ricardo lagos presidente

“Con la presidenta Michelle Bachelet con el menor apoyo que haya registrado un mandatario chileno desde la llegada de la democracia en 1990, la carrera presidencial con miras a las elecciones de noviembre de 2017 se ha desatado en Chile con cierta anticipación”.

Así comienza un escrito publicado por el diario El País, en el que aborda la definición del ex mandatario Ricardo Lagos en cuanto a mostrarse disponible para una nueva candidatura presidencial, así como también profundiza en la contienda que se abre en la Nueva Mayoría por definir a su carta oficial para las presidenciales que se vienen en 2017.

En esa línea, el periódico antes citado afirmó que “una nueva candidatura de Lagos, que hace meses es una de las posibilidades que se baraja en el conglomerado Nueva Mayoría, aparentemente se había debilitado. De acuerdo a la encuesta dada a conocer el 19 de agosto del Centro de Estudios Públicos (CEP), el termómetro semestral de la política chilena, apenas un 5% de los chilenos indicaron que les gustaría que el próximo presidente fuera Ricardo Lagos. Pese a su bajo porcentaje, se instaló en un segundo lugar luego de Sebastián Piñera (14%), que se posiciona como la principal carta de la derecha, aunque todavía no ratifica oficialmente su postulación”.

A renglón seguido, El País advirtió que “mientras en la derecha el puzzle presidencial parece nítido, con Piñera como principal figura para competir en 2017, en la centroizquierda debe correr bastante agua bajo el puente”. Esto, considerando que ya existen políticos que se han mostrado dispuestos a lanzar su candidatura presidencial, como José Miguel Insulza, Ignacio Walker, Isabel Allende, Jorge Tarud, Alejandro Guillier, entre otros.

Ante este escenario, el periódico recalca que “el Gobierno de Bachelet comienza una compleja etapa desde este momento, con una carrera presidencial desatada en el propio oficialismo a un año y medio de dejar el poder en marzo de 2018. Con índices históricos de bajo apoyo ciudadano, reformas estructurales a medio camino, una situación económica compleja y recursos limitados para las altas demandas populares, la presidenta deberá hacer frente a un período convulsionado y, como espera su propia coalición, prontamente realizar ajustes en su equipo de Gobierno”.

La primera prueba que deberá enfrentar como líder de la Nueva Mayoría, el conglomerado que abarca de la Democracia Cristiana al Partido Comunista, será en las próximas municipales de 23 de octubre de 2016: la primera medición de fuerzas entre las dos principales coaliciones con miras a las presidenciales de 2017. Con un sistema de voto voluntario, sin embargo, la alta abstención que se pronostica deja el escenario bastante abierto.

Con la postura de Lagos ya más clara, El País adelanta que ahora Lagos deberá hacer frente a todas las críticas que recoge su figura. En este punto menciona a la diputada comunista Camila Vallejo, quien “ha sido una de las voces más férreas contra el expresidente”.

Aquí recuerda que Vallejo comentó en algún momento que “no me parece alguien que sea muy compatible con un proyecto de continuidad de la Nueva Mayoría. Por esto tengo una posición muy crítica respecto a él, tengo mis aprensiones serias y no las niego”.