Otto Pérez EFE

El juez Miguel Ángel Gálvez, decretó este martes prisión preventiva para el expresidente de Guatemala Otto Pérez Molina, quien además dictó el procesamiento por la supuesta implicación del ex mandatario en la red de corrupción aduanera conocida como “La Línea”.

Pérez Molina cumplía prisión provisional en un cuartel militar de la capital guatemalteca desde el pasado jueves, el día que inició la audiencia de primera declaración y cuando el Congreso aceptó la renuncia que presentó para enfrentar a la Justicia.

El titular del Juzgado de Mayor Riesgo, dijo este martes durante la audiencia que lo “prudente” es ordenar la prisión preventiva de Pérez Molina ante el riesgo de que obstaculice la consecución de pruebas por el cargo que ocupó.

De esta forma Gálvez comenta que “este órgano considera que el peligro de fuga y obstaculización a la verdad no está superado”, así rechazando la petición del abogado del expresidente, César Calderón, de dejarlo con arresto domiciliario por existir una medida de prohibición de salida del país en su contra.

El juez argumentó que falta la detención de al menos 14 personas señaladas de integrar la estructura criminal, entre ellos Juan Carlos Monzón, supuesto jefe operativo de “La Línea” y ex secretario privado de la exvicepresidenta guatemalteca Roxana Baldetti.

Baldetti también se vio obligada a renunciar a la vicepresidencia, en mayo pasado, y está detenida a la espera de saber si será enjuiciada por el mismo caso.

Este martes Gálvez también dictó el procesamiento de Pérez Molina, al considerar que existen “indicios razonables suficientes” que establecen su vinculación con la red de corrupción “La Línea”.

La Fiscalía tiene hasta el 7 de diciembre próximo para presentar la investigación contra ex presidente de Guatemala, y será el día 21 del mismo mes cuando se inicie la audiencia en la que se determinará si hay motivos suficientes para enjuiciarlo.

Pérez Molina por su parte dijo tras la audiencia de este martes estar “frustrado” con la Justicia de su país, y expresó su disconformidad con la decisión de Gálvez de mantenerlo en prisión.

El exmandatario afirmó que no entiende por qué ha sido ligado a proceso y es enviado a prisión preventiva, ya que, sostuvo, no hay argumentos ni “pruebas sólidas” en su contra, solo “pláticas” y referencias de terceros.

“No he evadido nada. He dado la cara en todo. No he participado en ninguna estructura criminal. Me siento tranquilo. Confío en que esto tiene que aclararse”, declaró.

En la misma línea criticó además el papel de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) en el proceso en su contra y en la Justicia guatemalteca, porque, a su entender, responde a intereses internacionales que no precisó.

La detención preventiva del expresidente fue solicitada por el Ministerio Público (MP-Fiscalía) y respaldada por la Cicig, un organismo de la ONU, con el argumento de existir el peligro de fuga y de obstaculización a la averiguación de la verdad en este proceso.

El abogado defensor Calderón dijo que la prisión preventiva es una “sentencia adelantada” que viola la presunción de inocencia de Pérez Molina.

“Los hombres nacen libres y deben permanecer libres el resto de su vida. Es un derecho inherente al ser humano”, dijo Calderón, que pidió medidas sustitutivas para su defendido e incluso proporcionó al juez dos pasaportes diplomáticos y uno ordinario de Pérez Molina.

El expresidente fue acusado formalmente por la Fiscalía de los delitos de asociación ilícita, caso especial de defraudación aduanera y cohecho pasivo.