Iris Delgado ya casi terminaba su transmisión en vivo desde la muni de Filadelfia, cuando un repentino ataque mala leche la sorprendió de lleno. Desde el estudio del noticiario de Telemundo 62, el conductor Ramón Zayas sólo atinó a decir: "¡Ay, dios mío! Desafortunadamente una persona acaba de golpear a una de nuestras reporteras. Estaremos informando sobre su situación".



