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¿Cómo está Hugo Bravo?
Hugo Bravo es un hombre muy solo, está enfermo.

¿Esos son los costos de enfrentarse al poder?
Cualquiera que decida enfrentarse a un grupo organizado recibe las consecuencias: soledad profunda. Enfrentarse al poder tiene un costo enorme. Imagínate que hoy es gratis pegarle a Hugo Bravo, porque se ha instalado la idea de que él es el origen del mal, y que todo lo que lo rodea está inmiscuido en eso. He escuchado que los ejecutivos de varios grandes grupos económicos califican a Hugo Bravo como un traidor. Ahora, también he escuchado que Bravo era el fusible que ocuparon para no quemarse. Entonces, desde ese punto de vista, él también podría sentirse traicionado. Acá hay naturaleza humana, un instinto de conservación.

¿Qué traicionó Hugo Bravo con su testimonio?
Hugo Bravo no buscó denunciar nada, él tomó una decisión técnica respecto de su futuro, no estaba pensando en traicionar a alguien. Él es una pieza más de este engranaje: no nos veamos la suerte entre gitanos, Hugo Bravo no es el tema.

Su testimonio fue revelador.
Hay mucha gente que quiere ver a Hugo Bravo en el suelo, sin duda tiene más enemigos de los que puede contar con las manos, y con varias manos, pero entrar en la discusión de si este país cambió o no por el testimonio de Hugo, es darle un rol que no tiene.

Pero sí cambiaron cosas. Por su testimonio, varios militantes de la UDI pasaron a comienzos de semana por un tribunal. Además, por el caso Penta supimos que SQM había financiado las campañas de la Nueva Mayoría, incluida la de Bachelet. Si no hubiese sido por Bravo, en el Congreso no se estaría hablando de un nuevo concepto de cohecho.
A lo largo de los años, la política ha estado expuesta a distintas situaciones donde las cosas no cambian. ¿Cambió este país después de MOP-GATE? ¿Cambió después del escándalo de ferrocarriles? Asignarle un rol tan preponderante a una persona no corresponde, porque las cosas no cambian. Lo que sí me parece interesante, es que deberíamos sacar como moraleja el no estar sobre el bien y el mal.

¿Él está consciente de que todo el escándalo político actual existe porque él habló?
Para Hugo Bravo todo ha sido pérdida. Él tiene muchos problemas personales y no está mirando hacia afuera para ver qué rol está jugando públicamente en este engranaje.

¿Qué pelea hay de fondo en todos estos escándalos?
Hay una pelea por el posicionamiento económico, más que por el poder. Al final, el poder lo que busca es una mejor posición económica.

¿La Fiscalía ha sido objetiva?
Uno no podría decir hoy si eso ha ocurrido, hay que esperar el final del proceso. Ahora, se supone que el fiscal debe actuar objetivamente, tanto para acreditar los hechos como para desvirtuarlos, porque acá rige la presunción de inocencia.

¿Afecta la objetividad que una audiencia se transmita por televisión?
En su momento no me opuse a esto, pero claro que afecta muchísimo. La presunción de inocencia está completamente afectada por esta mediatización que estamos viviendo. La gente había comenzado a entender que el estar denunciado o formalizado no significaba que fueras culpable, pero la mediatización del sistema lo confundió todo: si alguien filtra que a Pedrito lo están investigando por algo, todo se acabó para Pedrito. Hay una instrumentalización de los medios de comunicación, que han sido usados para presionar, hacer solicitudes, u obtener una mejor imagen pública. Recuerdo que una vez, defendiendo a un cliente hace cuatro años, fui a hablar con el fiscal y le ofrecí entregarle todos los antecedentes que requiriera, pero me dijo que no era necesario. Tres días después llegó con la prensa a allanar. Le pregunté quién había llamado a los medios y me dijo que había sido él. Ahora, esto no solo lo hacen los fiscales, sino que también los querellantes, las defensas, y todos los terceros involucrados que vienen detrás para hacer leña del árbol caído.

¿Hay mucho ego puesto en juego en estos casos?
Siempre he creído que si los abogados nos cayéramos de nuestros egos nos mataríamos.

El fiscal Carlos Gajardo se ha convertido en una especie de rockstar, ¿él es uno de los héroes de esta historia?
Para la opinión pública, creo que sí. La presencia de Carlos Gajardo se ha asociado a un estándar de transparencia, producto de la visualización que se le ha dado al caso. No estoy diciendo que no sea un buen fiscal, ni que no se merezca el reconocimiento que tiene, pero hay otros grandes fiscales que han hecho un trabajo extraordinario, y que no tienen visibilidad porque no están en un caso mediático.

¿El testimonio de Bravo ha tenido un resignificado? ¿Pasó de traidor a héroe?
Está claro que Hugo Bravo no fue quien inventó la pólvora, que era el rol que le habían asignado. La imagen que el resto tenga respecto de Hugo Bravo no guarda relación con la percepción que pueda tener él mismo de lo que está viviendo.

