MEO 2016 A1

Pese a que el foco de la encuesta CEP lo hizo pasar casi inadvertido, resulta relevante constatar el retroceso que ha sufrido Marco Enríquez-Ominami en este sondeo, todo esto en el transcurso de un año.

Si nos remontamos doce meses atrás, el exdiputado del PS ostentaba el primer lugar de los políticos con más futuro, con 42% de aprobación y 23% de rechazo. A partir de esa fecha, comenzaría a pavimentarse la caída sostenida de ME-O, hoy bastante lejos de los más encumbrados.

En la encuesta de noviembre, dada conocer el 16 diciembre de 2015, vendría el primer remezón para el dos veces candidato presidencial. Una baja de 9 puntos lo dejaría en el octavo lugar, con un 33% de respaldo y 32% de desaprobación.

A esas alturas, al fundador del PRO le empezaban a pesar los pagos de SQM a su ex asesor Cristián Warner. De hecho, dos días antes de conocerse la CEP, ME-O afirmaría tras declarar en la fiscalía que “he aportado un conjunto de documentos (…) confirmo y reafirmo que he actuado de acuerdo a la ley”.

Tres meses después, ya en marzo de 2016, vendría acaso el mazazo más contundente recibido por el cineasta en todo este periodo. El domingo 13 del citado mes, La Tercera publicaba que ME-O había usado un jet privado para su campaña de 2013,  hecho por el que nunca terminó de convencer y por el que además fue citado recientemente a declarar como imputado.

El mencionado jet, vinculado a la empresa brasileña OAS, le implicó cuestionamientos de todos los sectores, asunto por el que Enríquez-Ominami dijo en alguna oportunidad: la idea es “llevarme a mí que hoy en día lidero un proyecto sustantivo y competitivo a un terreno incómodo que ha sido duro, difícil”.

Pese a que en julio de este año, Marco Enríquez-Ominami afirmó: “podrán seguir las acusaciones, las tengo anotadas, son 21; sigan porque no me van a tumbar”, los fríos números indican que pasados cinco meses, y con la presidencial en 15 más, ME-O hoy tiene 25% de aprobación y 46% de rechazo, prácticamente 20 puntos debajo de Alejandro Guillier y a más de 10 de Piñera y Lagos.

En estricto rigor, de agosto de 2015 a agosto de 2016, el líder del PRO perdió 17 puntos de apoyo y su desaprobación se duplicó, pasando de 23 a 46%. Además, del primer lugar en el que figuraba 12 meses atrás, ahora ocupa sólo el 15.

Para cerrar, otro dato de la CEP es que sólo un 1% cree que ME-O será el próximo presidente del país, y a un 3% le gustaría que lo fuera.