Metrogas_Calquin[1]

La agenda energética que el ministro Máximo Pacheco presentó en mayo de este año, tenía plazos inamovibles. El primer trimestre 2015 era la fecha para resolver “los vacíos normativos” en mercados como el gas, que muchas veces terminan con abuso a los consumidores. Ante la urgencia de las reformas estructurales, como la educacional o la tributaria, las posibilidades de adelantar un proyecto de ley hace dos meses eran nulas. Pero un informe que encargó la Comisión Nacional de Energía (CNE) para medir la rentabilidad del mercado del gas, vino a rayar la cancha: Metrogas había superado su rentabilidad máxima anual en el 2012 y 2013, con el 11,4% y el 16,9% respectivamente. Es decir, las ganancias superaban el límite máximo del 11% permitido.

Desde el 2011 que la CNE no encargaba un informe para conocer las rentabilidades del mercado del gas y nadie esperaba que fueran tan altas. “En la Comisión sabíamos por antecedentes anteriores y proyecciones de algunos economistas, que había posibilidades de que Metrogas estuviera superando su rentabilidad. Pero la verdad es que yo creo que nadie se preocupó demasiado, porque no sabían que serían tan altos. Si la agenda energética no hubiera tenido fecha límite, quizás hubiera pasado más tiempo”, aseguró una fuente dentro del organismo.

Las presiones al ministerio de Energía vinieron de todos lados: la Municipalidad de Maipú y la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios (Conadecus), presentaron consultas al Tribunal de Defensa Libre Competencia (TDLC) sobre las tarifas, las relaciones de propiedad entre Metrogas, Abastible, Lipigas y Gasco, además de pedir antecedentes sobre la venta de la Compañía General de Electricidad (controladora de Metrogas) a la empresa española Gas Natural Fenosa. Ante este escenario, el pasado 14 de noviembre, el ministerio y la Comisión Nacional de Energía se alinearon: Se adelantaría la regulación del mercado del gas a través de un proyecto de ley que baje la rentabilidad de 11% a 9%. Más dos iniciativas que buscan controlar las tarifas de las empresas de gas cuando superen sus máximos: “Ya contamos con la información respecto a los niveles de rentabilidad de la industria y nos queda muy clara la necesidad de resolver de forma inmediata los temas de fondo de este mercado a través de un proyecto de ley que ingresaremos en diciembre”, le dijo el ministro a la prensa ese día.

Pero el anuncio de Máximo Pacheco venía con letra chica: A cambio del proyecto de ley, le pidió al Tribunal de Libre Competencia que reevaluara la pertinencia del procedimiento iniciado por la Municipalidad de Maipú, porque independiente de su resultado, “no se podrá modificar el vacío legal que existe en tarificación de ese mercado”. En otras palabras, a pesar de lo que diga el Tribunal, el ministerio no podrá ni hará nada.

EL CLIENTE FRECUENTE
Para Hernán Calderón, presidente de la Conadecus, el historial de Metrogas es como un gran deja vú. “No me sorprendí para nada cuando se revelaron las abusivas ganancias de Metrogas, lo venimos advirtiendo hace más de 10 años, pero nadie nos escuchó”, asegura sentado en su oficina a una cuadra del Sernac. El 2001 y el 2006 pusieron dos denuncias en la Fiscalía Nacional Económica, buscando que se revisara la estructura de propiedad de la empresa y sus tarifas. Pero hasta el momento, no habían tenido respuesta.

