Diputado-Gustavo-Hasbún-foto2-alejandro-olivares

El diputado de la UDI, Gustavo Hasbún, ostenta una cantidad impresionante de competencias, escribe el escritor Roberto Merino en una columna en el diario La Segunda donde se pregunta el porqué de las constantes burlas que recibe el congresista.

“Fue por dos periodos alcalde de Estación Central, no le son desconocidas las obras públicas, el transporte, las telecomunicaciones” y otras materias sobre las que ha presidido comisiones en la Cámara.

Pese a ello, Merino apunta a que cuando se escribe el nombre del parlamentario en internet lo primer que aparecen son memes y trolleos.

“Da la impresión de que la gente no se lo ha tomado en serio, de que le han ido dando el lugar de hazmerreír del curso”.

El excronista de Apsi y Don Balón recuerda por ejemplo el meme donde aparecía el cura Hasbún diciéndole “yo soy tu padre”, otro en el que le ve como el “Chavo”, y uno con su apodo del Sultán.

Según la versión de un exalumno del Saint George’s, Hasbún era precisamente lo contrario al hazmerreír, más bien quien lideraba a los burlones.

En palabras de Merino, “si a Gustavo lo molestan es porque se ha puesto en un lugar propicio para ello. Es una especie de irritador profesional obstinado en causas impopulares”, como la defensa a ultranza de Jovino Novoa (prometió quemarse a lo bonzo por él), las críticas por el caso Avilés o el episodio cuando se paseó en lancha por Caburgua para entregar una carta a Bachelet.