laureate universities logo

“Estimados futuros inversores”.

Si a usted amable lector le preguntaran por las tres palabras que conforman la citada frase, sin duda diría que fueron proferidas por un empresario que están llamando a que metan plata en su negocio. Pero lo sorprendente es que si bien son palabras de un empresario, el asunto en cuestión no es cualquier negocio, es educación superior, y educación superior que funciona acá, en Chile.

Tal como informa el diario La Tercera, se trata de la presentación introductoria del dueño de la cadena internacional de universidades Laureate, Douglas L. Becker, para abrir su imperio en la bolsa.

“Durante mucho tiempo no teníamos una manera fácil de explicar la idea de que somos una empresa con fines de lucro, pero con el profundo compromiso de beneficiar a la sociedad (…) nuestra cultura combina la ‘cabeza’ de un negocio en crecimiento, eficiente y responsable, con el ‘corazón’ de una organización sin ánimos de lucro”, relata Becker en la carta.

Allí remarca, agrega la publicación, que la salida al mercado es para aumentar la cobertura de educación superior en países en vías de desarrollo.

En Chile, Laureate tiene más de 177 mil alumnos entre las universidades Andrés Bello (UNAB), De Las Américas (UDLA), la de Viña del Mar (UVM), el instituto profesional AIEP, la escuela de negocios IEDE y la Escuela Moderna de Música.

“Reconocemos que algunos inversores en empresas públicas están enfocados en resultados a corto plazo, pero ese no es nuestro enfoque. Con una visión a largo plazo vamos a equilibrar las necesidades de los accionistas con las necesidades de los estudiantes y comunidades”, dice Becker.

Laureate entregó a la Securities and Exchange Commision (SEC), de Estados Unidos, un documento de 585 páginas donde se refiere a toda la estructura financiera de la compañía.

Por ejemplo, en América Latina representa el 56% de los ingresos de la red y Chile es clave. En la tabla de ingresos externos (matrícula y aranceles de los estudiantes), las instituciones en el país registran el año pasado ingresos por US$ 536 millones, sólo superado por Brasil US$ 672 millones, México US$ 678 millones y EE.UU US$ 731 millones.

“Si bien creemos que todas nuestras instituciones en Chile están operando en el pleno cumplimiento de la legislación chilena, no podemos predecir el grado o el resultado de las reformas educativas en Chile. Dependiendo de cómo se definan e implementen estas reformas podría haber un efecto adverso en nuestro negocio”, dice Laureate.

La publicación original acá.