alejandro goic

Vergüenza fue el calificativo que ocupó la Conferencia Episcopal para referirse a la condena por abuso sexual de una menor contra el cura John O’Reilly, quien esta semana fue sentenciado a cuatro años y un día bajo libertad vigilada.

“Con profundo dolor y vergüenza hemos conocido, en su estado actual, una nueva sentencia condenatoria contra un clérigo por abuso sexual a una menor”, dijo el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, leyendo una declaración.

Para el prelado, “la vida y la integridad de la víctima es nuestra primera preocupación, y tanto a ella como a su familia, así como a la comunidad educativa, expresamos nuestra cercanía y solidaridad”.

Las palabras de Goic llegan luego de que la Asamblea Plenaria que se realizó en Punta de Tralca, donde
los 28 obispos de la Iglesia Católica tocaron diferentes temas de interés público, como aborto, la reforma educacional y el Acuerdo de Vida en Pareja (AVP).

Según el sitio de la iglesia, la reunión de los obispos terminó con un llamado a fortalecer la familia, a defender y promover la vida, y a superar la vergonzosa brecha social entre ricos y pobres.

El “Mensaje de los Obispos al pueblo de Chile” fue presentado a la prensa, en el salón plenario de dicha casa, por las máximas autoridades del Episcopado, encabezadas por el presidente de la CECh, cardenal Ricardo Ezzati, arzobispo de Santiago; el vicepresidente, Mons. Alejandro Goic, obispo de Rancagua; y el recientemente electo secretario general, Mons. Cristián Contreras Villarroel, obispo de Melipilla.