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En un completo hermetismo que le sirvió para evitar a la prensa, este lunes el ex comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, llegó a declarar ante el ministro de la Corte de Apelaciones de La Serena, Vicente Hormazábal, por hechos que lo vincularían a violaciones a los derechos humanos en época de la dictadura del tirano.

De acuerdo a lo publicado por radio Bíobío, cerca de cuatro horas (de 3 PM a 7 PM) duró el desarrollo del testimonio de Cheyre, quien además llegó acompañado de su abogado Jorge Bofill. Tras una breve espera llegó el magistrado con tres carpetas en mano que apuntan a los documentos y antecedentes sobre los casos por los que el general (r) está siendo indagado.

Los hechos apuntan derechamente a la causa conocida como“La Caravana de La Serena”, que forma parte de una serie de casos derivados de la “Caravana de la Muerte”, comandada por el general Sergio Arellano Stark días después del golpe de Estado en 1973.

El ex comandante en jefe del Ejército es acusado de participar en torturas sufridas por una serie de personas en el regimiento Arica de la ciudad de La Serena, donde Cheyre fungía como oficial en los días posteriores al golpe de 1973.

Tras finalizar la declaración de Cheyre, el ministro Hormazábal rechazó emitir comentarios a los periodistas reunidos en el recinto y prefirió caminar raudo hacia el vehículo que lo esperaba.

Según la radioemisora antes mencionada, la presidenta de la agrupación de familiares de detenidos desaparecidos de la zona, Anita Merino, indicó que todo esto “es una muestra de que poco a poco se comienza a hacer justicia (…) Él siempre ha negado todo lo que ha hecho, pero en ese tiempo él participaba y le informaba todas las atrocidades que hacía aquí el comandante Ariosto Lapostol, por lo tanto tiene una tremenda responsabilidad en una serie de casos que ocurrieron esos años en la zona. Aquí no puede prevalecer la impunidad y me alegro de lo que está desarrollando el ministro Hormazábal”.

Cabe decir que Cheyre siempre ha rechazado las acusaciones en su contra, afirmando que “desde hace 20 años que se intenta vincularme a esa causa, pero sucesivos Ministros Instructores a cargo de la investigación, nunca me han imputado participación directa o indirecta en los hechos. Es más, existe un fallo unánime de la Corte de Apelaciones de 2013 que así lo demuestra”.

Los descargos en The Clinic Online del abogado de Cheyre, Jorge Bofill

El jurista que defiende al general (r) sostuvo el pasado 3 de noviembre a The Clinic Online que “mi defendido no tuvo ninguna participación en los hechos en que se le intenta involucrar, como lo han demostrado los tribunales de justicia en reiteradas ocasiones”.

Añadió tajante que “los testimonios presentados son falsos, como queda en evidencia al advertirse cómo, en sucesivas declaraciones, un mismo testigo relata o da dos o tres versiones distintas de un mismo hecho. En la época, el General (R) Cheyre era un teniente, sin tropa y sin mando, que se dedicaba a labores administrativas como ayudante del comandante del regimiento, el coronel Lapostol. El conjunto de declaraciones es sumamente inconsistente, al mostrar al entonces Teniente Cheyre en lugares donde nunca estuvo y cumpliendo funciones que nunca realizó. Es importante agregar que el General (R) Cheyre no tuvo ninguna intervención en tareas de inteligencia o trato con detenidos”.

Por otra parte argumentó que genera gran “suspicacia” y extrañeza que recién ahora después de cuarenta años aparezcan “testigos declarando por primera vez, o bien diciendo cosas que nunca antes dijeron”.

En otros pasajes de su escrito el profesional señaló que “he asumido la defensa de don Juan Emilio Cheyre con la convicción de que este conjunto de acusaciones falsas y sin fundamento serán desacreditadas. Quedo a disposición de su medio para explicarle los antecedentes que hemos expuesto ante los tribunales”.

La respuesta del abogado de las víctimas

También a través de este medio, el jurista encargado de defender a las víctimas, Cristián Cruz señaló que “a la lectura de la entrevista del defensor letrado, sin saber por qué no habla el mismo Cheyre Espinosa, pareciere que a pesar que desde septiembre de 1973 el Ejército decía que estábamos en guerra, que la cantidad de prisioneros y torturados al interior del regimiento de La Serena se contaron en ese periodo por miles y donde la violación a los derechos humanos tomo ribetes de masividad y espanto nunca vistos, se nos quiere hacer creer que aquel oficial sólo izaba la bandera y que los testigos sobrevivientes, los militares de inferior rango -a la época entre los oficiales de línea en La Serena Cheyre estaba en la triada del poder-, los detectives que han indagado y los abogados de los familiares de las víctimas se han puesto de acuerdo y todos mienten… salvo, por supuesto Juan Emilio Cheyre”.

A su vez disparó que “esa visión de ‘verdad absoluta’, de menosprecio al dolor del otro y falta de humanidad con los afectados, es justamente lo que primó en el regimiento serenense tras el golpe de Estado. Ahora bien, podría ser que el abogado del ex uniformado se esté refiriendo a hechos de otro expediente, que yo no conozco, y eso llame a la confusión, lo que permite que hablemos de dos verdades, la de un Cheyre Espinosa que sólo izaba banderas y la de un Cheyre que se comportó leal con la dictadura que se imponía, decidiendo el destino de civiles y condenando a los prisioneros y torturados en el fortín militar, por lo que hoy es un inculpado en la Caravana de la Muerte”.

Añadió que “pertinente es señalar, aunque no le guste a quienes lo defienden, que además de los múltiples testimonios en su contra por torturas y responsabilidad en Caravana de La Muerte, el hoy ex Comandante en Jefe preparó la tropa de La Serena que vino a Santiago para participar del golpe, tropa que ingresó a sangre y fuego a la Universidad Técnica del Estado el 12 de septiembre de 1973, además fue Cheyre Espinosa quien el 11 de septiembre tomó por asalto el Aeropuerto y la Intendencia de La Serena y eso fue sólo el principio”.

Planteó además “a los lectores de The Clinic ¿cómo es posible que si las torturas, ejecuciones y desapariciones forzadas se perpetraron al interior de su regimiento y Cheyre estaba allí asevere que no tenía conocimiento ni responsabilidad en ninguno de ellos? Aclaro que dentro del regimiento y en la época de aquel fueron ejecutados, de un modo aleve y tras torturas, 17 chilenos (todos ellos arrojados clandestinamente en fosas comunes y dos de ellos eran padre e hijo), otros 2 fueron hechos desparecer, cientos de hombres y mujeres fueron torturados y vejados, a ellos debemos sumar las ejecuciones del matrimonio Lejderman-Ávalos, cuyo hijo llegó a manos de Cheyre”.