– Metrogas tuvo una práctica depredadora. No solamente tiene una rentabilidad por sobre lo establecido, sino que también su propiedad está relacionada con sus competidores directos, Abastible, Gasco y Lipigas. Queremos proteger a los consumidores y que se les devuelva el dinero por las rentabilidades excesivas- dice Hernán Calderón.
La lucha de la Conadecus con Metrogas data de los 2000. Desde ese tiempo que la Corporación, que nació de distintas organizaciones civiles que defendían los derechos de los consumidores, trabaja con ex funcionarios de la FNE, destacados economistas y abogados, para presentar sus denuncias. Gonzalo Escobar, ex economista de la Fiscalía Nacional Económica entre el 2002 y el 2012, es uno de ellos. Él estuvo encargado de investigar por primera vez a la empresa el año 2003 y tampoco consiguió resultados: “Lo que se investigaba era el incremento de las tarifas de Metrogas en comparación con otras empresas de la quinta región. Concluimos que Metrogas a partir del año 2008 estaría superando su rentabilidad establecida por ley, que es lo que sucedió ahora”, cuenta el economista. Sin embargo esa investigación, ni las otras dos que le siguieron, llegaron a puerto sin explicación.

El mercado del gas en Santiago, no es difícil de dibujar. Se lo dividen Metrogas (gas natural) y las empresas de gas licuado: Abastible, Gasco y Lipigas. Estos últimos tienen el 72% del mercado, mientras que el gas natural por cañería ha aumentado su participación de manera importante, estando actualmente en 27,1%. Desde finales del año 2000, solo tres empresas son dueñas de Metrogas: Gasco (51,8%), Copec (39,8% controladora por los accionistas de Abastible) y Trigas (8,3% controlada por los accionistas de Lipigas). Esta es la clave del negocio redondo: Independiente de quién venda más, la plata siempre se queda en casa.

– Los tres dueños de las empresas que compiten en gas de balón son los dueños de Metrogas. Se parten la torta y fijan precios, sin ningún tipo de control -comenta el ex economista de la FNE, Gonzalo Escobar.

GRANJERÍA DE CARTELES
“Siempre miro al Estado y es de un nivel feudal insólito, pensando más aún que uno está preocupado del bien común y de los ciudadanos…pero si las autoridades estuvieran conscientes de los temas de libre competencia sería otro este país”, dijo el Fiscal Nacional Económico, Felipe Irarrázaval en el seminario “Salvando al Capitalismo de los Capitalistas” de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Su diagnóstico de Chile, al que comparó con “una granjería a favor de las grandes empresas para crear carteles”, no es muy distinto al que han hecho otros analistas en América Latina. En México, economistas han culpado a los monopolios de tener estructuras de poder que facilitan prácticas como la autocontratación, el nepotismo, corrupción e incluso el tráfico de influencias.

Si bien Chile siempre se ha mantenido entre los tres primeros lugares de los países más transparentes y menos corruptos de América Latina -según el informe publicado por Índice de Percepción de Corrupción (CPI) el 2013-, los monopolios se transformaron en una enfermedad para la región. El capitalismo “a la sudamericana” reemplazó monopolios públicos por monopolios privados, otorgando concesiones a quién lo quisiera. Es por eso que es tan común ver monopolios en las telecomunicaciones, el gas, la electricidad, el agua, etc. Ni siquiera en Estados Unidos, cuna del sistema capitalista, estos abusos se permiten. En ese país existe una Ley Antimonopolios, llamada “Ley Clayton” la cual establece bajo condiciones muy específicas el actuar de las empresas: prohíbe que las compañías competidoras tengan los mismos directores o ejecutivos, regula el intercambio de información y existe una fuerte fiscalización a los directorios de las grandes empresas.

– Hay estudios chilenos que afirman que la existencia de un cartel genera para los consumidores sobreprecios desde el 15% hasta 40%. Siempre va a ser un buen negocio tener un cartel y por eso se persiguen en todos los países del mundo- declaró en el seminario el mandamás de la Fiscalía Nacional Económica.

