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Pasadas las siete de la tarde de ayer, más de dos horas y media después de haberlos notificado, Sindy Ortiz y Cristopher Montorfano pudieron sacar en brazos a su hija Luciana del Hospital Las Higueras de Talcahuano. Atrás quedaban 12 días terribles en los que el centro asistencial retuvo bajo orden judicial del Tribunal de Familia a la recién nacida, luego que su madre confesara haber consumido cannabis cinco días antes del parto.

Un caso que se propagó a nivel nacional y que terminó tras la presentación de un recurso de protección en la Corte de Apelaciones de Concepción -acompañados del senador Alejandro Navarro- y una solicitud de reconsideración al Tribunal de Familia.

“Fueron días muy traumáticos para mí. Había noches en que no dormía nada, y si no fuera por el apoyo de Cristopher, yo no sé si estaría viva porque de verdad que lo he pasado muy mal con todo lo que me hicieron”, dijo Sindy al salir del hospital.

La última diligencia, acompañada de evidencia nueva, hizo la diferencia: el resultado de un examen de orina tomado esa misma mañana en una clínica de Concepción que acreditaba que la madre no tenía rastros de cannabis en su cuerpo y un manual de lactancia del programa Chile Crece Contigo. Solo así, casi dos semanas después de dar a luz, Luciana pudo ser sacada por sus padres hasta su hogar.

Una solución que debe ser ratificada el próximo jueves en el mismo Tribunal de Familia y que resistida esta misma tarde por el hospital, que pedía que se pagara la cuenta correspondiente a los 12 días que estuvo la lactante sin poder ser amamantada por su mamá.

Modificar la normativa

La retención de Luciana en el Hospital de Las Higueras generó diversas reacciones en los habitantes penquistas, quienes en su mayoría apoyaron a la pareja con globos rosados y carteles fuera del establecimiento hospitalario, aunque también hubo quienes reprocharon el actuar de la madre.

Tras la resolución del Tribunal de Familia el pasado jueves 20 de noviembre, Sindy y Cristopher se repartieron labores para poder visitar a su hija en los tres bloques de visitas que tenían permitido, que no superaban en total las dos horas y media diarios.

Una medida que carece de toda lógica según expertos y autoridades entendidas en el tema, quienes fustigan el carácter del protocolo de emergencia que operó en este caso y llaman a revisar la normativa vigente para no repetir casos similares en el futuro.

Este martes, durante la inauguración de un seminario sobre cannabis medicinal organizado por la Fundación Daya en el Ex Congreso, la diputada Karol Cariola (PC) y la presidenta del Colegio de Matronas, Anita Román, criticaron públicamente la acción del Tribunal y la calificaron como “desmedida” e “inhumana” e hicieron un llamado a revisar la normativa sobre los protocolos de emergencia en estos casos.

Román señaló que casos como estos son más comunes de lo pensado y que en la práctica, con la aplicación de estas restricciones, los únicos que salen perjudicados son los recién nacidos.

Cariola, en tanto, señaló que parte de la protección de la primera infancia pasa por el acceso a la leche materna, que no puede ser reemplazada por ningún otra fórmula que tenga elementos que la leche materna tenga. Por esa razón llamó al Ministerio de Salud a revisar el protocolo del programa Chile Crece Contigo.

“Nosotras creemos que es un problema de fondo. No hay elementos reales que nos permitan hacer políticas públicas con la evidencia científica correspondiente, para diferenciar el uso de una droga de otra. Acá hay muchas mujeres que son drogadictas, que efectivamente tienen un problema de drogadicción, que se embarazan en el camino, pero aquí no se diferencia el policonsumo versus el consumo de la cannabis en particular, cuando en este momento hacemos diferencias importante en la ley”, dijo la parlamentaria.

El apego

Desde que se conoció el caso, la noticia generó un debate constante sobe el uso de marihuana durante el embarazo, pero poco sobre los efectos negativos que podría generar en el recién nacido la separación obligada con su mamá.

Así lo cree el director académico del Centro de Apego y Regulación Emocional de la Universidad del Desarrollo, Felipe Lecannelier, quien señala que lamentablemente en general las políticas públicas no son reglamentos que toman en cuenta el bienestar del niño.

“Esta decisión obviamente fue muy mal tomada porque viene de ciertas ideas o pre concepciones, pero el niño necesita estar con su mamá, independiente de que haya consumido marihuana o no”, dice.

Según Lecannelier, este es un problema generado también porque los Tribunales de familias tienen muy poco conocimiento de los efectos que implican la separación y el desarrollo infantil y toman decisiones mal informadas.

“Nadie piensa en el efecto del niño. Y el efecto del niño, obviamente, es peor si tú lo separas de la mamá a que si ella ha consumido marihuana. Ahí es donde las políticas públicas tienen un foco más en ‘lo mal’ que hizo el adulto, pero no se piensa desde el punto de vista del efecto en el desarrollo del niño”, dice el psicólogo.

Según el experto, ya se ha demostrado que si la mamá tiene niveles altos de cortizol -hormona del estrés- de manera constante y crónico durante el embarazo, eso sí se transmite a través de la placenta en el desarrollo neurobiológico de bebé. Pero este no era el caso.

Por eso, dice Lecannelier, lo urgente es capacitar a los Tribunales de Familia, a los jueces, los abogados, sobre la evidencia que existe hoy en día. “Es una decisión que no se pudo haber tomado hace 20 años, pero ahora con todo el Chile Crece Contigo y las políticas de infancia, no tiene sentido”,

Lo mismo cree el matrón y experto en parto consciente, Gonzalo Leiva, quien señala que si el equipo detectó riesgos, la medida implicaba suspender lactancia y después volver a promoverla. “En ninguna parte la solución es separar a la madre de su hija y acá el hospital aplicó el reglamento, pero es un hospital donde las visitas a Neonatología son de apenas dos horas y media, lo que implica condenar a la guagua a estar 21 horas sin ver a su madre”.

Según el también académico de la Usach, los primeros días son claves en la formación del recién nacido porque durante este primer periodo el feto se programa en términos de quién satisface sus necesidades, de sus procesos metabólicos se instalen de manera adecuada o no, y de su lactancia.

“No puede ser que entreguemos soluciones tan malas como para que esta niña pudiera haber llegado a un centro del Sename. O sea, en ese contexto, cero posibilidad de que pudiera estar en brazos, que es algo muy importante en los primeros días. El daño es acumulativo. Si estas son las soluciones, estamos a años luz de cómo abordarlos”, dice Leiva.

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Con todo, ahora la familia y su equipo de abogados deberán evaluar si buscarán una compensación por el daño causado. Su abogado, Adolfo Ortega, cuenta que pasaron por muchas cosas durante estos días lo que podría dar pie a otras acciones legales. Pero recalcó que antes que todo, lo importante será mantener a la niña en la casa de sus padres tras la audiencia de mañana.

“Estamos enfocados en formar el apego que nunca se formó, darle el pecho que nunca se le dio. Por ahora no nos interesa mucho ese tema (…) Lo importante es que creo que se dieron cuenta de que nosotros somos gente tan sana y tan normal como cualquiera”, dijo Christopher Montorfano, el ahora sonriente padre de Luciana.