Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
El senador Juan Ignacio Latorre en la audiencia del Presidente Boric en la FAO.

Política

15 de Octubre de 2025

Senador Juan Ignacio Latorre (FA): “Nadie puede acusar a este Gobierno de ser antiempresario”

El legislador frenteamplista es uno de los miembros de la comitiva que acompaña al Presidente Gabriel Boric en su visita de Estado al Vaticano y en Roma. En esta entrevista, aborda su vínculo con el cristianismo y relata que en algún momento reflexionó sobre la posibilidad de dedicarse al sacerdocio. Más allá de lo personal, Latorre comenta los temas centrales de la gira y valora que el Presidente haya hecho suya la reflexión que le compartió el Papa León XIV, una reflexión que, según dice, "es importante decirle a un empresariado, que es mayoritariamente de derecha en Chile, mayoritariamente católico, que se lean la reciente carta apostólica del Papa". También habla sobre su postulación a la Cámara: "No voy a ser tapón de nadie".

Por Rodrigo Córdova, desde Roma.
Compartir

Junto a la escultura de Neptuno, ubicada en uno de los extremos de la Plaza Navona, en Roma, en el marco de la gira de Gabriel Boric, se encuentra del senador del Frente Amplio Juan Ignacio Latorre —uno de los miembros de la comitiva que acompañó al mandatario a Italia para sostener un encuentro con autoridades, entre ellas, el papa León XIV— para conversar con The Clinic sobre el balance del nuevo despliegue internacional del Presidente.

El lunes fue la primera vez que el senador frenteamplista ingresó a la Ciudad del Vaticano, cuando acompañó al mandatario y a la delegación a la audiencia con el sumo pontífice. Sin embargo, ya había visitado Roma —la ciudad que rodea la Santa Sede— antes de ser parlamentario.

Latorre, expresidente de Revolución Democrática, recuerda que, mientras el Papa Benedicto XVI lideraba la Iglesia, viajó a Roma como turista y, por entonces, mantenía un estrecho vínculo con el cristianismo, que conserva hasta hoy.

Pero durante esa visita se negó a pisar suelo vaticano, pues se encontraba distanciado de la Iglesia a propósito de las sanciones que había ejercido la institución contra los teólogos de la liberación, una corriente de pensamiento promovida por sacerdotes identificados con las ideas del socialismo. Por eso, dice, esta visita tuvo un valor muy especial “en lo político y en lo personal”.

—¿Cómo evalúa el encuentro entre el Presidente Boric y el Papa León XIV?

Estoy muy contento con este viaje. Para mí ha sido muy significativo en lo personal y en lo político porque es muy importante que el Presidente Boric, ya al final de su mandato, pueda tener una agenda oficial con el papa León XIV, puesto que no pudo hacerlo con Francisco.

—No se alcanzó a concretar pese a la cercanía por su nacionalidad latina.

Sí, no se dieron las agendas. Pero creo que hay una especie de continuidad. De hecho, fuimos en la visita al Vaticano, visitamos la tumba del Papa Francisco, y conversamos harto también de aquello con el Presidente, con los ministros y si uno piensa en esta carta apostólica sobre el amor hacia los pobres que el Presidente conversó bastante con el papa León XIV, es una continuidad, es algo que comenzó el papa Francisco. Por eso creo que ha sido muy redonda y muy significativa la visita. Creo que hay sintonía también entre este pontificado que comienza y en la mirada del mundo, digamos, con la sensibilidad del Presidente Boric. Pese a que él siempre dice no tener el don de la fe.

—Usted sí es creyente.

Sí, sí. Soy creyente, soy cristiano, católico y político de izquierda, pero tengo una trayectoria más bien de grande, no de pequeño, no de colegio. En la etapa universitaria me vinculé mucho al mundo de los jesuitas, comunidades de base, trabajé en el Hogar de Cristo como voluntario y como psicólogo también, trabajé en organizaciones vinculadas a la Iglesia y al mundo de los jesuitas, tuve harto tiempo muy vinculado al mundo de los jesuitas, después tuve estudios en Barcelona de políticas públicas y a la vuelta trabajé casi siete años en la Universidad Alberto Hurtado.

Ahí dirigí un centro de ética y reflexión social en esa universidad y siempre tuve un vínculo con el mundo social de los jesuitas, la Guardia de Cristo, Techo, la misión Mapuche en Tirúa, el servicio jesuita migrante, las distintas obras sociales. Y también una amistad personal con Mariano Puga, el cura obrero y, a través de él, con varias comunidades de base del mundo católico vinculado a la teología de la liberación. Tengo esa aproximación.