¿Cómo va a ser recordado Hugo Bravo?
Cuando termine esta historia, nadie se acordará de Hugo Bravo: somos desmemoriados y hay cosas mucho más importantes que esta.

EL ODIO

¿Hay una reacción violenta de la gente por estos escándalos?
La gente que estaba el lunes en el centro de justicia reclamando en contra de los formalizados de la UDI eran todos de izquierda.

¿Qué crees que tiene molesta a la gente?
Este país está chato de la incerteza y el desorden en el que hemos vivido durante el último año. Chata de esta sensación de que el país no avanza, de que no vamos para ningún lado. Este impacto lo paga la clase media y la gente de menores ingresos. Yo creo que los ánimos se han exacerbado y se ha puesto el foco en un grupo económico para poder tapar este caos. Entre la gente que espera afuera de las audiencias, hay personas que salen de otros controles de detención por desórdenes, por violencia intrafamiliar, y por haber robado, entre otras causas: ¡Esas personas se permiten agredir a otros sujetos a los que nunca han visto y que directamente no les han hecho nada!

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¿Te dio miedo?
Te produce cierta intranquilidad. Los ánimos y los odios están exacerbados. Me provoca desazón que hayan personas que hablan y reclaman con odiosidad contra quienes se identifican con el pensamiento de derecha y defienden el libre mercado… Estamos demasiado ‘bananizados’, tenemos a los estudiantes y los profesores en la calle, y un sistema de transporte de terror, y nos quieren decir que el conflicto más importante que tenemos es el caso Penta: Hugo Bravo no es el causante de la crisis, esto viene en ciernes desde hace mucho rato.

¿Se está incubando un resentimiento a partir de este caso?
Se está instalando una cultura del odio y de la diferencia de clase. Ahora, yo creo que en eso hay una inconsecuencia profunda de parte de algunos líderes. Es súper inconsecuente incitar a la gente contra el sistema cuando se vive en una casa de 300 metros cuadrados en el barrio alto, cuando pasan temporadas enteras en Europa, andan en un auto de último modelo, y se transforman en ministros que visten ternos Armani.

La gente a lo mejor está chata de que los empresarios nunca terminen en la cárcel. Hay un dicho entre los presos: “acá estamos los que robamos poco”.
Sí, hay una sensación de que los empresarios no van a la cárcel. El tema es que los millonarios llegan a acuerdos. Si un señor se siente estafado porque perdió 10 mil millones de pesos en un negocio, ya sea por administración desleal o apropiación indebida, lo más probable es que ese caso nunca llegue a la justicia y que todo se termine a la buena.

¿Estabas de acuerdo con que los dueños de Penta terminaran presos?
Desde mi posición técnica, no estaba de acuerdo. Tengo dudas de si este delito tiene cárcel, pero además no existía peligro de fuga, ni de reincidencia, entonces sobre esta base de criterios no me parece que la prisión preventiva sea la última opción.

¿Se trató de dar alguna señal?
Me pareció impresentable que quedaran todos presos, pero creo que fue por un análisis distinto de criterios. No creo que el juez haya tratado de hacer una justicia material y haya intentado enviar una señal, porque acá todas las decisiones se tomaron con criterios técnicos.

¿Crees que Penta era una máquina para evadir impuestos como dijo el fiscal Gajardo?
No creo que Penta se haya formado con el objetivo de evadir impuestos. Si eran máquinas o no, no me corresponde descifrarlo.

LA ABOGADA

¿Eres de centro derecha?
Sí. Mi gran afinidad de pensamiento es con el libre mercado y la libertad de las personas.

¿En algún momento de tu vida te sentiste cercana a la UDI?
Sí, he trabajado con gente muy cercana a la UDI y son grandes personas, merecen todo mi respeto. Ellos saben que mi actuación siempre ha sido técnica y que nunca fue mi objetivo agredir a algunas personas. Además, la UDI es infinitamente más grande que los que están siendo formalizados.

¿Sientes a Jovino Novoa como un referente?
No, Jovino Novoa hace muchos años que dejó de ser un referente en la política.

¿Te ha afectado tener que pegarle a tu sector?
Yo soy técnica, no milito en ningún partido. Más allá de los costos que uno debe asumir, hay un concepto de ética que es muy importante: hay que dar lo mejor de uno para el cliente. No siento tristeza ni decepción por un partido específico, sino que simplemente porque hay mucha gente involucrada, de todos lados. Yo no estoy en esto porque quiera limpiar la política, solo espero que no exista la capacidad para que se reinvente una nueva máquina. Decir que estoy haciendo cosas por cambiar este país, es un rol que no me atribuyo, ni me corresponde. Soy demasiado pequeña en esto.

¿La gente te reconoce como la abogada de Hugo Bravo?
La memoria es súper frágil: ayer te conocían por el caso A, hoy por el B, mañana será por el caso C. Me ha pasado que hay señoras que en el supermercado se sorprenden de verme comprando, y hay otras que se acercan para felicitarme porque soy mujer y estoy llevando una causa mediática. Eso me llama la atención. Mucha gente me ha felicitado por visibilizar el rol de la mujer en el sistema, pero eso no es algo que haya buscado.

