El duro proceso de admisión 2015 de la Universidad Arcis

Con la baja de aranceles y en vías de resolver lo que será su situación para el año académico 2015, el plantel se enfrenta a un complejo escenario sin acreditación institucional y con el estigma de desfinanciamiento a la vuelta de la esquina. Sin embargo, la disminución de carreras y la rebaja en los aranceles busca reencantar a estudiantes para mantener un proyecto académico que se autoproclama distinto al resto del panorama universitario. “Estamos en esa defensa del proyecto, comprometidos con su proyección en el tiempo, porque nosotros pensamos que esta es la única universidad confesionalmente de izquierdas, en tanto proyecto alternativo al orden neoliberal”, asegura su secretario general.

U. ARCIS A1

Aunque nadie contesta el teléfono dispuesto para entregar información y con un ánimo en la sede de Libertad 53 que no refleja un proceso normal de admisión para un nuevo año académico, la Universidad de Arte y Ciencias Sociales, Arcis, cumple ocho días desde que abrió sus puertas para el ingreso de nuevos estudiantes, a pesar de todos los problemas que han enfrentado durante 2014.

Con un historial de pagos atrasados a profesores y trabajadores -que ya cumplió más de tres meses en estos días-, más una lista de distintos tipos de acreedores que sigue creciendo, el plantel enfrenta uno de sus más complejos inicios de año a la par de sus intentos por acortar los problemas de caja.

A poco más de una semana de iniciar el proceso, la universidad se encamina a un escenario tanto o más complejo que el que enfrentaron en 2008, cuando bajaron en un 46% su matrícula luego de perder la acreditación. Ahora, con las deudas encima, los problemas para convencer a la banca de entregar financiamiento y sin acreditación institucional, lo que impide que sus alumnos puedan acceder a beneficios como el Crédito con Aval del Estado (CAE), el panorama se ve aún más complicado.

Admisión apenas

A pesar de la crisis, la escasa afluencia de personas a consultar y tramitar la matrícula para 2015 en el plantel no ha sido un tema tan relevante. Eso sí, la mayoría de los concurrentes se esmeran en preguntar la situación del plantel antes de tomar cualquier decisión sobre su futuro. Algunos incluso sólo van para consultar sobre el proceso -ante los problemas para comunicarse al teléfono dispuesto para admisión, que es el mismo de la mesa central de la universidad-, sin mucha convicción de ingresar al plantel por el momento que vive.

Según Mauro Salazar, secretario general de Arcis, las consultas diarias por la continuidad de los programas académicos fluctúa entre 25 y 15 diarias, por carrera. En el mesón de información, en tanto, no paran de derivar a jefes de carreras u otras autoridades antes de ingresar o matricular a estudiantes.

De hecho, algunos reconocen que no se sabe bien sobre el destino de algunas carreras. Por ejemplo, en los días anteriores se confirmó que Literatura Inglesa y Pedagogía en Lengua Castellana e Inglés no seguirán durante este año académico, así como se sigue evaluando el cierre de Ciencias Políticas.

Sin embargo, no son los únicos problemas. Ante la crisis y la demora en el pago de sueldos -que ya acumula tres meses y seis días para los trabajadores- los acreedores del plantel siguen sumando. Y en ese ítem se ha llegado a varias situaciones extraordinarias como el no pago a personal para atender en biblioteca, a la sala cuna con la cual tienen convenio para los trabajadores (Jardín Infantil Fantasía) y hasta el histórico afinador de pianos ocupados por la Escuela de Música, Gustavo Valencia.

Según Salazar, es una situación similar a cuando “en una casa que paga el arriendo, pero tiene líos con el gas y toda la cotidianeidad que genera múltiples dolores de cabeza. Ahora, no es mi afán dejarlo en el anecdotario o triabilizar que la entrega de esos servicios formativos se esté dando de manera discontinuada o irregular. Pero en lo que a mi respecta, el tema de fondo es explicar el origen y fondo de la crisis que afecta hoy a Arcis”.

Una mirada distinta tienen desde el Sindicato de Trabajadores de Arcis. Para Jacksa Suazo, secretaria del sindicato, estos son justamente los detalles que deben ser atendidos y muy bien evaluados por los futuros estudiantes que escojan esa universidad para su formación.