—Usted pensó en algún momento ser sacerdote.

En la etapa universitaria tuve una inquietud vocacional y lo más que fue, hice una jornada vocacional con los jesuitas para ver si iba por ahí el camino o no y al final opté por el mundo laical y muy confirmado. Nunca entré, pero sí tuve la reflexión, hice retiros, qué sé yo…

—Con eso en mente, ¿cómo fue ver al Papa?

Muy importante. Eso sí, nunca tuve, ni me siento muy devoto al Vaticano y a la jerarquía de la Iglesia. No tengo esa devoción, pero obviamente una invitación como esta que me hace el Presidente Boric, para mí es un honor venir a la delegación, visitar al Papa, conocerlo personalmente y sí, siempre me ha interesado mucho leer y estudiar el discernimiento de las encíclicas de los Papas y los documentos de los Papas. Y en eso también me he leído y estudiado la última carta apostólica y creo que es muy potente en lo personal y lo político me llega.

Senador Juan Ignacio Latorre en Plaza Navona, Roma. Foto: The Clinic.

“Es importante decirle a un empresariado, que es mayoritariamente de derecha y católico en Chile, que se lean la reciente carta apostólica del Papa”

La gira del mandatario estuvo marcado por una serie de hitos que se fueron dando a medidas que pasaban los días, como el encuentro frustrado con la primera ministra Giorgia Meloni, el encuentro en la FAO y el homenaje al ex ministro Bernardo Leighton.

—Era deseable que el Presidente se reuniera con la primera ministra de Italia?

La información que manejo es que lo central era la agenda en el Vaticano, que estaba agendado con cierta anticipación. Luego se hacen las gestiones para ver si coincidía la agenda con Meloni y ella no podía en estas fechas porque y ella está en Egipto, en todo lo que es el tema Gaza. Por tanto, no coincidió la agenda y creo que no hay que darle más vueltas.

—Y respecto al encuentro en la FAO, ¿le pareció pertinente también el hecho de nombrar a la candidatura de Michelle Bachelet como secretaria general de la ONU ante el director de dicha institución?

Estuve en la audiencia del Presidente con el director general de la FAO, fue una audiencia centrada, el 95% en lo que es la relación de la FAO con Chile en este caso, el tema de la soberanía alimentaria, la lucha contra el hambre, los objetivos de desarrollo sostenible, las políticas públicas que Chile ha tomado. En eso hubo mención del director de la FAO a ex presidente Piñera y Bachelet, los últimos presidentes con los cuales la FAO ha profundizado la relación institucional con Chile, y una valoración muy positiva de ambos.

A propósito de aquello, el presidente Boric dice, sí, nosotros hemos tomado políticas de Estado, que son de más largo plazo, donde el tema de la soberanía alimentaria es importante, donde la soberanía alimentaria es importante, la diversificación productiva, la eficiencia hídrica, etc. Y ahí él dice: “Quiero aprovechar de mencionar lo que ya dijo en Naciones Unidas en Nueva York en términos del respaldo de Chile como política de Estado internacional a la candidatura de la Presidenta Bachelet”.

—¿Pero no es eso llegar a hacer campaña?

El Presidente, además, hizo un punto al director de la FAO: que se respete esta alternancia de la que se ha hablado, de regiones, que ahora le tocaría América Latina y además una mujer. El director de la FAO simplemente asiente, escucha, pero en ningún momento el Presidente Boric le dice ‘quiero que usted me ayude en esta candidatura, quiero que usted se sume a la campaña’. Fue algo muy protocolar de algo que ya era de conocimiento público, que ya lo había hecho en Nueva York.

El Presidente tuvo la palabra en la inauguración del foro de la FAO, que había de todos los países del mundo, un foro muy grande que dura varios días, y él en su discurso ni menciona a la expresidenta. O sea, si el Presidente venía con el ánimo de hacerle campaña a la FAO, ese era el espacio, porque tenía una audiencia repleta de gente de muchos países y no menciona el tema de la candidatura de la expresidenta Bachelet.

—El Presidente, en ENADE, mencionó nuevamente la exhortación apostólica del papa León sobre el amor a los pobres y repasó el pasaje en donde habla de “la dictadura de una economía que mata” y que “las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz”. ¿Cree que fue adecuado el tono?

