El “Care Pollo” en La Legua Emergencia

Hay una nueva celebridad de la violencia policial en la población Legua Emergencia. Si antes la fama la acaparaba el “Paco Reggaetón” – quien se hiciera nacionalmente conocido luego de filtrarse un video donde amenazaba a un joven adicto, Juan Berríos Urra, apuntándole con un revólver en la cabeza y obligándolo a bailar frente a un grupo de funcionarios, caso que gatilló su baja de la institución – hoy las miradas dentro de Legua Emergencia se dirigen a el “Care Pollo”, también conocido por algunos como el “Paco Cogotero”.

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Ya se cumplen catorce años desde que las calles de La Legua fueron invadidas por efectivos policiales como consecuencia del llamado “plan de intervención” implementado en la población, cuya cara más visible para los pobladores y pobladoras –cuando no la única- ha sido la intervención policial. Desde los primeros años de dicho plan se han denunciado sistemáticos patrones de abuso policial en contra de pobladoras y pobladores que incluyen casos de agresiones verbales y físicas, desnudamientos en la vía pública y a la luz del día, detenciones y allanamientos sin orden judicial, controles de identidad arbitrarios, personas “cargadas” con droga o amenazadas de ser cargadas e inclusive algunos casos de tortura.

Hoy en día, los vecinos –especialmente del sector de Legua Emergencia– indican al “Care Pollo”, un funcionario de Carabineros de apellido “Díaz”, como la principal figura de las situaciones de abuso. Las primeras denuncias fueron de familias que atestiguaban que el aludido uniformado se apostaba en la puerta de sus casas con un vehículo policial para insultarlos y acosarlos con todo tipo de amenazas. Asimismo, reclamaban ser acorralados y perseguidos por el vehículo que él conducía. Según estos primeros denunciantes, el “Care Pollo” habría disfrutado acelerando el vehículo policial en contra de ellos para frenar en seco justo antes de impactarlos. El mismo carro lo habría usado para impactar las paredes de casas de familias de La Legua, que sufrieron cuantiosos daños.

Este año, nuevas denuncias se han dirigido en contra del mismo funcionario. Al parecer, el “Care Pollo” sigue disfrutando al acorralar y hacer amagues con el vehículo policial. Se ha denunciado también que mientras maneja, pasa a llevar intencionalmente tendederos de ropa y basureros. Vecinos también recuerdan que durante el último verano, el “Care Pollo”, junto a otros policías, rajaron con cuchillo cuatro piscinas de plástico que eran usadas por los niños de la calle Francisco de Zárate y en la esquina de las calles Karl Brunner con Jorge Canning, el atropello de un niño que en ese momento jugaba dentro de la piscina.

Los malos tratos verbales se repiten, así lo demuestran las filmaciones de vecinos donde, entre otras cosas, se puede apreciar a un grupo de pobladoras de la calle Francisco de Zárate, a quienes “Care Pollo” les gritó: “maracas culiás, viejas culiás sapas, chupen el pico y váyanse pa la casa”. Otras vecinas cuentan que hace no más de un mes el mismo carabinero les dijo: “quédense calladas, yo hago lo que quiero con La Legua y a la gente me la paso por la raja”. A su vez, cualquier enfrentamiento que se le ha hecho a este funcionario, producto de malos tratos tanto verbales como físicos en contra de algún vecino o vecina termina siempre con la misma amenaza: la de ser cargado con droga.

Ser “cargado” implica que un funcionario policial deposite intencionalmente droga en las vestimentas, vehículo o vivienda de una persona para luego imputarle el delito de porte y/o tráfico de sustancias ilícitas, sin haber tenido participación real en este delito. “Donde te vea voy a cargarte viejo culiao”, le ha gritado en más de una ocasión el cabo Díaz a un vecino en Emergencia. Misma situación ha vivido su hija: “Donde te pille te voy a cargar y te voy a llevar presa, maraca culiá.” Hace poco, otra vecina enfrentó al “Care Pollo” por haber agredido a dos de sus familiares. Lo que él le dijo de vuelta fue: “denúnciame y te cargo la casa y ahí erai”.
Lamentablemente, antes del “Care Pollo” han sido otros los que hicieron famoso su nombre entre los vecinos por sus brutales maneras de comportarse. Y éstos son solamente los protagonistas de un patrón de muchos hechos de abuso y violencia: una dramática sucesión de gestos de desprecio absoluto hacia la dignidad de las personas. Porque por estar ahí, en La Legua, se entiende que tienen menos derechos que el resto.

Es difícil imaginar la angustia del que debe convivir con los niveles de violencia que encarna un personaje como el “Care Pollo”. Es también la angustia de saber que frente a dicha violencia es poco y nada lo que se puede hacer (¿llamar a Carabineros?). Hace un par de semanas, una pobladora relataba su última conversación con este funcionario, tras encararlo por sus últimos abusos. La respuesta que recibió fue: “Ustedes nunca nos van a ganar”.
Esa es la cara más visible del Estado en la población.

*Comité de Defensa y Promoción de Derechos Humanos de La Legua

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