Opinión
18 de Mayo de 2016
Víctor, músico callejero: “¡Los niñitos ya no cantan el himno de Carabineros en el jardín! ¿Pueden creerlo?”
No se pierde ni una sola marcha contra la delincuencia. Tampoco falta a las manifestaciones por Carabineros asesinados ni a los homenajes en su honor. Se autodenomina el fan número uno de la institución, por eso va a las manifestaciones a tocarles música y los defiende a muerte si es necesario. El sábado asistió a la marcha “No + Violencia”, convocada por varias organizaciones vecinales de Santiago. Ahí tocó su clarinete, exigió respeto para Carabineros, cárcel para los delincuentes y políticos, control preventivo de identidad y un uniformado como presidente. Su fórmula ganadora para sacar a Chile del apocalipsis.
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Toda mi vida he tocado música. Soy algo así como un prodigio. Imagínese que a los 11 años ya tocaba todos los estilos en mi clarinete. Soy especialista. Mis piezas favoritas, por supuesto, son los clásicos chilenos y las marchas militares. Me gustan las canciones que hablan de la tradición chilena, esa que se ha perdido tanto, y las marchas militares que son las canciones más maravillosas de la tierra. Son bien difíciles, eso sí, me equivoco harto. Pero es lo mínimo que puedo hacer para rendir respeto a la patria.
Me habría gustado ser policía, pero me gusta más tocar música en la calle. Voy a las marchas a favor de Carabineros y también voy a otras de repente, para tocarles música que los relaje y hacerles el rato más agradable. Pucha que los tratan mal. Los maleantes empiezan a hacer destrozos y ellos ahí ponen la cara. Es como el apocalipsis.
Toda mi vida he estado cerca de la institución. Soy fanático, el número uno. Los admiro mucho, pienso mucho en ellos, son increíbles. Andan de punta en blanco. Toda mi vestimenta es para homenajearlos. Los zapatos y pantalones son míos, pero emulando los que ocupan ellos. El cinturón y los distintivos son reales. Yo soy privilegiado porque tengo un permiso especial para vestirme así. Una credencial. No cualquiera puede andar con este traje tan honorable y hermoso. Las mangas las hice yo mismo, con harto trabajo y dedicación. Este es mi uniforme especial para las manifestaciones.
Yo vengo a las marchas para apoyar a los carabineros, ¿puede imaginarse eso usted? Las personas más honorables no tienen apoyo. ¿Qué pasa con este mundo, este país corrupto? No, no, no, si vamos a la ruina. Gente comprometida con los carabineros queda muy poca. Antes las cosas eran distintas. La gente defendía a sus policías, pero hoy están todos muy sublevados, ya nadie respeta nada en este país. ¡Los niñitos ya no cantan el himno de Carabineros en el jardín! ¿Pueden creerlo?
Yo he preguntado y la gente decente me dice que no les gusta venir al centro por su peligrosidad. No los culpo, les encuentro toda la razón. Es como venir a la boca del lobo. Uno ya no puede hacer nada sin que te golpeen y te dejen en pelota en la calle. Escuché que hasta te torturan ahora. Los pobres carabineros ya no dan abasto con tanto maleante. La otra vez un uniformado me contaba que había atrapado a 20 ladrones en un día. ¡Veinte! ¡En una tarde! Son unos héroes.
La gente de bien de este país, ama a Carabineros. Pero no los celebran por las represalias. Estos delincuentes están muy modernos, de hecho andan con cámaras y pueden saber si tú apoyas a la policía, y después te siguen y te asaltan. Los flaites están en todas partes, son de lo más osados.
Como soy músico de la calle, a veces los uniformados no me quieren dejar trabajar. Y los entiendo porque hacen su trabajo. Yo por eso les hago caso e incluso les hago una reverencia o les digo “sí señor”. Así hay que tratarlos. Los carabineros están indefensos, pasando peligro, siendo agredidos. Deberían andar con el chipote chillón del Chapulín Colorado para poder defenderse de los maleantes. ¡Es el colmo!
Para mí, los máximos culpables del caos delictual son los políticos. Ellos se sirven de Chile. No quieren poner mano dura, por ese tema que tienen con los derechos humanos. Y tienen el descaro de pedir votos. A todo el mundo deberían hacerle control de identidad, de hecho, deberían detenerlos si parecen sospechosos. El que nada hace, nada teme. Los delincuentes y sus cómplices del Congreso quieren evitarlo porque les conviene. Les dan garantías. Esa gente tiene que estar presa. La gente decente, esa que vive en el barrio alto, ya no puede más. ¿Ha visto las noticias? Hay más robos que leyes en este país. Este país se está yendo al hoyo y nos gobernarán los delincuentes.
Este país se está cayendo a pedazos. No estoy siendo fatalista, es la verdad. Los políticos se han comido toda la plata y por eso permiten que pasen barbaridades. Son cínicos, aprovechadores. Siempre hablan de la dictadura, que duró 17 años, que fue muy terrible y todo eso. Las arcas fiscales las tenían peladas en el pasado y las tendrán peladas mañana. Por eso, la gente tiene que apoyar a los carabineros porque son los únicos que pueden poner orden en este caos. Un carabinero sería un buen Presidente. Ellos deberían estar en el poder y todos los políticos deberían estar presos. Son los únicos que pueden salvarnos. ¡Ojalá respondan mis plegarias!



