PENTAGATE-CHOCLO-LAVIN

El pasado 6 de noviembre el ex director de Penta, Hugo Bravo, ´tiró la cadena y contó con detalles los favores, seg{un su versión, que el fallecido martillero Jorge Valdivia hacía a los dueños del holding, Carlos Alberto “choclo” Délano y Carlos Eugenio Lavín. Esta “ayuda” era de tipo variado.

Bravo le aseguró al fiscal oriente Carlos Gajardo, que Valdivia, un sujeto que se jactaba de sus vínculos CNI, le “sacaba” los partes a la mamá de Délano, a su esposa y sus hijos.

“Con su hijo T, que estuvo detenido por un manejo en estado de ebriedad y Jorge Valdivia le ayudó con el tema de la detención. Para eso me llamaban a mí y yo llamaba a Valdivia. En otra ocasión T estuvo perdido 12 horas y a través de Valdivia habló con un general que llamó a Carlos Alberto para tratar de ubicarlo. Al final T estaba durmiendo en un estacionamiento de la Católica”, reveló Bravo en la carpeta de investigación.

No fue todo, contó Bravo, la hermana del “choclo” Délano también fue detenida en las afueras del Estadio Nacional “y Jorge Valdivia movió sus influencias para dejarla en libertad”.

Según ha trascendido, tanto Délano como Lavín, habían dado órdenes expresas de que Valdivia no pusiera un pie en las oficinas de Penta. Así lo dijo en su primera declaración el contador del grupo, Marcos Castro.

Bravo, sin embargo, insistió en que este último usaba a Valdivia para todos los temas tributarios, ya que mantenía contacto con el ex fiscalizador del SII, Iván Álvarez, aún preso por el fraude al FUT.

“Castro usaba mucho a Jorge Valdivia para todo lo que fuera temas del SII”, indicó.

Carlos Eugenio Lavín, dijo Bravo, también usaba los servicios del fallecido martillero.
Básicamente para sus primos Max y Luis Lavín, quienes tenían problemas con el Servicio de Impuestos Internos. De hecho Luis Lavín había estado detenido por la internación ilegal de motos, señala Bravo.

Marcos Castro, en su testimonio del 27 de octubre, reconoce esta ayuda.

“Respecto del correo de fecha 21 de abril de 2010, señalo que Manuela Suarez Lavín, es una prima de Carlos Eugenio Lavín que vive en el extranjero. Esta señora tenía una observación en el SII. Carlos Lavín habló con Hugo Bravo, quien a su vez habló con Jorge Valdivia, quien le llevó copia de la declaración (de impuestos) a Iván Álvarez…”., dijo Castro.

Junto con prestar esta ayuda, Valdivia fue un hombre que reclutó a una serie de “clientes” que recibieron devoluciones ilegales del FUT que lograba Álvarez por su acceso al sistema del SII.

Valdivia también estuvo preso, luego que la justicia militar, a mediados de los 90, lo condenara por el porte de una granada de guerra. Eso sin contar con las armas que guardaba en su casa, sus relaciones con efectivos de la PDI y Carabineros y su cercanía con la brujería. Nada de eso sirvió para salvarse del cáncer que lo llevó a la tumba en julio de 2014.