sueñook

De manera unánime, el día lunes parece ser el más odiado de la semana, pues implica volver a la rutina después del descanso del fin de semana.

Pero además de eso hay razones que expone la ciencia para entender el porqué del odio hacia el primer día de la semana.

El sitio sopitas recoge estos fundamento.

Somnolencia

Como el fin de semana nos acostamos y levantamos más tarde, dichos cambios confunden nuestro reloj corporal. Basta con dormir una hora o más de lo habitual para que el lunes nos sintamos más cansados. Investigadores australianos afirman que si los fines de semana nos acostamos más tarde y dormimos dos horas más de lo habitual, nuestro biorritmo se retrasa 45 minutos. Por eso nos cuesta tanto levantarnos.

Somos antisociales y estamos de malas

Al mantenernos alejados de las personas con las que convivimos en la semana volver a relacionarnos con ellas puede ser difícil.De acuerdo a un artículo publicado en Telegraph, los lunes somos incapaces de de sonreír y ser sociales antes las 11:16.

La mala fama del lunes

En honor a la verdad, los lunes no son tan malos. Aunque parezca lo contrario, los lunes son igual de estresantes y cargados de trabajo que un martes o un jueves. No obstante, emocionalmente nos pega dejar atrás el descanso.

Pagas los excesos

Los fines de semana comemos de forma menos saludable, además de que tomamos y fumamos más.

Menos saludables

Traemos más peso encima y el cuerpo lleno de substancias tóxicas. No por nada los lunes son los días donde se presentan más infartos y hay mayores posibilidades de caer enfermos.