Otro de los antecedentes que tienen a Metrogas en la mira, es su compromiso con las tarifas. Su estructura de negocios promete mantener los precios más bajos (entre 13% al 20%) que el gas licuado en Santiago. Sin embargo, los precios del gas natural y licuado han ido subiendo como espuma desde el año 2000. Según cifras de la Comisión Nacional de Energía, hace 14 años el cilindro de 45 litros costaba cerca de 18 mil pesos y actualmente el mismo, supera los 48 mil pesos. “El aumento de precio del gas no es justificable, porque el gas realmente no es caro. De hecho los industriales no pagan lo mismo que los residenciales a pesar de que ocupan el mismo gas. El gas natural está en lugares de mayor densidad y mejores ingresos. Y las comunas más modestas tienen que obligatoriamente usar gas licuado porque Metrogas en sus zonas no tiene “facilidad técnica”. En palabras simples, en Chile el pobre paga más caro que él rico”, comenta una fuente ligada a la investigación.

Metrogas niega completamente las acusaciones de concentración de mercado y colusión de precios y asegura que tiene la tarifa más conveniente del mercado sin trampas: “Nuestras tarifas son fijadas por el mercado de la energía y estamos sujetos a la regulación. Estamos a favor de llenar los vacíos presentes en la legislación vigente”, respondió Metrogas por mail a The Clinic.

Hace un par de semanas, la Compañía General de Electricidad S.A. (controladora de Metrogas) fue comprada en US$ 3.300 millones por Gas Natural Fenosa, grupo multinacional español líder en sector energético y pionero en la integración gas-electricidad. Esta compra, deja un escenario incierto para el mercado del gas, porque esta empresa no solo distribuiría el gas, si no que lo extraería en el extranjero, lo transportaría y administraría en nuestro país.

Según la Conadecus y su abogado representante Mario Bravo, esto nos deja en un escenario más anticompetitivo. En la consulta redactada por él que fue rechazada por el Tribunal de Libre Competencia y que hoy espera ser revisada nuevamente por la Corte Suprema, se explicita: “La adquisición del Grupo CGE por Gas Natural Fenosa no es neutra para el mercado gasífero nacional y otros conexos, puesto que podría involucrar riesgos anticompetitivos como el aumento de poderes de compra o de venta y profundización de la integración vertical actualmente existente”.
Si hasta el momento existe en Chile un monopolio en la red de distribución del gas, ahora con Gas Natural Fenosa en el baile, es posible que nuestro país deba comprarle exclusivamente gas a Fenosa y ya no a cualquier país que lo exporte a Chile. Es por eso que la Conadecus exige que aparte de la revisión de estructura de propiedad de la empresa y las tarifas, se revise si la compra de Gas Natural Fenosa se ajusta a la normas de Libre Competencia y que se fijen condiciones para su adquisición.

Actualmente el ministerio de Energía decidió mantenerse al margen y enviar el problema de Metrogas al Congreso, donde la legislación puede demorar años en concretarse. De hecho, hace unos días la empresa decidió bajar sus precios entre 4% y 15% a partir del próximo lunes 1 de diciembre con el fin de que “Metrogas profundice su estrategia comercial con el objetivo de extender la cobertura a mayor cantidad de hogares e incrementar la participación del gas natural en la matriz energética nacional”. El ministerio de Energía celebró públicamente la medida, una semana después de criticar a la distribuidora por prácticas monopólicas.

Para el economista Gonzalo Escobar, en esta propuesta hay gato encerrado. Más aún con el Tribunal de Libre Competencia investigando actualmente a la empresa: “Claramente es una estrategia, creo que quieren responsabilizar a la administración anterior de la situación, por eso me parece muy raro, que justo en estos momentos, se lleve a cabo una medida como ésta. Pero en general el Tribunal actúa sobre hechos y no reacciones”, comentó el economista.
Hasta el momento el panorama es incierto. Hernán Calderón asegura que irán hasta las últimas consecuencias para que existan medidas compensatorias por todos los años de sobreprecio y concentración de mercado. “Metrogas es otro síntoma de este Chile con una atracción fatal a crear carteles. Este es un proceso que se ha ido incrementando en los últimos 20 años y son la característica principal del mercado chileno”, reflexiona Calderón.