¿Hay una tradición machista en el derecho?
Absolutamente, tradicionalmente el derecho ha sido llevado por los hombres, es cosa de ver cuánto se demoraron las mujeres en llegar a la Corte de Apelaciones y a la Corte Suprema. Ahora, no creo que la falta de mujeres haya generado algo particular en la justicia propiamente tal. La justicia no necesita más mujeres, necesita gente inteligente, da lo mismo si es hombre o mujer. Si las mujeres queremos ser competitivas y ocupar lugares tenemos que hacerlo desde el intelecto.

¿En qué se nota el machismo?
Un abogado el otro día me decía que cuando una colega llegaba a hablar con él, siempre le miraba la falda con la que venía a negociar, en el fondo estaba diciendo que la negociación dependía de si la falda era larga o corta. Hay muchos comentarios: la mina fea, la que es mono, la que quiere parecer hombre… esos son los comentarios de algunos abogados. ‘Usted siempre bien arreglada señora Catherine’, te dicen. Pero yo no les pregunto a ellos por qué se ponen todos corbatas azules o rojas, para mí no es tema. Yo soy grande, tengo 45 años, no ando buscando marido, ni ando consiguiendo ninguna otra cosa que no sea hacer bien la pega.

¿Los hombres no tienen barreras en el derecho?
No la tienen, porque el derecho es un club de Toby: ellos juegan fútbol, ellos toman juntos, hacen asados, y ven partidos. Y las abogadas trabajamos y después nos vamos a la casa a cumplir roles de mamá. Acá hay familias tradicionales ligadas al derecho y, salvo Olga Feliú, no hay grandes mujeres que sean dueñas de estudios jurídicos tradicionales.

¿El machismo es una barrera para ascender? Sólo hay 5 mujeres entre los 20 ministros que componen la Corte Suprema.
El tema no es que haya menos mujeres, sino qué estamos haciendo las mujeres para que eso suceda. Acá hay responsabilidades compartidas, uno no puede echarle toda la culpa a los hombres de que esta sea una sociedad machista… Las mujeres deben plantear esta reivindicación desde los hechos. Creo profundamente en el rol maternal, pero si quieres llegar profesionalmente a lo que te propusiste, no te puedes ir al chancho tirando licencias por reflujo hasta los nueve meses. Hay gente que dice que el embarazo se transforma en una carga accesoria, pero resulta que hay mujeres que tienen hijos y que tienen puestos importantes en empresas y que se encargan de que ambas cosas funcionen. Desde mi perspectiva, no es posible decir: tengo hijos y me desaparezco nueve meses. Se puede ser mamá y trabajar. Todas las personas que llegan a puestos importantes han hecho muchos sacrificios por el camino, el punto es si las mujeres estamos dispuestas a hacer estos sacrificios.

¿Te llama la atención el rol que ha tenido la mujer en estos escándalos? No hay mujeres acusadas de evadir impuestos o de donar plata fuera de la ley, sino que hay mujeres instrumentalizadas: las esposas de ‘los Carlos’, que facilitaron boletas para que sus maridos retiraran utilidades; la esposa del júnior de Penta, que pasaba boleta para pagar la bencina de los autos de los hijos de Lavín y Délano; o la secretaria de Jovino Novoa, que llenaba las facturas que su jefe le ordenaba.
Es que en la dirección de los grandes grupos económicos hay muy pocas mujeres, por lo tanto no están en la posición de tomar la decisión de evadir impuestos o donar dinero a campañas. A las hijas las dejaron en las empresas menores, no están a cargo del grupo.

¿Cuál es el rol de ‘la mujer del empresario’?
Hay familias donde las mujeres han tenido que hacerse cargo de todo y hay otras donde el hombre cree que el rol protector se cumple cuando la señora está en la casa a cargo del hogar común. En nuestra cabeza aún no está suficientemente instaurado el concepto de una mujer empresaria, y cuando uno encuentra una mujer así empiezan los comentarios: ‘pobre marido, cómo será la vida de este hombre’. El gran problema de algunas mujeres es que creen que es bien visto ser ‘la señora de…’ que cuida la casa y acarrea a los niños. Al final, las mujeres tenemos la culpa cuando decidimos quedarnos en la casa a no hacer nada, y decir que cuidábamos a los niños – con tres apoyos domésticos, un psicopedagogos, y profesores particulares-, para luego pedir cuatro mil millones de pesos cuando te quieres divorciar del marido rico.

¿Así son los divorcios de los millonarios?
Siempre el divorcio es detestable y es más difícil cuando hay mucha plata de por medio. Las rupturas familiares sacan lo peor de los seres humanos, porque lo que hay al final es una disputa por el dinero y por quién controla a quién. Es súper común que además se instrumentalice a los hijos en pos de lograr acuerdos. He visto familias que han vivido cuarenta años juntas y que de la noche a la mañana son capaces de sacarse los ojos con una cuchara por llevarse la mejor parte.