sergio jadue
En diciembre de 2014, el entonces presidente de la ANFP, Sergio Jadue, recibió uno de los premios David Foxley, creado por el club Everton de Viña del Mar en memoria del hincha del Everton de Inglaterra que fundó el club de la Quinta Región en 1909.

Fue Antonio Bloise, presidente del club, quien entregó el reconocimiento al calerano en la debutante categoría de “aporte al fútbol chileno”.

Hoy se conoce, a través del Proceso de Revisión Legal y Contable de la Asociación para la Organización del torneo Copa América 2015 (COL), que fue publicado en exclusiva por The Clinic Online, que el vínculo de Jadue con Everton era más que protocolar y que no se limitaba a la entrega de los más de $700 millones para la construcción del polémico complejo deportivo.

En una de sus páginas el Informe Mendoza consigna que “el COL 2015 realizó una serie de operaciones con entidades relacionadas (préstamos y transferencias de fondos), respecto de las cuales podemos afirmar que en ningún caso se encontraron autorizaciones formales para su ejecución por parte del directorio COL 2015 u otras autoridad, y tampoco existieron contratos que respaldaran dichas operaciones ni autorizaciones formales para traspasar la mayoría de estas deudas a la ANFP”.

Además de la mención de una transferencia no autorizada de $100 millones al COL Sub 17, que fue reembolsada, el texto consigna que durante los años 2014 y 2015 se realizaron diversos préstamos a los clubes Everton, Deportes La Serena, Unión La Calera, Deportes Concepción, Unión San Felipe y Santiago Morning.

“Mediante el comprobante de egreso del COL 2015 número 95 de fecha 30 de septiembre de 2014 se contabilizaron en la cuenta contable gastos de administración por un monto de $35.800.000 en beneficio de Everton de Viña del Mar”.

Y el comprobante 177 de fecha 12 de diciembre de 2014 se contabilizó en la cuenta contable gastos de administración por un monto de $178.471.000 en beneficio de Everton de Viña del Mar.

“No corresponde imputar transferencias a terceros como gastos de administración. Dicha cuenta es por definición para gastos propios”, destaca el texto.

Entre los meses de enero y marzo de este año la transferencia total a Everton suma $523.021.000 por concepto de estadio. Lo mismo ocurrió con Santiago Morning y Deportes San Felipe. Ambos cuadros recibieron dineros en enero de 2015 y agosto. En el caso del equipo manejado por el dirigente Miguel Nazur, la cifra asciende a $55.000.000, mientras que los aportes a San Felipe llegaron a los $100 millones.

En este desglose el informe explica que luego de ajustar las cuentas en el COL 2015, los dineros entregados a Morning y Everton se registraron como “créditos” en una cuenta bajo la categoría de “cuenta por cobrar ANFP”.

Esta situación se reiteró con San Felipe, que bajo el rótulo de “cuenta corriente ANFP” se hicieron contables los $100 millones con la glosa “campos de entrenamiento”.

Pese a que lo anterior se ingresó como gastos del comité organizador, el equipo de Mendoza consultó al gerente general de la ANFP y al gerente de Administración y Finanzas, quienes reconocieron que se trataba de préstamos y no de egresos. Según el informe, el gerente general Rodrigo Grumberg entregó documentación que da cuenta de un acuerdo entre el COL 2015 y el club viñamarino, donde el primero se compromete a pagar $737.292.000 para la construcción del Complejo Deportivo del equipo ubicado en Reñaca Alto.

Respecto a los pagos, Evertón se comprometió a cancelar el 10 por ciento del costo total del proyecto y ceder su utilización como centro de entrenamiento entre el 11 de mayo de 2015 y el 4 de julio de ese año.

Nuevamente, como en toda la documentación facilitada a regañadientes por el COL 2015, los papeles de este acuerdo no tenían firma.

En tanto, el 13 de febrero de 2014 se contabilizaron tres egresos el 12 de $80 millones a Deportes La Serena; el 13 de $30 millones Unión La Calera, y $30 millones a Deportes Concepción bajo la Glosa “Préstamo ANFP”.

“Se registraron en la contabilidad COL 2015 como préstamo a ANFP, pero se trató de montos traspasados directamente a los clubes”, señala el documento, que plantea que ello queda claro en el comprobante de egreso número 67001 de la ANFP.

Y la información prosigue: En otros dineros entregados a los clubes y que figuran como préstamos directos en la cuenta corriente del COL 2015, figuran La Serena con $80 millones; ANFP 80 millones; La Calera 30 millones y otro préstamos de la Asociación por $30 millones.

Las observaciones sobre estos movimientos indican que no se logró acreditar en ninguno de los casos la existencia de autorizaciones formales para ejecutarlos. En la mayoría de los comprobantes no hay firmas y tampoco contratos donde se fijaran las condiciones con las que fueron otorgados.

La revisión de los traspasos a la ANFP, que quedó en los registros como deudora del COL, no logró acreditar si fueron pagados.

OTROS FONDOS

Caso aparte es la situación del Contrato con la empresa Claro Comunicaciones.

Las prestaciones bajo este concepto fueron contabilizadas mediante el comprobante de egreso 615 de fecha 19 de junio de 2015 por un valor total de $681.964.356. Dicho pago fue anulado con posterioridad. Al final se pagaron $573.079.291, pero no se conoce el valor efectivo que debía pagarse a la empresa ni se logró acreditar por qué se anuló el comprobante de egreso 615.

Otra curiosidad son los recursos transferidos desde la cuenta bancaria del Col 2015 al director ejecutivo de la entidad René Rosas por préstamo con fecha de enero de 2015: $6 millones que no se sabe si fueron reintegrados.

En paralelo se contabilizó erróneamente como gastos de sueldos asesorías por $49.595.000; comunicaciones por $32.500.000; Marketing por $158.740.050; ceremonias por $150 millones y traslados por $22 millones.

Tal como dio cuenta The Clinic Online, tras cinco meses de trabajo -que comenzaron el 10 de agosto-, las conclusiones del informe Mendoza dan cuenta de hechos insólitos como el gasto de más de $1 millón de pesos en un terno Óscar de la Renta, cuya justificación verbal fue la necesidad de representación de algunos dirigentes, otros más graves y reiterados como una serie de contratos sin firma ni cotizaciones previas, préstamos a clubes sin ningún asidero y la falta de documentos que permitan acreditar si los fondos por ventas de entradas de la Copa corresponden o no a la realidad porque no existe ningún balance firmado y documentado que lo compruebe. Peor aún, se da cuenta de un traspaso de US$ 3,5 millones a la ANFP cuyo rastro aún no puede ser pesquisado.