Eso sí, aun cuando exista menos demanda por las matrículas, sí hay algunos casos que están renovando su vínculo con el plantel por diferentes motivos. Estos van, según el secretario general del plantel, desde preferencias por la visión y misión de la universidad hasta estudiantes que no pueden volver a ocupar su CAE en otra institución. Por ejemplo, algunos ex estudiantes de la Universidad del Mar que pudieron acceder nuevamente al crédito.

También hay muchos estudiantes de tercer y cuarto año que, dados los años invertidos en sus carreras, prefieren terminar como sea antes que comenzar desde cero o revalidar en otros planteles. “Es la situación más común hasta ahora”, dicen las encargadas del mesón de admisión.

Rebajas en los aranceles

Debido a la crisis que atraviesa, el plantel implementó un plan que incluye la rebaja en los aranceles de la mayoría de las carreras que quedan, dependiendo la modalidad de pago que ocupen los estudiantes. Según Mauro Salazar la disminución “no es algo muy distinto a lo que se ha implementando los años anteriores y es un mecanismo válido para renovantes, estudiantes antiguos y nuevos”, aunque por esa misma razón la autoridad no lo atribuye como medida extra programática debido a la crisis.

Por esa razón, la baja en los aranceles bordea entre el 5% y 6%, aunque en algunas carreras puede llegar hasta más de un 21%. La meta es, según comenta la autoridad, manejar un flujo de estudiantes que no se escape tanto de la normalidad que asiste a Arcis, lo que según él no ha ocurrido hasta hoy, a pesar de la crisis.

Según Salazar, de los 3.100 estudiantes que tenían a inicios de 2014 hasta hace un mes se habían ido sólo 300, que es un número que se repite todos los años y “probablemente pudiésemos tener ahora 500. Eso implica unos 200 más que el año anterior y esos 200, con relación a la gravedad de la crisis, no es una cifra ideal pero es relativamente manejable”.

Por este motivo, las proyecciones del plantel aspiran a tener una baja de 30% en la matrícula con respecto al año anterior, aún cuando la experiencia sin la crisis que vivieron en 2008 le propinó un duro golpe financiero.

“Desde la crisis de la universidad tiene que ver con un modelo que se ha resistido a los modelos de gestión utilizado en el medio. O sea, la universidad va al factoring, no tiene una fluidez bancaria, no tenemos una Otec que nos aporte el 15% de su punto de crecimiento, no estamos auspiciados por holding, y eso es parte de la historia de la universidad”, dice el secretario general.

Según él, entre abril y mayo de 2014, la crisis era un problema de flujos, lo que a esa fecha era correcto porque tenían cerca de 2.500 millones de pesos en CAE y becas retenidos. “Cuando nos presentábamos frente a la banca, pidiendo un crédito devengado en 90 días, por ejemplo, nos encontrábamos con respuestas negativas que aludían a distintos tipos de argumentos. Entonces, esa es una situación que a nosotros nos ha costado mucho desglosar: ¿cuánto de esta crisis se debe a un problema interno, a un modo de ser de la universidad, y cuánto otros elementos externos, medioambientales, se fueron metiendo adentro y también nos hicieron demorar los procesos de bancarización, que se postergaron definitivamente?”, dice la autoridad.

Para Salazar, enfrentar este escenario en el proceso de admisión ha sido además complejo, a la espera de resoluciones judiciales, de la respuesta de la banca a sus solicitudes de caja y a la determinación que tome la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados, en los próximos días.

“A modo de anécdota, en un trámite con una póliza, el encargado de la aseguradora nos preguntó si nosotros queríamos seguir con el modelo comunitario cubano. Uno no espera que un gerente de una aseguradora nos interpele de esa forma”, dice.

Con todo, el panorama la situación de Arcis para el 2015 estará clara en las próximas semanas -antes de fin de mes-, cuando cuenten con información nueva sobre el proceso de matrícula y de los intentos de inyectar recursos frescos a la institución.

“Nosotros estamos a la espera de estabilizar financieramente a la universidad. Esto debiera ocurrir en las próximas dos semanas. Y con eso vamos a ir pavimentando una trazabilidad que ordene la economía del plantel. Venimos haciendo gestiones para tener un año 2015 institucionalmente estable. Estamos en esa defensa del proyecto, comprometidos con su proyección en el tiempo, porque nosotros pensamos que esta es la única universidad confesionalmente de izquierdas, en tanto proyecto alternativo al orden neoliberal”, asegura.

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