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Juan Carlos Cruz, uno de los querellantes en el caso Karadima, lamentó este martes la permanencia del obispo Juan Barros en la diócesis de Osorno, cuando se cumple un año de su llegada.

“Me parece tremendo que la Iglesia no escuche, que la Iglesia haya producido este problema y que tengan a un obispo impuesto, encubridor comprobado, liderando a una diócesis que no se lo merece”, sostuvo una de las víctimas del ex párroco de El Bosque a radio Cooperativa.

En relación al rol que ha jugado el Vaticano en este asunto, Cruz señaló que “el papa es una tristeza, porque francamente no le importa. Le dijo tonta, izquierdista o zurda a la gente de Osorno, jamás ha pedido perdón. Entonces en el fondo se ríen de nosotros”.

Recordemos que la noche de este lunes, tuvieron lugar varias manifestaciones en la ciudad de Osorno demandando la salida del acusado de encubrir los delitos cometidos por Fernando Karadima.

Ayer, el vocero de la comunicad laica de Osorno, lamentó tras una funa afuera de la casa del religioso “la llegada de monseñor Barros por una situación muy simple, el dolor que ha provocado y la división ha sido muy grande”.

“Los católicos de Osorno están divididos completamente, el clero osornino dividido por completo, laicos divididos, familias divididas por la presencia de monseñor Barros, una designación inconsulta, injusta para los osorninos y eso es lo que los laicos hoy en Osorno estamos solicitando una renuncia de monseñor Barros, que es la única posibilidad que tenemos que él dé un paso al costado sabiendo de la grave e insostenible crisis que hay en Osorno”, sostuvo.