Confort A1

“El tema para mí era súper desagradable, porque desde siempre supe que era alguna ilegalidad juntarse, pero en el año 2002, 2003 era casi como ‘ya sí, pero no pasa nada’”.

Este es uno de los cuantos comentarios que declaró el ex gerente general de CMPC Tissue Jorge Morel ante la Fiscalía Nacional Económica (FNE) sobre la colusión en el papel confort con la ex Pisa y que vino a afectar el bolsillo de todos los chilenos por más de diez años.

Según consigna La Tercera, en su testimonio de más de 108 páginas y que fue liberado por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, el alto ejecutivo reconoció que “para mí era algo desagradable esta cuestión, porque es como una bola de nieve que va creciendo y ya uno no sabe cómo reventarla. ¿Me entiende?”.

Morel detalló en esta declaración cómo se gestó, avanzó y concluyó el arreglín con la competencia. De acuerdo a la FNE, fue Morel con el ex ministro Gabriel Ruiz-Tagle (dueño de Pisa) quienes iniciaron la colusión.

Pues bien, Morel precisó ante la fiscalía que “a medida que fue pasando el tiempo, y sobre todo con lo de FASA, chuta, cuando leía lo de FASA decía ‘uy las consecuencias que puede tener esto, qué atroz’”.
Sobre cómo se gestó el arreglín, Morel precisó que en 2000 recibió la llamada de Ruiz Tagle en momentos en que se dejaba atrás una guerra de precios entre CMPC Tissue y Pisa. En dicho mensaje el ex secretario de Estado le dijo “oye, la empresa mía no puede continuar con estos precios”. Su comentario encendió las alarmas para la Papelera de los Matte, pues según Morel, “todos los ojos iban a estar ‘ah, la Papelera lo hizo quebrar’. Era obvio, porque éramos muy grandes”.

En ese sentido el alto ejecutivo reconoció que por esto se juntó con Ruiz-Tagle en el Club Las Brisas de Chicureo, lugar donde “lo primero que hago es aclararle ‘oye no queremos, no está la intención de la compañía quebrarte (…) nosotros lo único que queremos es no seguir perdiendo mercado y punto”.

Añadió que “en esos almuerzos acordamos intentar volver a las participaciones de mercado del negocio anteriores a la guerra de precios y que eran de 76% para nosotros y 24% para ellos, sin considerar a Kimberly Clark, u otros pequeños”.

Al ser consultado por los detalles sobre cómo operó la colusión, Morel respondió que “nosotros íbamos a subir los precios y Pisa rápidamente nos iba a seguir, colocándose a un nivel de precios por debajo, pero cercano al nuestro. Además acordamos seguir reuniéndonos”.

“Para medir las participaciones de mercado utilizaríamos la información que entregaba Nielsen (…) Luego de esto, realizamos 4 o 5 reuniones de implementación en la bomba de bomberos de Los Dominicos”, dijo.

En otros pasajes de su testimonio se dio el paso de aclarar con todas sus letras que el directorio de la empresa nunca se enteró del arreglín. “No, no supieron y no supieron porque yo sabía que era delicado el tema. Entonces nadie me preguntó”, indicó sobre la reunión que hizo con el ex ministro y ex dueño de Pisa.

Su declaración también deja en evidencia el poder de CMPC Tissue, o el intento de demostrarlo siempre, a su competencia. “Cada vez que Pisa hacía alguna maniobra que nos hacía perder participación, porque habían unos altos y bajos, no voy a decir qué x puntos, pero x o x de repente, nosotros reaccionábamos súper fuerte, súper fuerte, o sea, nada de ambiente de amistad”.

Ese actuar Morel enfatizó que se trataba de un claro castigo: “promociones y no. Entonces este equilibrio, en promedio no era una taza de leche que yo automáticamente dijera aquí está todo acordado, no (…) agresividades, sí.”

A su vez el ex gerente general de la filial de la Papelera sostuvo que “SCA para nosotros era el cuco. SCA y Kimberly, los cucos. Imagínense, somos chilenos, nos hacemos los agrandados, pero somos chilenos todavía, entonces los chilenitos entrando a Latinoamérica, a distintos países y ellos número uno y dos del mundo”.

En esa línea admitió que no tiene claro que los suecos de SCA sabían del acuerdo realizado, indicando que “hasta hoy yo no sé si este señor sabía o no de los acuerdos de Chile. (…) Con Jan Schiavone nunca hablamos del acuerdo, ‘el acuerdo que tú sabes, yo sé que el acuerdo’, nunca… Es increíble lo que te voy a decir, pero hasta hoy, tú me preguntas eso y no lo sé”.

Según lo publicado por el matutino, la liberación realizada por la FNE mostró también testimonios de ejecutivos de SCA.

Entre ellos destaca uno de ellos que “el riesgo de que CMPC, como veíamos en algunos casos, reaccionara, y nos sacara del mercado, nos quitara gran parte de participación era fuerte. Y con eso hubo que cambiar un poco las estrategias, los cambios de mix, etc.”.

El propio Ruiz Tagle aseguró hace algunos meses en entrevista con Tele13Radio que “hasta el 2003, en esa época no se produjo ninguna colusión. Posteriormente cambian las cosas entre la SCA y la CMPC. En 2006, cuando me alejé totalmente de la gestión se producen actos de colusión”.

Por su parte, reconoció las reuniones con el entonces gerente de CMPC Tissue, Jorge Morel, pero aseguró que el tenor de éstas no era para urdir algún tipo de estrategia de fijación de precios, sino que para reclamar por las presiones que ejercía la empresa de los Matte como agente dominante del mercado.

“Fue para reclamar contra las irregularidades como pactos de exclusividad con retail, bloqueo para las promociones, situaciones que nos tenían complicado”.

“Para nadie es un misterio que ha habido desde los últimos 50 años un productor dominante que ha hecho lo que ha querido, eso es una realidad que conoce todo el mundo”, agregó.

Ruiz-Tagle, además recordó que la empresa de los Matte y SCA están procesados en Colombia por un acuerdo similar.

Sobre el porqué de no haber denunciado en su momento las presiones de CMPC, aseguró que “era pelearse con el cliente por el resto de la vida (…) Era un gigante con una empresa chiquita. Esa es la realidad de esta historia”.