Sebastián Dávalos

En una conferencia de prensa marcada por la tensión, y enrostrando a la derecha las trucherías del Pentagate, el gobierno descartó de manera tajante cualquier irregularidad en la compra de unos terrenos en Machalí que realizó la nuera de Bachelet, Natalia Compagnon, luego de conseguir un crédito por 6.500 millones de pesos a través de la empresa Caval en diciembre de 2013.

Tras una cita de emergencia en La Moneda, el vocero (s) José Antonio Gómez salió  a referirse a la situación que salpicó al director sociocultural de la Presidencia, Sebastián Dávalos Bachelet, marido de Compagnon, luego de que el Banco de Chile -institución que otorgó el préstamo- confirmara que el hijo de la Mandataria participó de la reunión con Andronico Luksic el 6 de noviembre de 2013.

“Resulta curioso cuando vemos a la derecha muy preocupada de este punto, quiero decirles con toda precisión a la derecha, hay un fraude la fisco, boletas que no corresponden, hay delitos y una investigación criminal que se esta investigando”, dijo Gómez al recordar el caso Penta, haciendo la diferencia entre esta situación y la que envuelve a Dávalos y su esposa.

“Es una situación completamente distinta, no hay recursos fiscales, hay un banco privado, que ha decidido entregar recursos a una sociedad”, subrayó Gómez.

El vocero subrogante agregó que hay que ser claro en explicarle a la opinión pública. No existe perjuicio fiscal ni existe participación de recursos públicos”.

El secretario de Estado además indicó que ante esta situación, sin necesidad de hacerlo, el hijo de la Mandataria formulará una declaración de intereses.

Según recogió The Clinic Online, fuentes de palacio señalaron además que el crédito de la polémica se otorgó el viernes 13 de diciembre y no el lunes 16 como se publicó en Qué Pasa la semana pasada.

Cabe recordar que la polémica se armó luego de que la publicación de Qué Pasa revelara que la empresa Caval, donde tiene participación la nuera de Bachelet, obtuvo sin mayor respaldo un crédito de 6.500 millones de pesos para comprar 44 hectáreas en Machalí, con el argumento de la plusvalía de los terrenos por el cambio del uso de suelo. A pesar de que esa modificación aún está en proceso, Compagnon ya habría firmado un compromiso de compraventa con un empresario de la zona, por lo que sin el esperado cambio en plano regulador se meterá al bolsillo unos 3.000 millones.

Para la derecha, éste último no es el hecho en cuestión, sino que el millonario monto que consiguió una empresa con un patrimonio bajo. Además apuntan a la presencia de Dávalos en la reunión con Luksic.