Penta: defensa de Hugo Bravo prepara los guantes para responder golpes del “choclo” Délano y Lavín

En el tercer día de audiencia le corresponde el turno a Catherine Lathrop, abogada del ex director del holding Hugo Bravo. La profesional golpeará con todo a los ex jefes de su cliente Carlos Alberto “choclo” Délano y Carlos Eugenio Lavín para defender la colaboración de su cliente con la investigación y así tratar de evitar la prisión preventiva solicitada por el CDE. Los “Carlos”, a través de su patrocinante Julián López, aseguran que nunca supieron de nada y que Bravo es el responsable de todo.

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La sala del Centro de Justicia donde se ventila la formalización del caso Penta, se convertirá esta mañana en un ring. La primera en ponerse los guantes será Catherine Lathrop, abogada del exdirector del grupo Hugo Bravo, quien deberá hacerse cargo de los argumentos esgrimidos por Julián López, patrocinante de Carlos Alberto “choclo” Délano y Carlos Eugenio Lavín.

López, aseguró ayer que todas las anomalías, delitos e irregularidades ocurridas en Penta y el mismo hecho de que los “Carlos” estén enfrentando un juicio, se debe a la conducta delictual de Bravo con las platas y la relaciones con el exmartillero Jorge Valdivia y los arreglines tributarios con el exfiscalizador del SII Iván Álvarez, aprovechándose así de la confianza que le depositaron. En suma, aseveró en estrado, que sus representados nunca se enteraron de nada hasta el año pasado cuando se inició la indagatoria.

Durante febrero Lathrop -aún cuando estaba de vacaciones- estuvo metida “de cabeza” en la carpeta de investigación preparando la defensa de Bravo. Correos, declaraciones, informes, órdenes de investigar, entre otros papeles, se extendieron en una mesa, confundiéndose con el solaz estival. Nadie tenía que decírselo, porque era obvio que Délano y Lavín descargarían responsabilidades en su defendido.

El carácter, inflexión y alcance que tendrán esta mañana los argumentos de Lathrop será duro -por decir lo menos- con los dueños de Penta.

Los responsabilizará usando la figura del “no pudiendo menos que saber”. Lo que hará, en suma, es poner en evidencia el conocimiento que ambos tenían sobre cómo se manejaban los dineros del holding, más aún cuando eran los dueños; y que para distintas operaciones financieras firmaban en conjunto con Bravo los cheques de la cuenta bancarias del Banco de Chile de donde salían las platas para pagar a Valdivia y Álvarez. Eso, sumado que al interior del grupo había los controles suficientes para establecer si Bravo se apartaba de las normas de la empresa, atendido los más de 30 años que trabajaron juntos.

De muestra dos botones respecto de cómo ha sido el vigor verbal de Lathrop, quien conoce al dedillo el sistema del Centro de Justicia, ya que fungió por diez años como defensora pública. El primero, para recordar, son los alegatos en la Corte de Apelaciones de Santiago y en el Cuatro Juzgado de Garantía, en momentos en que se discutía la continuación de la indagatoria por la grabación que Bravo hizo en su departamento a Lavín, oportunidad en que registró detalles -entre otros- de la estrategia para desacreditar al fiscal Carlos Gajardo. En ambas instancias, Lathrop indicó que no era sostenible que Délano y Lavín desconocieran el trabajo que realizaban sus clientes, toda vez que Valdivia también había realizado trámites para “los Carlos”.

El segundo hecho apunta a cómo se defendió el propio Hugo Bravo en el juicio laboral que inició en contra de Penta por despido injustificado, ante el Segundo Tribunal del ramo, donde alegaba el pago de 2.300 millones. En la oportunidad, consultado por la prensa, dijo sobre los dichos de sus exjefes, quienes ya le imputaban toda la culpabilidad: “Yo no he mentido”, dijo.

Alusión filosa

Este miércoles y jueves -y particularmente ayer- “los Carlos” debieron soportar la batería de argumentos del Ministerio Público, los querellantes y el Consejo de Defensa del Estado (CDE) que arremetieron con todo, respecto a cómo Penta y sus dueños eran una “maquina para defraudar al fisco”.

Al respecto, comentario obligado entre abogados y periodistas fue el palo que le pegó la consejera y miembro del comité penal del CDE María Inés Horvitz a Délano, luego que este señalara, antes de entrar a la audiencia, que Penta era una empresa con responsabilidad social y generadora de empleo. Horvitz, con la filosa labia que la caracteriza en sus alegatos, indicó: “Los carteles de la droga también generan trabajo”. El filo de la expresión golpeó, mientras Délano tocaba reiteradamente la imagen de la virgen -que ha llevado en su bolsillo ambos días- como si se tratara de un denario con el que se cuentan avemarías y padrenuestros para eliminar los pecados. Eso, junto a la caja de pastillas de menta y los apuntes en su block, donde escribió sobre “los caminos de la vida”, tal como revelaron las fotografías captadas por Agencia Uno. La revelación gráfica de estos escritos, cabe destacar, será impugnada hoy por los patrocinantes de los imputados ante el juez de garantía. Alegarán el derecho a la privacidad para el ejercicio a la defensa. La última palabra la tendrá el juez, quien deberá decidir si las cámaras podrán seguir captando imágenes.

Calor argumental

Pues bien, el alegato de Lathrop volverá a subirle la temperatura a los alegatos, luego que ayer López desgranara las imputaciones de la fiscalía y criticara la alusión comparativa del CDE entre Penta y el narco. Esto sin contar que -a su juicio- la plata evadida por el holding era una minucia en relación a los más de 78 mil millones de pesos que ha pagado el grupo entre 2009 y 2014 de carga impositiva. Hasta ahora en todo caso, Penta ha pagado por sus “errores tributarios, dijo López, más de 6.000 millones.

“Hacer invocaciones con argumentos de sociología o criminología y afectar con invocaciones impropias e inadecuadas me parece que no está a la altura de lo que uno esperaría del Consejo de Defensa del Estado”, apuntó el profesional que comparte estudio con Davor Harasic.

Básicamente, Lathrop centrará su estrategia y su teoría del caso, en defender la “colaboración sustancial” de su cliente con la investigación, toda vez que desde la primera declaración de agosto de 2014 reveló las boletas para aportar a campañas políticas de la UDI y al RN Alberto Cardemil. Y deberá hacerlo, porque el CDE solicitó la prisión preventiva de Bravo, quien padece de una diabetes.

Hay que recordar que Délano y Lavín, desde julio a diciembre del año pasado, debido a que la carpeta de investigación se encontraba bajo reserva, ejercieron su derecho a guardar silencio. Sólo declararon extensamente, reconociendo aportes polític0s fuera de la ley electoral, en enero pasado, pero responsabilizando de todo a Bravo.

Como sea, hoy la audiencia -donde predominaron los notebooks Mac entre los abogados- debiera concluir con la decisión del juez Escobar sobre quiénes irán presos o quiénes recibirán medidas cautelares menos gravosas como la firma mensual y el arraigo nacional.

Si Escobar concede la cárcel a los Carlos, al ex subsecretario de Minería Pablo Wagner y Bravo y al contador del grupo Marcos Castro, la defensa recurrirá a la Corte de Apelaciones de Santiago. Si la rechaza, hasta ahora el Ministerio Público no ha adelantado criterio. Lo cierto es que la sombra de los barrotes, oscuramente, ilumina hasta ahora sus próximos días.

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