jadue

“El motivo por el cual yo he decidido renunciar fue por la forma de proceder y los recursos que utilizó -Jadue- para resolver las situaciones que sucedieron durante la semana que comenzó el jueves 27 de enero y que terminó hoy. Sergio Jadue actuó para que yo entendiera que no debía confiar en él”.

Era un 4 de febrero de 2011, pleno verano en Chile, mes en que la gran mayoría de la gente que tiene recursos para salir de vacaciones lo hace. Las radios estaban encendidas, los televisores también, un silencio sepulcral reinaba en el ambiente aquella tarde, una emoción extraña atravesaba las gargantas. Era Marcelo Bielsa el que le hablaba al país, era el rosarino el que anunciaba que dejaba la selección chilena después de cuatro años por los motivos antes descritos.

Han transcurrido casi cinco años de aquel episodio, y a la luz de los hechos, las palabras de Bielsa reverberan, suenan como al augurio de un profecía que más allá de cualquier resolución judicial parece cumplida.

“Creo y ojalá me equivoque, que con el tiempo el fútbol chileno no le va a perdonar a los actuales concesionarios de los clubes Colo Colo, Universidad Católica y Universidad de Chile, las consecuencias de este escenario que han creado, más aún teniendo en cuenta los motivos por el que lo hicieron”, dijo además el “Loco”.

La salida de Jadue retrotrae entonces la elección del fútbol chileno que por entonces lo llevó a tomar el mando.

Chile venía de jugar una clasificatoria impecable, de disputar un Mundial después de 12 años y la selección tenía un sello. Impuesto por Bielsa. Pero aún así, algo provocó que los clubes, orquestados por los grandes, por Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica, levantaran una férrea oposición a Mayne-Nicholls, que pretendía ser reelecto, encabezada por el español Jorge Segovia.

De los 32 equipos asociados a la ANFP, 12 equipos de Primera y 4 de Primera B votaron por Segovia. Al contrario, 6 de la División de Honor y 10 del ascenso respaldaron a Harold Mayne-Nicholls. Como los votos de Primera División valían el doble,  Segovia acumuló 28 votos de un total de 50 disponibles y ganó la elección.

Se habló de presiones políticas, de los intereses económicos de los grandes por las platas de la televisión, y del hecho que a Bielsa, hombre de izquierda, no le agradaba el entonces Presidente Sebastián Piñera y su ministro del Deporte, Gabriel Ruiz-Tagle. Un desaire en La Moneda, de hecho, pudo haber desatado la oposición al DT y a Mayne-Nicholls, quien se la había jugado por traerlo.

Razones más, verdades menos, tras la elección,  el 22 de noviembre de 2010, el directorio de la ANFP declaró inhabilitado a Segovia, esto por la firma de contratos entre Unión Española y empresas en que él ejercía como accionista o director.

El hecho provocó que se convocara a nuevas elecciones, que -como es sabido- terminó ganando Jadue como carta de los tres clubes grandes y todos lo que habían respaldado a Segovia.

Después de eso, la historia es muy conocida y ya se sabe cómo terminó la tarde de ayer.

Para muchos, el episodio entonces trae a la memoria cómo se gestó la llegada de Jadue a la ANFP. Acá las opiniones que rescatamos de Twitter:

Una verguenza lo de Jadue. Los dueños de los clubes q lo eligieron, en particular la UC, Colo-Colo y la U debieran reconocer responsabilidad

— Gabriel Boric (@gabrielboric) noviembre 18, 2015