Panamá EFE

Una serie de consecuencias tuvo en Chile, la masiva filtración de cerca de 11 millones de documentos y registros secretos del poderoso bufete Mossack Fonseca.

El capítulo chileno del denominado “Panama Papers”, generó inmediatas reacciones en el país. Luego de que CiperChile- uno de los 109 medios de comunicación que colaboró por más de un año en la limpieza e investigación de los datos filtrados- revelara que habrían cerca de 200 sociedades offshore vinculadas a empresarios, abogados y deportistas locales, varios de ellos salieron a dar explicaciones.

Recordemos que dentro de los chilenos vinculados con el escándalo financiero figuran, entre otros, el dueño de El Mercurio, Agustín Edwards; el ex ministro de Pinochet y ex director de SQM, Hernán Büchi; el ex presidente de la CPC, Alfredo Ovalle; la familia Calderón Volochinsky, dueños de Ripley; los empresarios Luis y Lientur Fuentealba Meier; además del ex futbolista Iván Zamorano.

El primero en salir a aclarar la situación fue éste último, quien aseguró que en su calidad de futbolista profesional, siempre sus dineros “han tenido origen conocido por todos y han tributado en los países que correspondía, apegado a las leyes vigentes en cada uno de ellos”.

Según la investigación periodística, el ex futbolista habría fundado en 1992 la firma Fut Bam International Ltd en paraísos fiscales. Dicha sociedad se encargaba de gestionar sus derechos de imagen, mientras se desempeñaba como futbolista del Real Madrid en los años 90.

Otro de los chilenos vinculados a negocios vía sociedades offshore es el ahora ex presidente del capítulo chileno de Transparencia Internacional, Chile Transparente. El directorio que pretende luchar alrededor del mundo contra la corrupción aceptó la renuncia del abogado Gonzalo Delaveau tras conocerse que participó activamente en cinco sociedades de esa categoría, al menos desde 2006.

El jurista de todas formas optó por negar que sus vínculos con sociedades en paraísos fiscales sean ilegales y aseguró que su renuncia se debe a que no quiere dañar al organismo.

“El hecho de tener una sociedad en paraíso tributario, no constituye ilegalidad en sí mismo, en la medida que se cumpla con las labores de quienes inviertan en estas sociedades desde Chile”, enfatizó el abogado tras oficializar su dimisión.

Por su parte el Servicio de Impuestos Internos confirmó que se encuentra realizando un seguimiento exhaustivo a quienes figuran en las listas de la investigación periodística, con el fin de “verificar el correcto y cabal cumplimiento de las obligaciones que les correspondan en materia de tributación internacional”.

“La política del SII en estas materias está alineada con las prácticas internacionales construidas a lo largo del tiempo con otros países, con la experiencia interna recogida en los procesos de fiscalización y con las recomendaciones de la Ocde, las que ponen el foco en la obtención de información para fines tributarios y el tratamiento de situaciones que se consideren nocivas desde una perspectiva fiscal”, precisaron.

El bufete se defiende

Durante la jornada de ayer, la empresa Mossack Fonseca publicó un comunicado en el que negó tajantemente cualquier actividad ilícita, y más aún, anunció acciones legales en contra de los responsables de lo que calificaron como “un robo de información por parte de terceros”.

La compañía expresó que siempre ha cumplido con “protocolos internacionales como con el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y la Ley de Cumplimiento Tributario de Cuentas Extranjeras de los EE.UU.”.

El alcance de esta investigación sin precedentes aún no está claro. El presidente de Argentina, Mauricio Macri y el mandatario ruso, Vladimir Putin, también salieron a negar haberse enriquecido de manera ilegal a partir de sus negocios en paraísos fiscales.

En Ucrania, el diputado nacionalista Oleg Liashko pidió el impeachment para el presidente Petro Poroshenko, tras conocerse que creó una empresa offshore con la que habría evadido millones de dólares en impuestos.

En Islandia miles de personas protestaron pidiendo la dimisión del primer ministro Sigmundur David Gunnlaugson, por la misma acusación.