Matías Walker

Matías Walker, jefe de la bancada DC en la Cámara de Diputados, anunció que los votos de su partido no están comprometidos con los proyectos para la despenalización del aborto bajo algunas causales.

“No, no están asegurados todos los votos de la DC para apoyar la despenalización del aborto. Por eso advierto a tiempo que no todos los diputados de la DC van a estar votando a favor de las tres causales, que nadie se lleve sorpresas después”, manifestó el político de la falange en una entrevista con La Tercera.

El diputado aseguró que una reunión sostenida con la ministra de la Segpres, Mónica Rincón, y todos los jefes de bancada, se concluyó que en el tema del aborto no se aceptarán órdenes de partido y cada uno votará según su convicción personal.

“Nadie puede pedir que se cuadre a los parlamentarios en temas que tienen que ver con cuestiones éticas y personales. Y si hay una conclusión que tuvimos ocho días atrás en La Moneda con todos los jefes de bancadas junto a la ministra Ximena Rincón (Segpres), es que en esto no caben las órdenes de partido y que hay libertad para votar en uno u otro sentido”, aseguró Walker.

Las nuevas regulaciones que el Gobierno pretende que se aprueben es despenalizar el aborto en casos de violación, peligro de vida de la madre e inviabilidad del feto. Respecto a ello, Walker aseguró que está abierto “a legislar en torno a las tres causales, pero hay que precisarlas muy bien. El caso de la inviabilidad fetal tiene que definirse como la certeza absoluta de que el feto no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir al parto, ni un momento siquiera. Esto, con varios certificados médicos que sean irrefutables desde el punto de vista científico. Porque, de lo contrario, se prestaría para permitir el aborto en caso de malformaciones, tanto físicas como sicológicas. El caso de la violación, aunque tengo muy claro que hay que meter en la cárcel al violador y no a la mujer, también es importante determinar cómo se va a hacer la denuncia, hasta cuántas semanas se va a eximir de responsabilidad penal a los que intervengan en el procedimiento, tanto la mujer como los médicos. Y en el caso del mal llamado aborto terapéutico, que existía en Chile hasta el año 89, claramente debemos hablar del riesgo de la vida de la madre, no de la salud de la madre”.