—Lamentablemente, no pude escuchar la presentación del Presidente en ese momento, estábamos en otra agenda y por tanto no puedo valorar el tono, lo que sí creo que es importante decirle a un empresariado que es mayoritariamente de derecha en Chile, mayoritariamente católico, que se lean la reciente carta apostólica del Papa y que las propuestas que a veces el mundo empresarial pone sobre la mesa van en sentido contrario a este mensaje.

Por ejemplo, con cuestiones muy concretas. El presidente de ICARE, en los días anteriores, propone eliminar el impuesto a la herencia. Eso es un retroceso civilizatorio brutal que va absolutamente en contra de la línea que está planteando el papa León XIV y los distintos papas, incluyendo Juan Pablo II. Entonces, a veces el empresariado chileno está en una burbuja, que se hablan entre ellos, en Casa Piedra, en su evento y muy desconectado del sentido común de las familias trabajadoras de Chile.

—¿No cree que fue provocador el Presidente Boric?

Es que nadie puede acusar a este Gobierno de ser antiempresario. Este es un gobierno que ha sacado adelante reformas leyes que han beneficiado incluso el mundo económico. La misma reforma de pensiones apuntó en una parte económica y eso Marcel lo defendía harto, y la misma ministra Jara también, de reforzar el mercado de capitales. Más ahorro en el mercado de capitales. O la ley de permisos sectoriales para reducir los tiempos de tramitación, etc.

No por eso no vas a generar un cuestionamiento desde el diálogo, una interpelación ética, incluso usando un referente como el Papa León XIV con una carta recientemente pública que creo que hay que invitar al mundo económico a leerla también y a no confiar tanto ciegamente en esta ideología de la mano invisible del mercado que lo va a resolver.

Latorre sobre su candidatura a la Cámara y la candidatura de Ibáñez al Senado: “No voy a ser tapón de nadie”

El senador cumplirá en marzo del 2026 cuatro años como senador y ese día se despedirá de la Cámara Alta. Y es que si bien tenía la opción de ir a la reelección, él y su partido definieron otra cosa: darle el espacio al diputado Diego Ibáñez para que busque el cupo senatorial y Latorre, en cambio, compita por un escaño en la Cámara de Diputados por el distrito 6.

—Usted quería repostularse al Senado, pero finalmente su partido decidió otra cosa, ir a la Cámara. ¿Cómo se tomó esa determinación?

Primero aclarar que en un momento yo tenía un discernimiento personal de si estar disponible o no para un periodo electoral en el Congreso, también tenía la opción de aclarar si iba o no a la Cámara, pero en un momento dije ‘estoy disponible y estoy disponible también con mucha flexibilidad’. Eso lo planteé hacia adentro del partido. Lo hablé con la directiva, lo hablé con varios consejeros políticos y con dos diputados que tenían muchas ganas de pasar al Senado, que eran Ibáñez y Jorge Brito.

—¿Por qué?

A ellos también les correspondía ahora dar el salto al Senado y yo dije, “mira, yo no quiero ser tapón de nadie y, segundo, la negociación por una lista única parlamentaria, que era lo que queríamos, iba a ser muy compleja y probablemente el Frente Amplio iba a tener no dos cupos como era lo normal, sino que solo uno.

Lo normal es que el senador que le toca ir a la reelección va y lo desafía a un diputado. Pero como estábamos en una negociación muy compleja, que implicaba mucha generosidad de los partidos, porque íbamos a tener pocos cupos, y el Frente Amplio iba a tener solo un cupo, yo dije, yo no voy a ser tapón de nadie, y me parece que la política también, en línea con lo que creo, en línea con mi trayectoria también de católico, de mirar esto como un proyecto colectivo, no como una ambición personal, dije hay que actuar con generosidad y con disponibilidad.

—¿Y cómo ve una eventual llegada a la Cámara?

Creo, humildemente, que puedo hacer un aporte dada la experiencia que he tenido en el Senado, a la Cámara de Diputados, que es un espacio que no conozco, que es nuevo para mí y en ese sentido me desafía, estoy motivado. Y creo que puedo hacer un aporte en esto de construir diálogos, acuerdos, de buscar elevar el nivel del Parlamento, de la deliberación pública, del parlamentar, y también la representación del territorio.

El distrito 6 es un territorio que en la región de Valparaíso se siente siempre más postergado, más invisibilizado, como el patio trasero. Y eso me motiva, representar a ese territorio me motiva.

Notas relacionadas