido la confianza en mi persona”.

“Sean valientes de reconocer que se me despide porque soy opositor a la actual Dirección de la Universidad, porque no quise firmar la declaración que sacaron la mayoría de los directores y autoridades de esta Universidad, y que consta en una respuesta pública que le hice al Vicerrector Fuensalida, porque creo que son la génesis de la violencia, arbitrariedad y desgobierno”, señala el académico al final de su misiva, aunque este mismo aclaró a este medio que sigue en sus funciones como director de escuela hasta este momento.

Por su parte, el Vicerrector Académico de Arcis, Carlos Fuensalida, señaló que Valladares fue el que le informó, el pasado 8 de octubre, la resolución tomada en una reunión entre la Dirección de la Escuela de Música y un grupo de profesores.

Mediante un correo electrónico, Valladares le informó a Fuensalida que, dado los dos meses impagos de sueldos, se resolvió que los profesores a honorarios cesaran sus actividades y que los académicos con contrato seguirán en funciones hasta el próximo 05 de Noviembre, “fecha límite de acuerdo a contrato si es que nuestras remuneraciones no son pagadas”.

De esa forma, Valladares luego pidió instrucciones de cuál sería el procedimiento a seguir. A esto, se suma una comunicación enviada por representantes de los estudiantes de la Escuela de Música, quienes ante la fuga de académicos exigieron “que la Vicerrectoría Académica se manifieste de forma inmediata y se coordine con nuestra Dirección de Escuela en pos de cerrar el semestre y año académico; puesto que en esta actual situación, se hace inviable la continuidad del semestre”.

Maxwell, la agitadora

Otro de los episodios complejos ligados a salidas de académicos fue el despido de Leslie Maxwell y Miguel Caro, académicos representantes en la Coordinadora Triestamental de la universidad, los principales “agitadores” según las actuales autoridades del plantel.

Según un correo electrónico que Neumann envió al fiscal de la Arcis, Mario Cortez, pidió la desvinculación de Maxwell, Caro, culpándolos de promover acciones violentas y la renuncia de ella y la totalidad de la Corporación. “NO SE TRATA DE QUE PIENSEN DISTINTO. ELLOS PROMUEVEN ACCIONES QUE PONEN EN RIESGO MI INTEGRIDAD Y LA DE LAS SECRETARIAS”, dice el mail.

En esa misiva, Neumann pedía además la salida de Carlos Casanova y Andrés Leiva, despidos que no se produjeron por la movilización de los estudiantes que se enteraron de esa decisión. “Creo que: Hay que interponer una querella criminal. En estos momentos algunos vice rectores temen por su integridad física. Hay que sacar a la brevedad una declaración pública. No basta con condenar estos eventos. También hay que tomar acciones”, señala el correo, autorizado para su difusión según la misma rectora.

Consultada por The Clinic Online, Maxwell señala que su despido y el de Caro se produjo justo el día después que la mesa cuatriestamental -instancia institucional de resolución de la crisis- había llegado a un acuerdo de un calendario de democratización, que incluía la elección de un nuevo rector en los próximos 40 días y el cambio de estatutos votados por toda la comunidad universitaria.

“Yo me quedé y sigo yendo a clases solo para salvaguardar el proceso a los estudiantes. Pero esto demuestra el grado de descomposición del capital académico de la Arcis. Nosotros decíamos que no éramos la universidad del mar y era porque teníamos un capital. Que el Estado haya estado ciego, sordo y mudo frente a la crisis, es parte de eso”, dice Maxwell, quien se desempeñaba como Jefa de carrera de Pedagogía en Lengua Castellana y Comunicación.

Según la académica, la actual conducción de la universidad sólo ha logrado que el plantel se desangre paulatinamente y tras los problemas de enero pasado, la renuncia de Jorge Fernández como Vicerrector Académico hace tres meses reveló que la crisis no sólo era financiera y política, sino que además académica.

“El 90% de los profesores de la universidad son a honorarios y a gran cantidad de ellos
se les adeudan incluso del primer semestre y la totalidad de este semestre. Eso ha generado una fuga masiva de académicos. Pero también se van jefes de carreras y coordinadores académicos”, dice agregando que iniciará acciones legales contra la rectora y recurrirá a la Ley Zamudio por discriminación política.

El fallo del Mineduc

Con los ánimos caldeados desde hace varias semanas, sumados a la agresión que sufrió el pasado lunes 6 de octubre, Neumann tiene hoy otro dolor de cabeza: la visita de los inspectores del Ministerio de Educación a revisar la situación de la universidad.

Según comentan desde la universidad, el Mineduc ya señaló que se deben enmendar cuatro puntos detectados en la investigación. El primero de ellos es justamente el incumplimiento de los estatutos de la Corporación para el nombramiento de Elisa Neumann como rectora y Aliwen Antileo, como presidente del directorio.

Además, no se entregaron certificados ni diplomas por el período de paralización provocado luego del no pago de sueldos, se detectaron irregularidades en el proceso administrativo en la universidad e ingobernabilidad y, por último, los problemas financieros por los que atraviesa el plantel, que la misma rectora atribuyó a la salida del Partido Comunista, el Ical u otro actor responsable, correspondiente a un déficit de 1.510 millones de pesos.

Todos estos puntos deben ser subsanados por las autoridades a la brevedad, ya que los representantes del Mineduc estarán mañana viernes a las 10:40 en la sede de calle Libertad y, después de las 18 horas, para ver el funcionamiento del horario vespertino.

Sin embargo, todo indica que ya no hay tiempo. Ante los rumores de un nuevo paro, el fantasma de la acreditación supone que la fuga de estudiantes, profesores y trabajadores seguirá en aumento. Hoy en día los alumnos con Crédito con Aval del estado representan un 45% de los ingresos, lo que podría terminar anticipadamente con las pretensiones de continuar con el proyecto académico.

The Clinic Online intentó comunicarse con la rectoría y con Elisa Neumann, pero hasta el cierre de esta edición no obtuvo respuesta.